Novels
Short Stories

Genres

Mafia×
All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

51
All
Egoísta
Independiente
Mujer Poderosa
Amante
Mafia
Alfa
Psicópata
Canalla (Hombre)
POV masculino
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
Primer Amor
Rompehogares
Luna
Mujer Casada Joven
Sin Sentimientos
Compañero
La más Popular
Heredera Verdadera/Falsa
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Canalla (Mujer)
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Íncubo
Sustituto/a
Niñera/Nodriza
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

53
Despertar×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Matrimonio
Infidelidad
Liarse con alguien
Seducción
18+
Encuentro Amoroso
Venganza
Karma
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Castigo al Infiel
Despertar
Persecución por Amor
Fingimientio de Muerte
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Origen de Familia
Reconciliación
Redención
Acoso
Diferencia de Edad
Vida Escolar/Campus
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Transmisión en Vivo
Telepatía
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Matrimonio por Contrato
Aventura
Apocalipsis
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Desafiar Destino
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
Superpoderes
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Crush
Sanador
Múltiples Perspectivas
Comedia
Bizarro/Peculiar
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Despertar Mafia Short Stories & Novels

Discover a collection of engaging Despertar Mafia short stories with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
A tres mil millas de distancia - Mafia novels & stories
Eternity
Cuando mis padres se divorciaron, sus abogados redactaron un acuerdo de custodia. Mi hermana y yo viviríamos con cada uno de ellos por separado y cambiaríamos de casa al comienzo de cada año escolar. El cambio se hacía cada agosto en La Serata, el restaurante de la familia Moretti. Cada año, mis padres discutían por quién pasaría más tiempo con Sofía. —Ven conmigo a St. Barts para Día de Acción de Gracias —insistió mamá. El rostro de papá se endureció. —Sofía estará conmigo este año. Ella pasará las fiestas conmigo. Mamá sacó su calendario. —El año pasado me la dejaste diecinueve días más. Voy a recuperar esos días. Todos y cada uno de ellos. —Dos de esos días fueron noches de escuela. No cuentan. Sofía apoyó la barbilla en una mano y les dedicó una sonrisa indefensa, como la de una princesa abrumada por tanta devoción. —Si tan solo hubiera dos yo... Media hora después, mis padres llegaron a un acuerdo y reservaron el viaje juntos. Solo entonces Sofía me miró. —¿Y Emilia? Papá tomó su vaso de agua y desvió la mirada, como si yo no estuviera allí. —Ella no es mi responsabilidad este año. Mamá finalmente sostuvo mi mirada. —El grupo hotelero cerrará una adquisición el próximo mes. No tengo tiempo para esto. St. Gabriel todavía tiene habitaciones disponibles en el internado para estudiantes de último año. Te quedarás allí. Ellos acababan de contar cada hora que Sofía había pasado lejos de ellos. Cuando se trataba de mí, podían entregarse un año entero sin siquiera pestañear. Debajo de la mesa, alisé la servilleta que había estrujado entre el puño. Mi celular se iluminó. "Señorita Harper: Su expediente le permite optar por varias de las mejores universidades de la Costa Este. La beca de investigación del Instituto Westbridge también sería una excelente opción. ¿Cuál es su primera elección?" Miré California al otro lado del mapa y escribí mi respuesta. "Westbridge". Tres mil millas deberían ser suficientes para alejarme de mi familia para siempre.
Descubrí el Fraude de mi Matrimonio - Mafia novels & stories
Eternity
Cuando Adriano Morelli se dio cuenta de que no le había pedido ni un centavo para los gastos de la casa, me llamó por primera vez en meses. —Serafina — dijo, con esa voz suave y paciente que usaba para dominarme —. Ya arreglé lo de la clínica. Estás en prioridad de nuevo. ¿Lo ves? Cuando dejas de complicar las cosas y aprendes cómo funciona esta familia, yo me encargo de que estés bien. Siempre sonaba más amable cuando me recordaba quién tenía el poder. Lo que él no sabía era que, para cuando su nombre iluminó mi pantalla, los documentos de divorcio ya estaban redactados. A los ojos del mundo, lo tenía todo: un penthouse vigilado, chofer personal y ropa de diseñador. Pero, sobre todo, tenía el apellido del hombre más temido de la ciudad. Sin embargo, nada me pertenecía. Cada centavo de las tarjetas estaba monitoreado y el efectivo debía ser aprobado. El personal no se movía sin la venia de Viviana Costa; sus órdenes siempre iban antes que las mías. Mi presupuesto, mi agenda y hasta el acceso a la oficina de la familia... todo pasaba por sus manos. Adriano lo llamaba conveniencia. Tres días antes, me habían llevado de urgencia a una clínica privada. La sangre empapaba mi vestido mientras un médico me explicaba que aún había posibilidades de salvar al bebé, siempre y cuando se pagara el depósito de emergencia. Llamé a Adriano hasta que me temblaron las manos. Viviana atrasó la transferencia. Primero dijo que no tenía autorización; luego, que el monto era demasiado alto; después, que Adriano estaba en una reunión y no se le podía interrumpir por algo que tal vez no fuera grave. Para cuando el dinero llegó, ya era tarde. Había perdido a mi bebé. Me quedé con Adriano por dos razones: lo amaba y creía que me elegiría por encima de todo. Me equivoqué en ambas. Nuestro hijo murió primero. Mi matrimonio murió con él.
