Siena quería guardar silencio, pero no era sencillo. Un solo sonido en falso y los descubrirían. Hundió el rostro en el hombro de Roman y escondió ahí sus gemidos.Los pasos se alejaron, y ella respiró aliviada. Pero ese alivio duró poco, porque Roman siguió embistiendo sin piedad.Sintió una corriente eléctrica en el vientre, cada vez más fuerte. Los músculos se le tensaron. Él también lo notó: ella se contrajo a su alrededor, y él la penetró más profundo. Eso fue el punto culminante. Siena estalló en un orgasmo intenso, violento, que le puso los ojos en blanco y le arrancó un gemido ahogado que murió en su garganta cuando Roman la besó.Él no se detuvo. Siguió con fuerza, y ella, sensible, soltó pequeños quejidos de placer, aferrada a sus hombros. Roman dio unas estocadas más y se liberó dentro de ella.Siena sintió algo caliente invadirla y jadeó. Se sentía bien.Se quedaron así un rato, recuperando el aliento.—Tengo que volver —dijo ella—. Ya tardé demasiado.Roman asintió, salió
Last Updated : 2026-11-03 Read more