Pov AlinnaEl sábado 29 de enero la luz del alba apenas comenzaba a filtrarse por las cortinas de terciopelo cuando abrí los ojos. Nikolaj seguía profundamente dormido a mi lado, respirando con esa pesadez tranquila de los hombres que creen que lo tienen todo bajo control.Me deslicé con sumo cuidado entre las sábanas para no despertarlo, me puse una bata ligera y bajé a la cocina. Preparé una bandeja con café negro, tostadas y fruta, asegurándome de tardar el tiempo justo para que el vapor siguiera subiendo cuando regresara al dormitorio.Al entrar de nuevo a la habitación, él ya se había girado, frotándose los ojos con pesadez. Me acerqué despacio y le coloqué la bandeja sobre las piernas, regalándole una sonrisa suave, milimétrica, perfectamente ensayada.—Feliz cumpleaños, Nikolaj —le susurré, inclinándome para dejarle un beso lento y complaciente en los labios.Nikolaj soltó una exhalación ronca, con esa media sonrisa de suficiencia que tanto lo caracterizaba, y antes de que pudi
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-21 Mehr lesen