Nunca supo de mi embarazo - Mafia novels & stories
Eternity
Damián empezó a notar que dejé de contarle todo. Cuando compraba joyas nuevas, ya no le pedía su opinión. Cuando llegó la gala anual de la familia Blackwood, asistí sola. Cuando necesité una cirugía en el hospital privado de la familia Blackwood, organicé todo por mi cuenta. Ni una llamada. Ni un mensaje. Ni siquiera una nota para él. Cuando Damián finalmente se enteró, frunció el ceño. —¿Por qué no me lo dijiste? Dame tu expediente. Haré que alguien se encargue de los trámites. La respuesta salió de mis labios sin que siquiera tuviera que pensarlo. —No. Ya me encargué. No quiero molestarte. Gracias. Las palabras quedaron suspendidas entre nosotros. Por un momento, ninguno de los dos habló. Porque apenas dos semanas atrás, no podía ni siquiera decidir qué collar usar para un evento familiar sin preguntarle a Damián. Le escribía mensajes durante el almuerzo. Lo llamaba solo para preguntarle cuándo volvería a casa. Cada pequeña decisión de mi vida giraba en torno a Damián Blackwood. Pero ahora, no le contaría cómo me sentía mientras él estaba demasiado ocupado escuchando a Clara, ignorando por completo el hecho de que yo estaba enferma y lo necesitaba a mi lado. No le diría que estaba embarazada. Y pronto, tampoco le diría que me iba.
El error de elegir a la equivocada - Mafia novels & stories
Asteria
Mi prometido mafioso y yo habíamos planeado viajar juntos a los Estados Unidos para ver el Mundial. Sin embargo, el día del viaje, esperé en el aeropuerto por tres horas… pero Giovanni nunca apareció. No fue hasta que cayó la noche que mi teléfono finalmente sonó con una llamada suya. —Lo siento, Bianca —dijo con el mismo tono despreocupado de siempre—. Olvidé avisarte. Carina estaba tan emocionada por ver el Mundial que anoche no pudo dormir, así que me vine con ella antes. Acabamos de aterrizar. —Hizo una breve pausa—. Puedes venir por tu cuenta. Mañana nos vemos en el estadio. Me quedé paralizada. Llevaba muchísimo tiempo esperando este Mundial. Se suponía que, después del partido, iríamos a Hawái para tomarnos las fotos de nuestra boda. Sin embargo, había bastado una simple palabra de su «amor de la infancia» para que me dejara atrás sin dudarlo. Él no tenía idea de que incluso había rechazado dos grandes negocios valorados en cientos de millones de dólares solo para acompañarlo. Tras un largo silencio, solté una leve risa. —Ya no quiero ir. Diviértanse ustedes. Al día siguiente, me encontré con una publicación de Carina en las redes sociales. En la foto, aparecía del brazo de Giovanni junto a Messi. Ambos sonreían radiantes. El pie de foto rezaba: «¡Gracias a Giovanni por conseguirme una foto con Messi! Nunca te pierdes ningún momento importante de mi vida». Con calma, le di «Me gusta» a la publicación, antes de hacer una llamada. —Cancela la boda de dentro de dos semanas. Esa relación acababa de terminar. Y, ahora, era momento de volver a ser una principessa.
