El aire dentro del estudio todavía se sentía caliente cuando Xavier volvió a hablar.Yo estaba junto a la estantería, con el suéter que acababa de volver a ponerme sobre el cuerpo. El collar alrededor de mi garganta se sentía más pesado que antes. Mi cuerpo todavía conservaba los últimos temblores, pero el rostro de Xavier había vuelto a convertirse en una máscara inexpresiva. Como sí hacía apenas unos minutos no me hubiera acorralado entre la madera y sus respiraciones entrecortadas.—A partir de esta noche, las reglas cambian —dijo.Lo miré fijamente.—Acabamos de...—Sé perfectamente lo que acaba de pasar. —Su voz era fría, precisa, completamente desprovista de deseo—. Y precisamente por eso, no permitiré que la misma vulnerabilidad vuelva a quedar expuesta.Caminó hasta el escritorio, tomó una tableta y me la deslizó.En la pantalla ya aparecía una lista breve.—No saldrás del penthouse sin seguridad. Las visitas a la clínica deberán ser aprobadas con antelación. Todo contacto con
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-07 Mehr lesen