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Tu lado oscuro
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2 Respuestas
Delilah
Consejero
Docente
Me gusta pensar en Gloria Fuertes como la cómplice traviesa que convirtió lo cotidiano en poesía para niños; sus versos sencillos y llenos de humor se publicaron en montones de libros y antologías dirigidas al público infantil. Entre las recopilaciones más conocidas aparecen ediciones bajo el título general de «Poemas para niños» o «Poesía infantil», que reúnen sus cánones más famosos: poemas breves sobre animales, objetos domésticos y pequeños grandes sentimientos. También publicó libros con títulos más definidos que se convirtieron en clásicos de la literatura infantil en español, como «Cangura para todo» y «El hada acaramelada», donde se aprecia ese tono directo, juguetón y un poco pícaro que tanto la caracteriza.
Recuerdo cómo en esas páginas aparecen poemas que funcionan como micro-historias: versos que hablan de una jirafa que no cabe en casa, de un perro que hace reír con sus travesuras, o de niños que imaginan mundos enteros con una caja. Además de los libros citados, sus textos infantiles circularon en colecciones escolares, discos con canciones y programas de televisión infantil, ampliando su alcance. Muchas ediciones infantiles reúnen además cuentos cortos y poesías para recitar, porque Gloria mezclaba lo narrativo con el verso de manera muy natural; por eso a menudo encontrarás títulos compuestos o antologías que llevan su nombre y la etiqueta «para niños» en las librerías y bibliotecas.
Al final, más que quedarme en una lista exhaustiva, lo que me parece importante destacar es que Gloria no era solo autora de títulos puntuales: su obra infantil existe como un conjunto de poemas y relatos cortos que han sido editados en múltiples formatos y compilaciones a lo largo de las décadas. Si buscas versos concretos, las antologías tituladas «Poemas para niños» o «Poesía infantil» suelen ser un buen punto de partida, y los libros como «Cangura para todo» y «El hada acaramelada» son muestras claras de su estilo. Me quedo con la sensación de que sus poemas siguen hablando con la misma voz cercana y sorprendente que asombra tanto a chicos como a grandes.
2026-02-23 06:10:00
9
Yara
Consejero
Cajero
Me encanta compartir cómo la poesía de Gloria Fuertes se volvió parte de mi infancia y la de tantos niños: publicó multitud de poemas dirigidos al público infantil, recogidos frecuentemente en antologías con títulos como «Poemas para niños» o «Poesía infantil», y en libros propios que funcionaban como pequeños mundos, por ejemplo «Cangura para todo» y «El hada acaramelada». Sus textos para niños son cortos, rimados muchas veces, y llenos de humor y ternura; hablan de animales, objetos cotidianos y fantasías que conectan rápido con la imaginación.
Además de los libros, sus poesías se difundieron en colecciones escolares, canciones y programas infantiles, lo que ayudó a que sus versos se memorizaran y recitaran en casa y en el aula. Para mí, lo mejor de su obra infantil es esa mezcla de sencillez y profundidad: parece fácil, pero deja una huella afectiva que perdura.
2026-02-27 14:52:20
11
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Michel Granada
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El amor de mi infancia, quien me prometió matrimonio apenas nos graduáramos de la universidad, terminó pidiendo la mano de la falsa heredera, Gloria Ruiz, en mi ceremonia de graduación.
Luego de que mi primer amor se comprometiera, Miguel Vargas, el monje aristócrata a los ojos de todos, me declaró su amor públicamente.
Durante cinco años de matrimonio, fue extremadamente cariñoso y me adoraba profundamente. Hasta que, por accidente, escuché una conversación con un amigo.
—Miguel, Gloria ya es famosa, ¿vas a seguir fingiendo con Sara?
—De todas formas, no puedo casarme con Gloria, ya no importa. Además, mientras esté conmigo, ella no podrá interferir en la felicidad de Gloria.
Tras esto, vi que cada uno de sus preciados textos religiosos tenía el nombre de Gloria:
«Que Gloria se libere de sus obsesiones, que encuentre paz en cuerpo y alma.» «Que Gloria obtenga todo lo que desea, que su amor no conozca preocupaciones.» «Gloria, no estamos destinados en esta vida, solo deseo que en la próxima podamos caminar juntos.»
En ese momento, desperté de cinco años de ilusión.
Preparé una identidad falsa y planifiqué un ahogamiento.
Desde entonces, nosotros, vida tras vida, no necesitamos volver a encontrarnos.
El día que el primer amor de mi esposo dio a luz en su lecho de muerte, mi suegro —el señor de la familia Lupo— puso a diez hombres armados frente a mi puerta.