Lo último que el don esperaba era el divorcio. - Mafia novels & stories
Eternidad
—Buenas tardes, señora. Acaba de salir del juzgado y se la ve radiante. ¿Hay algún motivo especial para esa sonrisa? —Sí. Me estoy divorciando. —¿En serio? Lo siento mucho. ¿Puedo preguntarle qué pasó? —Mi marido me engañó durante años. Se acostaba con la hermana de quien había sido su hombre de confianza. Lo hacían en todas partes: en mi estudio de arte, en mi yate, sobre mi escritorio privado, incluso sobre el piano de cola de la sala principal. El muy idiota estaba convencido de que nunca me enteraría. —No me imagino lo difícil que debe ser pasar por algo así. ¿Y ahora adónde va? —Al hospital. Tengo programado un control prenatal. En cuestión de horas, la entrevista se volvió viral. No solo por la absoluta frialdad con que aquella mujer relataba la traición de su marido, sino también por el impactante contraste entre su glamorosa imagen como esposa de la mafia y la cruel realidad que vivía. Las redes sociales no tardaron en descubrir quién era realmente la protagonista de aquel video. Yo. Elena. La donna de la familia Moretti. Tres años antes, Vincenzo Moretti —el hombre que gobernaba el bajo mundo de Boston con puño de hierro— había organizado una boda tan fastuosa que durante semanas acaparó los titulares de todo el país. En ese entonces, muchas mujeres me envidiaban. Creían que era la persona más afortunada del mundo. Pero ahora la realidad era otra. El video llevaba casi dos días en internet, mientras Vincenzo seguía refugiado en su estúpido nido de amor. Cuando finalmente se dignó a ver la grabación que sus hombres le habían reenviado, yo ya estaba lejos, en Nueva Zelanda. El mundo entero sabía que iba a dejar para siempre a Vincenzo Moretti. Todos, menos él.
Cancelé la boda… y ahora él me debe todo - Mafia novels & stories
Aria Salvatore
El aire del salón de alta costura parisino olía a dinero… y a miedo. Había esperado seis meses por mi vestido de novia. Ahora, descansaba sobre los hombros de Sofía Ross, la influencer del momento… y la ahijada de mi prometido mafioso, Vincent Cassio. El gerente del salón sudaba a mares, con la mirada saltando entre nosotros y el hombre recostado en el sofá de terciopelo. Vincent Cassio se puso de pie. Con un gesto despreocupado, acomodó el faldón bordado en diamantes sobre Sofía. —Su estreno la próxima semana necesita una pieza que impacte. Se lo está prestando. Elige algo del perchero y deja de hacer una escena. Su tono era plano. Definitivo. Bajo los candelabros de cristal, Sofía se admiraba en el espejo de cuerpo entero, una sonrisa de victoria dibujada en los labios. Yo miré mi reflejo en ese mismo espejo, vestida con jeans y una gabardina empapada. Parecía una turista perdida. De pronto, todo el último año de preparativos se sintió como una broma cruel. No grité. Solo sentí frío. Vacío. Me quité el anillo de compromiso de cinco quilates. Al chocar contra la mesa de cristal, sonó seco… irrevocable. —Tienes razón, Vincent. No necesito este vestido de novia. Lo miré, sosteniendo su mundo con la punta de los dedos, justo antes de soltarlo. —Esta boda… tampoco la necesito.
Me pidió matrimonio con el nombre de otra - Mafia novels & stories
Hyacinth
Dominic De Luca siempre me llamó por el nombre de su exnovia. Cuando preparaba la comida, solía gritarme desde la cocina sin pensarlo: «¡Bianca, ven a poner la mesa!». Incluso los regalos de cumpleaños que me daba venían con tarjetas dedicadas a ella con todo su amor. Al principio me enfurecía. Le tomaba el rostro entre las manos, lo obligaba a mirarme a los ojos y lo corregía sin detenerme: —Me llamo Clara, no Bianca. Cada vez me pedía perdón, y siempre lo perdonaba. Dejé Boston para estar con él. Renuncié a un ascenso y me mudé a Nueva York para empezar de cero porque Dominic me había dicho que no podía soportar una relación a distancia. Pensé que eso significaba que por fin me había elegido a mí. Hasta la noche en que se puso de rodillas para pedirme matrimonio. —Bianca, ¿te casarías conmigo? —dijo, mirándome a los ojos. En ese preciso instante, dejé de querer corregirlo. Simplemente saqué mi teléfono y respondí al correo electrónico que había ignorado durante un mes entero: acepté el puesto en Londres. Dominic aún no lo sabía. En el momento exacto en que deslizó el anillo de compromiso en mi dedo mientras pronunciaba el nombre de su exnovia, mi decisión de renunciar e irme de Nueva York ya era definitiva. Esta vez no esperaría sus explicaciones. Para cuando él por fin aprendiera a decir mi nombre correcto, yo ya habría dejado de amarlo.
