El silencio en la oficina del notario pesaba, denso y cargado. Valeria Vance se sentó derecha, entrelazando los dedos con fuerza sobre la mesa. Su vestido verde oscuro ceñía su figura con elegancia sobria; reflejaba exactamente lo que quería mostrar al mundo: imparable, imperturbable. Sus ojos color miel recorrían el documento con calma aparente, pero la piel le ardía como si alguien la observara sin verla solo a ella, sino desnuda de todo disfraz.A su lado, Elena, su madre, mantenía la cabeza alta. Había sido la mente estratégica detrás del imperio de Eduardo; ahora, sin él, parecía más frágil de lo que dejaba ver.Frente a ellas, Dante Sterling se recostaba en la silla con indiferencia calculada. Alto, hombros anchos, esa postura que ocupaba demasiado espacio, como si el aire mismo se rindiera ante él. Sus ojos grises la recorrían despacio, sin prisa, deteniéndose en su cuello, sus labios, las manos entrelazadas… no con cortesía, sino con un escrutinio hambriento que le hizo erizar
Terakhir Diperbarui : 2026-09-17 Baca selengkapnya