Mateo terminó de desayunar y se levantó de la mesa, sintiendo que el corazón le latía con una calidez que no había sentido en mucho tiempo. Victoria seguía sentada, con Leo en su regazo, y los dos lo miraron con una mezcla de curiosidad y algo más. Algo que él no se atrevía a nombrar.—Me voy a la oficina —dijo, ajustándose la corbata—. Tengo mucho trabajo pendiente.—Está bien —respondió Victoria, con voz neutra—. Te veo en la noche.Mateo se acercó a Leo y le dio un beso en la frente.—Pórtate bien, campeón. Cuida a mamá.—¡Siempre la cuido! —respondió Leo, con orgullo.Mateo sonrió y, antes de salir, se giró hacia Victoria. La miró largamente, y en sus ojos negros había una intensidad que la desarmaba.—Voy a averiguar sobre tu familia —dijo, con voz firme—. Te lo prometí, y lo voy a cumplir.Victoria sintió que el corazón le daba un vuelco. Asintió, sin poder hablar.Mateo se fue, y Victoria se quedó en la cocina, con Leo en brazos, sintiendo que una mezcla de emociones la invadía
Last Updated : 2026-09-29 Read more