Cansada de Siete Años de Drama - Mafia novels & stories
Bagel
Finn, mi novio mafioso, siempre peleaba con Amanda, su amiga de la infancia. Para mi cumpleaños, ella me regaló un mini vibrador. —Toma. Por si llegan a una segunda ronda. Nadie conoce su resistencia mejor que yo. Finn le lanzó un frasco de base de maquillaje. —Ponte un poco más. Tal vez así alguien quiera tocarte. Salieron empujándose entre sí y dieron un portazo. Las velas del pastel se consumieron por completo mientras yo permanecía sola, sentada frente a la mesa. La primera vez que nuestras familias se reunieron para una cena formal, Amanda sonrió y deslizó un pequeño frasco de lubricante hacia Finn. —Toma. Así la pobre no sufrirá tanto. La expresión de Finn se volvió sombría. —Mejor eso que quedarte llorando todas las noches abrazada a una almohada corporal. Esta vez, Finn preparó unas vacaciones en una isla privada. Un amigo en común me dijo en secreto que Finn planeaba pedirme matrimonio al atardecer, en un acantilado. Tras siete años de espera, creí que por fin había llegado el momento. La meta ya estaba a mi alcance. Me arreglé con esmero, me puse mi vestido más caro y caminé hacia el helipuerto. Abrí la puerta del helicóptero. Amanda ya ocupaba el asiento del copiloto. Arqueó una ceja al verme. —Chloe, llegaste. Soy claustrofóbica, así que no te importa si me siento adelante, ¿verdad? Finn, con las manos en los controles, giró la cabeza hacia mí. —Chloe, siéntate atrás. Me preocupa que le dé uno de sus berrinches y empiece a arañar y morder. Nos arruinaría el viaje. No alcancé a responder; Amanda ya estaba discutiendo con él. —¿Qué quieres decir con eso? ¿Crees que soy una carga? —No es la primera vez que lo pienso. ¿Por qué hoy haces tanto drama? La forma en que se respondían era tan natural que parecía un libreto ensayado mil veces. En ese instante, todo el cansancio acumulado durante los últimos siete años me invadió. Y, por primera vez, comprendí que ya no quería decirle que sí cuando me pidiera matrimonio.
Él la Despreció y Su Rival la Eligió - Mafia novels & stories
Gemma
Durante un año, creí que Matteo De Luca de verdad se había enamorado de mí. Lo nuestro comenzó como una alianza entre familias, pero pronto dejó de sentirse como un simple contrato. Por las noches me rodeaba con sus brazos, me besaba antes de las reuniones del consejo y colocaba en mi cuello el broche de la Donna como si mi lugar siempre hubiera estado a su lado. Entonces Vanessa Ashford, su primer amor, regresó a Nueva York. En cuestión de días, nuestra ceremonia oficial quedó aplazada, ella recibió acceso al ala de la Donna y Matteo dejó de usar el anillo con el emblema de los De Luca, el mismo que jamás se quitaba frente a la familia. Aseguró que todo se debía a asuntos del consejo. Pero los asuntos del consejo no dejaban perfume de ámbar sobre su piel. Tampoco viajaban con él en un avión privado rumbo a Palm Beach ni sonreían desde la silla de la Donna mientras todos observaban cómo otra mujer ocupaba mi lugar. La humillación que terminó de romperme llegó durante una cena privada, cuando alguien preguntó si yo era la esposa de Matteo. Él me miró. —Elena y yo tenemos un acuerdo —respondió con indiferencia. Aquella noche dejé de esperar que me eligiera. Matteo podía quedarse con su primer amor, con su título y con el hogar al que él mismo la había dejado entrar. Yo guardé mi pasaporte, el contrato de trabajo en Florencia y el informe prenatal que jamás había llegado a mostrarle. Después abandoné Nueva York. Y me llevé conmigo al heredero de los De Luca.
Mentiras en el corazón de un mafioso - Mafia novels & stories
Lía Vallejo
Aquel día, en nuestro quinto aniversario de boda, recibí una llamada. Era el encargado del fondo familiar: le avisaba que una de las piezas almacenadas estaba por vencer y debía retirarla cuanto antes. Mi esposo, Mateo Fuentes, también conocido como el jefe de la mafia, estaba tan ocupado que ni siquiera se tomó un minuto para pensarlo. Así que decidí ir yo a recoger la caja. Dentro encontré un rollo de película antigua. El responsable me advirtió que, si no la revelaba pronto, el material se estropearía con el tiempo. Cuando por fin la revelé, cada fotografía mostraba a Mateo con Elsa Lara, su primer amor, sonriendo de una forma tan dulce que me dejó sin aliento. Y en todos sus álbumes, ni una sola foto mía. De repente, la puerta de la oficina se abrió de golpe. Mateo entró alterado, visiblemente molesto, y preguntó con impaciencia: —¿Anita Silva, estás revisando mi privacidad? Lo miré con calma. No grité, no pregunté nada. Solo dije: —Divorcémonos. Su expresión se endureció. Sin decir una palabra, tomó las fotos y las metió en la trituradora. Cuando el ruido cesó, se giró hacia mí y soltó: —Ya las destruí. ¿Y aun así quieres divorciarte? Una sonrisa amarga se me escapó. —Sí.