Tenían miedo de mí; les aterrorizaba que yo perdiera la cabeza, irrumpiera en la sala de partos y arruinara el nacimiento del primer heredero de la familia. Pero jamás me acerqué a la salida, ni siquiera cuando los llantos del recién nacido resonaron por todo el pasillo.
Mientras tanto, la madre de Luca sostenía con fuerza la mano de la mujer en la cama del hospital, dejando escapar un largo suspiro de alivio.
—Bianca, ya pasó. Esa estéril de Stella no te tocará ni a ti ni a mi nieto.
Luca se inclinó hacia ella y limpió con delicadeza el sudor frío de su frente. Sus ojos desbordaban una ternura que él jamás tuvo conmigo.
—No te preocupes. Mi padre ordenó cerrar todo el hospital con sus hombres. Si ella se atreve a armar un escándalo, yo mismo me encargaré de echarla de la familia y quitarle el apellido.
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Una sonrisa de satisfacción se dibujó en sus labios al mirar al bebé envuelto en mantas. Incluso llegó a pensar que, si yo simplemente tragaba mi orgullo, admitía mi error y mostraba un poco de piedad hacia Bianca, él perdonaría mi frialdad. Me lo compensaría permitiéndome ser la madre adoptiva del niño y dejándome seguir siendo su esposa ante el mundo.
Pero lo que él no sabía era que yo ya había firmado los papeles de divorcio.
En una semana, cortaría todo lazo con ellos, me llevaría a los gemelos que crecían en mi vientre y me marcharía para siempre. Jamás nos volveríamos a ver, ni en esta vida ni en la otra.
En la fiesta por los tres meses de nuestra hija, la supuesta "mejor amiga" de mi esposo, Garrett, me humilló públicamente.
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—El tío Leonardo dice que no va a poder venir.
Cada vez que pasaba, Sofia dudaba. No entendía por qué la obligaba a hacer eso.
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Leonardo regresó a donde yo estaba. Pero antes de que pudiera empezar con sus excusas, Sofia habló desde el escenario.
—Está bien, tío Leonardo. Ve a cuidar a tu otra hija. Con que mamá se quede aquí a verme es suficiente.
Antes de que tuviera lugar la ceremonia de compromiso, mi prometido, Vincenzo Rizzi, hizo un anuncio formal en la cubierta de un barco de carga atracado en el nuevo puerto.
Aparentemente, mi hermanastra menor, Sofia Russo, era quien se convertiría en su esposa legítima.
Vincenzo tenía un brazo alrededor de la cintura de Sofia. Mientras permanecían de pie bajo el reflector, él le sonrió con ternura.
—De acuerdo con las reglas de la mafia, solo aquellas que han recibido el reconocimiento de los ancianos principales podrán convertirse en la Madre de la familia. Las demás no son más que amantes y concubinas.
Bajo las bendiciones de los ancianos de la familia, Vincenzo le dio a Sofia un collar de diamantes negros. Luego, intercambiaron votos entre ellos y quedaron comprometidos.
Yo simplemente observé la ceremonia desarrollarse en silencio. Luego, hice una cita para un aborto.
Había amado a Vincenzo desde que tenía 16 años. Ahora tengo 28, lo que significa que he estado enamorada de él durante 12 años. Sin embargo, tal parece que Sofia era la única a la que él había amado.
En ese caso, elegí dejarlo ir de una vez por todas.
Después de eso, viajé a una casa segura oculta ubicada en Sombral. Todo lo que le dejé a Vincenzo fue una carta en la que declaré la terminación de nuestro compromiso y un regalo de despedida.
Pero el hombre, que nunca había mostrado preocupación por mí en todo este tiempo, terminó derrumbándose hasta el punto de no tener ni siquiera ánimo para ocuparse de los asuntos de su familia.
Gloria Fuertes fue una fuerza revolucionaria en la poesía española, especialmente en cómo democratizó el acceso a los versos. Su estilo directo, lleno de ironía y ternura, rompió con las estructuras tradicionales, acercando la poesía a gente que antes ni siquiera se planteaba leerla. Me fascina cómo mezclaba lo cotidiano con lo profundo; hablaba de patatas fritas y, de repente, te clavaba un verso sobre la soledad que te dejaba sin aliento.
Su obra infantil también marcó un antes y después. Libros como «Pirulí» o «Cangura para todo» enseñaron a generaciones enteras que la poesía podía ser juego, risa y complicidad. Pero no subestimemos su poesía 'para adultos': bajo esa aparente sencillez había crítica social, reivindicación feminista y una humanidad brutal. Hoy, poetas jóvenes citan su influencia al escribir con esa misma libertad desacomplejada que ella defendió.