El perfume a tul almidonado, seda recién desempacada y el susurro continuo de las telas flotaban en el aire como una promesa de cuento de hadas. Frente al espejo de cuerpo entero, Samanta Rosell alisaba con manos temblorosas la falda de un blanco impoluto. Cada pliegue de encaje parecía esculpido a la medida, una obra de arte que coronaba meses de ilusión y desvelos.A su espalda, la estancia era un torbellino de emociones compartidas. Su madre, con los ojos anegados en lágrimas que contenía con orgullo, ajustaba con infinita delicadeza los últimos detalles del velo, mientras una sonrisa temblorosa se dibujaba en sus labios. A un lado, su hermana observaba la escena con una mezcla de fascinación y absoluta ternura, cruzando los dedos en un gesto cómplice de pura felicidad.—Estás radiante, mi amor —murmuró su madre, acariciándole el hombro con la suavidad de quien entrega su tesoro más preciado—. Pareces sacada de un sueño. Diego es el hombre más afortunado del mundo por tenerte.Sama
Last Updated : 2026-09-28 Read more