Odiada por el Don, Amada por el Magnate - Mafia novels & stories
Serein M
Cuando una caída casi me hizo perder a mi bebé, mi esposo, Cassius, el Don más poderoso de Nueva York, estaba organizando una lujosa gala de cumpleaños para Camilla, su amor de la infancia. Lo llamé y le supliqué que me ayudara, pero él creyó que solo estaba montando un berrinche barato para llamar su atención y me colgó sin la menor consideración. Como su esposa, yo llevaba el honorable título de Donna. Lo que nadie sabía era que ni siquiera podía reunir mil dólares. Todo porque Cassius, con la excusa de «convertirme en una Donna digna», le había entregado a Camilla el control total de mi vida y de mis finanzas. Desesperada, le rogué ayuda a cualquiera que estuviera dispuesto a escucharme, pero, cuando por fin conseguí reunir el dinero, el corazón de mi bebé ya se había detenido. Después de despertar en aquella cama del hospital, regresé como pude al penthouse de Cassius para recoger mis pertenencias. Fue entonces cuando encontré el recibo de la subasta por el regalo de cumpleaños de Camilla: una mansión valorada en diez millones de dólares en Beverly Hills y una colección interminable de joyas hechas a la medida. En ese momento, la voz profunda y ronca de Cassius llegó desde el despacho contiguo. Estaba hablando por teléfono con sus subjefes. —Jefe, ¿es verdad que Scarlett estuvo en el hospital suplicándote que le dieras mil dólares? —preguntó uno de ellos con incredulidad. Cassius soltó una risa despectiva. —Scarlett es mi Donna. Mis hombres la vigilan las veinticuatro horas. ¿Cómo podría ocurrirle algo? —respondió con indiferencia—. Solo hace un berrinche de mierda para llamar mi atención. Camilla tiene razón. Últimamente la he malcriado demasiado. Después añadió con esa confianza que me daba asco: —Si Camilla no es estricta con ella, ¿cómo se supone que una huérfana se ganará el respeto de la Famiglia? Algún día entenderá que todo lo hice por su bien. Las lágrimas me recorrieron el rostro. A la mierda sus reglas. A la mierda ser su Donna. En cuanto el médico confirmó la hora de la muerte de mi bebé, tomé una decisión: desaparecería de la vida de Cassius y jamás regresaría.
Ya No Quiero Tus Sobras - Mafia novels & stories
Eternity
Al elegir las joyas para nuestra boda, Luca Moretti compró dos piezas y dejó que mi hermana gemela Bianca eligiera primero. Una era un brazalete de rubí adquirido en una subasta siciliana. La otra era una pulsera de ónix negro producida en serie, de esas que se venden en cualquier joyería de un centro comercial. Por primera vez, me adelanté a Bianca y señalé el brazalete de rubí. —¿Puedo elegir primero esta vez? Luca apoyó una mano sobre mi cabeza con ese gesto cariñoso del que se valía para hacerme obedecer. —Bianca siempre ha sido muy exigente con la calidad. Si una pieza no es de lo mejor, no se la queda. A ti no te importan estas cosas, Elena. La otra pieza no está mal. No respondí enseguida. Algo dentro de mí se apagó. En mi propia familia, Bianca siempre recibía la primera porción, el mejor asiento y la habitación con vista. Mi madre decía que Bianca necesitaba lo mejor porque era quien mejor representaba el apellido Bellini. A mi padre le parecía una decisión práctica. Con el matrimonio pasaba lo mismo. Las familias Bellini y Moretti habían acordado casar a una de las hijas Bellini con el heredero Moretti mucho antes de que alguna de las dos supiera qué era el amor. Todos daban por hecho que esa hija sería Bianca. En cambio, dejó clarísima su postura. Prefería conservar su libertad y su imagen pública intachable a convertirse en la señora Moretti. Así que Luca eligió a la otra hija de los Bellini. Conocía a Luca desde hacía veinte años, pero para él siempre quedaba detrás de Bianca. Miré la pulsera de ónix negro que estaba sobre la mesa y la aparté. —Bianca puede quedarse con las dos. No voy a elegir. No quería volver a conformarme con las sobras. Nunca más.
