El escrito estaba presentado. La documentación, incorporada. Eliseo tenía todo lo necesario. Vicente tenía una oportunidad. Y yo debería haber podido respirar, debería haber sentido que el peso se aliviaba, pero no pude. Desde que había conocido a Neakail, tenía la sensación de que siempre había algo ocurriendo detrás de lo que podía ver, una maquinaria invisible moviéndose en la oscuridad. Y odiaba no saber qué era.Cerca del mediodía salí del estudio. Necesitaba ver a Vicente, una última vez antes de la audiencia. No llevé carpeta, ni computadora, solo mi bolso. Sentía que, si iba sin papeles, quizá por fin podríamos hablar como dos personas reales.Cuando llegué, Vicente estaba esperando. Pero esta vez, su sonrisa habitual no estaba. Se lo veía distinto, con una carga en la mirada que me preocupó.—¿Qué pasa? —pregunté.—Nada —respondió, negando con la cabeza, pero no le creí.Me senté frente a él.—Cuando salgas, quiero que pienses seriamente en lo que vas a hacer —le dije, buscan
Last Updated : 2026-09-30 Read more