Era el tercer día en Grecia. Temprano por la mañana, Maximilian y Jenny permanecían en la cocina, desayunando en la isla mientras los rayos del sol se filtraban por los ventanales. Jenny rompió el silencio justo cuando Maximilian daba un sorbo a su café: —Maximilian, ¿por qué ayer, mientras dormías, gritabas en sueños? ¿Tuviste una pesadilla? Maximilian dejó la taza sobre la mesa con lentitud, recordando que aquello no eran simples pesadillas, sino recuerdos demasiado vívidos. —Sí, era una pesadilla, nada más —mintió con voz seca. —Parecía que estabas discutiendo con alguien, murmurando cosas que ni siquiera entendía. Él se limitó a observarla en silencio, sin responder. Desde niño, Maximilian había arrastrado aquellos traumas; Jack lo había llevado a terapia desde que lo rescató, pero al parecer, los demonios de su infancia siempre volvían a acechar. —En cuanto termines de desayunar, podemos ir a la playa a nadar. Nos quedan tres días, fiera —dijo, intentando cambiar de
Last Updated : 2026-08-13 Read more