El Último Mes Sin Amo - Mafia novels & stories
Bagel
Este era el noveno año en que Dante y yo cumplíamos con el “Mes Sin Amo”. El heredero de la familia Corinni siempre había creído que esa regla absurda haría que lo nuestro durara más: durante un mes después de nuestro aniversario, él era libre… y nosotros desaparecíamos por completo de la vida del otro. Si alguno encontraba a alguien más adecuado, debía desearle lo mejor. Si no… simplemente volvíamos a lo de siempre, como si nada hubiera pasado. A mi alrededor, los hombres de la familia rociaban champán sin ningún control, riendo como si celebraran algo grandioso. —¡Por otro año de libertad! ¡Felicidades a nuestro subjefe por recuperar su estatus de soltero! —¡La apuesta de la familia está abierta! ¡A la izquierda si creen que aún se casarán, a la derecha si piensan que esta vez se terminó para siempre! A través del humo espeso de los puros, permanecía sentada en la esquina de un sofá de cuero, observando con frialdad, completamente ajena… como si aquella farsa no fuera conmigo. Dante pasó junto a mí con naturalidad, su mano firmemente apoyada en la cintura de Scarlett. Ni siquiera se detuvo; solo inclinó ligeramente la cabeza al rozarme, lo suficiente para dejar caer un susurro en mi oído: —No te hagas ilusiones… Siempre serás mi única Donna. "Soy una cometa… No importa qué tan lejos vuele, la cuerda siempre la tienes tú", pensó Aurora. Apoyé mis dedos fríos sobre la suave curva de mi vientre, manteniendo el rostro completamente inexpresivo. Dante… esta vez, en la mesa de apuestas de la familia, voy a apostar por “el final”. Voy a desaparecer por completo de tu mundo. "Esa cuerda de la que estás tan orgulloso… esta noche, la voy a cortar yo misma", pensó Aurora.
¿Verdad o reto? Elijo marcharme. - Mafia novels & stories
Bagel
Cada vez que jugaban Verdad o Reto, Clara, la amiga de la infancia de mi novio, lo retaba a gastarme la misma broma a propósito, y Ronan siempre aceptaba encantado: fingía pedirme matrimonio. La última vez, caí en la trampa. Extendí la mano, llena de alegría, pero un mecanismo oculto en el anillo se cerró de golpe y grité de dolor. Ronan y Clara se doblaron de la risa, sin prestar atención a mi dedo, que se puso morado por la presión. Luego de eso, Ronan me acorraló contra la pared y juró que ese año me pediría matrimonio de verdad. Por eso, cuando sus guardaespaldas me llevaron al club privado donde nos conocimos, me puse un costoso vestido de seda blanca, me arreglé el cabello y me maquillé con especial esmero. Incluso imaginé una y otra vez aquel momento tan emotivo, viéndome asentir y aceptar su propuesta. Pero, cuando abrí la puerta de la sala VIP con el corazón acelerado, alguien me arrojó a la cara una copa llena de vino tinto oscuro. El vino resbaló por mi barbilla y me manchó el vestido. La risa de una mujer estalló entre la multitud. —Te dije que Aurora vendría, ¿verdad? ¡Ronan, perdiste! Ronan se acercó con expresión resignada. Con una servilleta, secó suavemente mi rostro y habló con la misma dulzura de siempre. —¿Te arreglaste así solo para mí? Qué pena arruinar un vestido tan bonito. Hizo una breve pausa antes de continuar: —Clara me retó a apostar si tendrías el valor de venir esta noche a nuestro territorio. Yo aposté que sí vendrías. La apuesta era la siguiente: si no venías hoy, mañana te pediría matrimonio. Si aparecías, tendríamos que esperar otro año. Lo siento, cariño. Como viniste, supongo que este año no podremos casarnos. Lo miré a los ojos. Después de un largo silencio, le pregunté: —Entonces, ¿recuerdas qué día es mañana? Se encogió de hombros con indiferencia y sonrió. —Claro. Nuestro sexto aniversario. No podría olvidarlo. El vino descendía por mi clavícula, frío y pegajoso. Un escalofrío recorrió mi cuerpo. De repente, todo aquello me pareció completamente inútil. Nuestro aniversario no significaba nada para él en comparación con sus bromas. Igual que yo. Nunca podría ganarle a Clara, su amiga de la infancia. Me quité de la muñeca la sencilla pulsera de plata que había llevado durante seis años. —Se acabó. Terminamos.
Reemplazada en el altar, heredera - Mafia novels & stories
Eternity
El día de mi boda, dormí durante seis horas dentro de mi camerino nupcial. Por lo que, cuando llegue a la capilla de la familia DeLuca, en el Valle de Hudson, Matteo ya había completado la ceremonia con su amiga de la infancia: Sofía Rinaldi, hija de una de las familias aliadas más antiguas de los DeLuca. Ella llevaba el vestido que yo había pasado seis meses diseñando, así como la tiara de perlas que las mujeres de la familia DeLuca habían heredado por h generaciones. Los aliados de Nueva York, Chicago y Sicilia habían presenciado todo, y nadie había reservado un lugar para la «verdadera novia». Matteo miró mi rostro pálido y explicó con calma: —Sofia puso el sedante en tu té —explicó Matteo con calma, mirando mi rostro pálido—. Ella solo quería tener una boda. La dosis era pequeña, así que no hay razón para convertir esto en algo más grande de lo que realmente es. Todos esperaban que yo, al ver aquello, montara una escena. Sin embargo, lo único que hice fue soltar un suspiro silencioso, mirando a Matteo con profunda decepción. Mi familia me había dado una última oportunidad para casarme por amor. Por lo que, ahora que todo había fracasado, no me quedaba más remedio que regresar a Sicilia, obedecer su decisión y heredar la familia.
La novia que huyó antes de la propuesta - Mafia novels & stories
Michelle
En el momento en que decidí dejar a Vincent Graves, hice tres cosas. Primero, recuperé el informe de embarazo que estaba a punto de enviarle y lo sustituí por un mensaje de ruptura programado. Segundo, llamé a la boutique de novias y cancelé el vestido de novia hecho a medida que había encargado. Me habían tomado las medidas tres veces. Había esperado cinco meses. Nunca lo usé. Y nunca lo haría. Tercero, llamé a la Dra. Helena Shaw y acepté la invitación que había rechazado una semana antes. Un programa de investigación médica de ocho años. Completamente confidencial. Sin contacto con el mundo exterior. Antes de que pudiera hacerme la propuesta que había estado planeando, desaparecí por completo de su vida. Él nunca se dio cuenta de que, mientras dejaba que Cora ocupara mi lugar en el ensayo de la boda y se quedaba fuera toda la noche, yo iba borrando en silencio cada rastro de mí, paso a paso. Me convertí exactamente en la esposa que Vincent siempre había dicho que quería: razonable, serena y tranquila. Pero después de que me fui, perdió el control y me preguntó: —¿Por qué no estás enojada? ¿Ya no me amas? No dije nada. Solo recordé los mensajes de voz coquetos que Cora le había enviado, aquellos que había escuchado desde su teléfono. Y, con toda calma, marqué el número que me llevaría lejos.
Mi segunda vida: Dejando atrás al Don de la mafia - Mafia novels & stories
Alone
El hombre al que más he amado en este mundo, Don Carlo Guardia, pasó diez años odiándome por culpa de su único y verdadero amor, Margarita Carrettiere. Nos atormentamos mutuamente hasta los últimos días de mi vida, cuando él dejó de lado todos los asuntos de su familia para cuidarme en mi lecho de muerte, dándome en la boca, una a una, mis uvas favoritas. —Giovannina, si la vida me diera otra oportunidad, desearía no haberte conocido nunca —me dijo con los ojos inyectados en sangre. Tres días después de mi entierro, Carlo se disparó en la sien frente a toda su familia, acabando con su vida junto a mi tumba. Cuando volví a abrir los ojos, lo primero que oí fue una acalorada discusión que resonaba en la sala del consejo de la familia. Una familia rival había reunido todas las pruebas de nuestra red financiera clandestina. Sus condiciones eran claras: para poner fin a esta guerra, debíamos entregar a uno de nuestros herederos para que fuera juzgado. En mi vida pasada, mi padre, Guglielmo Carrettiere, no pudo soportar la idea de sacrificarme, así que envió en mi lugar a mi hermana menor, Margarita, que padecía una enfermedad cardíaca. Ella falleció trágicamente, y Carlo me guardó rencor por su muerte durante el resto de su vida. Me puse de pie y hablé bajo la mirada atónita de los consejeros de mi familia: —Papá, por favor, entrégame a mí. Y en cuanto a la alianza matrimonial con la familia Guardia... que sea Margarita quien ocupe mi lugar. Ahora que tengo una segunda oportunidad, decido renunciar a Carlo y hacer realidad su deseo de estar con ella.
Capo, tu amor ya no significa nada - Mafia novels & stories
Bagel
Después de que nuestro bebé muriera apenas tres días después de nacer, dejé de hacer todas esas cosas que tanto molestaban a Julian. Dejé de preguntarle adónde iba. Dejé de revisar a qué hora regresaba y, aunque pasara toda la noche fuera de casa, aprendí a dormir sin esperarlo. Cuando una bala perdida me rozó la muñeca durante un tiroteo en la calle y el médico me preguntó si debía avisar a algún familiar, mi respuesta fue sencilla: —No tengo familia. Una de las enfermeras me reconoció mientras terminaba de vendarme la muñeca. —¿Usted es la señora Marchetti, verdad? La caravana del señor Marchetti está estacionada abajo. ¿Quiere que vaya a avisarle? Bajé la mirada hacia las vendas. —No hace falta. Media hora después, la puerta de la habitación se abrió de golpe. Julian entró vestido con uno de sus costosos trajes y se acercó a la cama con el ceño fruncido. —Estás herida —murmuró mientras miraba mi muñeca—. ¿Por qué no me llamaste? —Solo fue un rasguño —respondí—. El Capo tiene cosas más importantes que hacer. Mi indiferencia pareció irritarlo más de lo que habría hecho cualquier reclamo. Estaba a punto de responder cuando las voces apagadas de varios de sus hombres llegaron desde el pasillo. —¿Supiste lo de Mia? Parece que al Capo sí le importa bastante esa chica. —Se torció el tobillo en el casino y mandó tres camionetas blindadas para despejar toda la zona. Él mismo la sacó en brazos. Ni siquiera dejó que sus zapatos tocaran el suelo. La mandíbula de Julian se tensó. Después me miró de reojo. Estaba esperando lo de siempre: que perdiera la paciencia, le exigiera explicaciones y armara una escena en cuanto escuchara el nombre de Mia. Pero no dije una sola palabra. Me limité a permanecer apoyada contra la cama, tranquila, como si aquella conversación no tuviera nada que ver conmigo. Julian creyó que finalmente había dejado de causarle problemas. Lo que todavía no entendía era que yo ya me estaba preparando para desaparecer de su vida para siempre.
Le di diez años. Luego le quité todo. - Mafia novels & stories
Michelle
Diez años después de casarme con un miembro de la familia Falcone como novia sustituta, mi hermana finalmente regresó. Fue ella quien rompió el compromiso y se pasó la última década viajando por el mundo. En su primera noche de vuelta, besó a Marco Falcone frente a toda la familia y luego se acercó a mí con la misma sonrisa inocente de aquel entonces. —Ya estoy de regreso —dijo—. Ya no tienes que hacerte pasar por mí, Ginevra. Estoy en casa. Todos pensaban que había vuelto para recuperar a Marco. Pero esos diez años me pertenecían. Fui yo quien permaneció a su lado durante los intentos de asesinato y el colapso de las alianzas. Fui yo quien lo ayudó a ascender hasta la cima de la familia. Perdí a dos hijos y casi perdí la vida a manos de nuestros enemigos. Mientras ella disfrutaba de su libertad, yo sostenía su imperio con mi propia sangre. Ella no había sacrificado nada y ahora pretendía arrebatarme todo. No discutí. Simplemente miré al hombre que alguna vez me sostuvo entre sus brazos y me prometió que nunca permitiría que sufriera de nuevo. Yo también quería descubrirlo. Esta vez quería ver a quién elegía Marco Falcone: al primer amor que se marchó hace una década o a la esposa que sangró a su lado durante diez años.
Reclamada por la Mafia - Mafia novels & stories
Bagel
Me iba a casar. Pero Ryder, el hombre al que le dediqué siete años de mi vida, no lo sabía. Desde que Blair entró a trabajar como su nueva asistente, él se volvió un fantasma para mí. La alta sociedad los adoraba. Eran el dúo perfecto que acaparaba las miradas en todas las fiestas. Para celebrar el último proyecto que consiguió su adorada asistente, Ryder alquiló un restaurante para consentirla. Durante la cena, Blair me cambió la limonada por una bebida cargada de alcohol. Caí en su juego como una tonta y la bebí sin pensar. Ryder no movió un dedo para detenerme. En lugar de protegerme, se me quedó viendo con una sonrisa burlona. —Dime, mi amor... ¿a qué te sabe? —murmuró, disfrutando la escena. Lo olvidó... El mismo hombre que alguna vez juró amarme pasó por alto que el alcohol era mortal para mi cuerpo. Una alergia fulminante hizo estragos en mí. Se me cerró la garganta antes de poder gritar. Caí de rodillas al piso y, mientras me ahogaba intentando jalar aire, lo único que rompió el silencio del salón fue el ruido de un plato haciéndose pedazos. Horas después, desperté en la clínica privada de mi familia. Abrí los ojos con los pulmones ardiéndome. Todavía sentía la mascarilla de oxígeno en la cara cuando busqué a mi mamá con la mirada y asentí en silencio. Iba a aceptar el matrimonio que ella planificó para mí.
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