Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

34
All
Mujer Poderosa
Independiente
Amante
Psicópata
Mafia
Alfa
Hipócrita
Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
La más Popular
Amor Incondicional
Compañero
Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
Show more

Plot & Setting

31
Seducción×
All
Arrepentirse
Seducción
Liarse con alguien
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
Show more

Themes

12
All
Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
Show more

Seducción Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Seducción short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Seducción.
Como Patas Para Chocolate - undefined novels & stories
Mangonel
—Señor, ¿todavía tiene pepinos en su casa? Présteme uno... Un huracán se acercaba y la mejor amiga de mi hija se quedó atrapada en mi casa. Por la noche, vino a buscarme con las mejillas encendidas para pedirme un pepino, y me dijo: —Es que tengo un poco de hambre. Quiero comer un pepino para entretenerme. Al ver las dos puntitas que se le marcaban bajo el camisón, se me encendió la sangre y le dije: —Este señor tiene algo más sabroso que un pepino.
Por Infidelidades del Destino - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
—Papi... ¿así te gusta? En la cama de otro... hazme tuya... ¿así te gusta, papi? Esa madrugada, mi cuñada estaba desnuda, boca abajo sobre la cama, empujando una y otra vez su trasero redondo y firme hacia atrás. Hasta los gemidos le salían temblorosos, con cara de que estaba bien satisfecha...
El jade rojo: El ritual a la adultez - undefined novels & stories
Ayu
No había hombres adultos en mi pueblo. Cuando las chicas cumplían 18 años, se celebraba un ritual a la adultez colectiva en el templo. Adolescentes con vestimenta tradicional hacían cola para entrar en el templo y salían con expresiones de sufrimiento y placer. Melinda cumplía 18 años, pero, qué raro, la abuela no la dejaba asistir. Se coló en el templo de noche y salió con aire casada, no podía ni andar firmemente, además de que se veía sangre goteando entre sus piernas.
Lo Grande del Entrenador - undefined novels & stories
Mangonel
—Entrenador, por favor ya no te presiones más contra mí. Tengo los leggings empapados. En el gimnasio, la alumna tenía un cuerpo espectacular y un trasero redondo, firme y voluptuoso. Me presioné a propósito contra su profunda hendidura. Ella percibió lo extraño y apretó las nalgas con fuerza. Esa sensación me encendió la sangre al instante. Lo que más me excitaba era que ella había reaccionado a mi roce y se bajó los leggings voluntariamente.
Aprobó El Examen Sentada En Mis Piernas - undefined novels & stories
Mangonel
—Señor instructor, ¿qué es eso duro que siento ahí abajo? En la escuela de manejo, dentro del Instituto de Artes de San Pedro, estaba dándole clases a una alumna de primer año bastante atractiva. Nunca me imaginé que esa chica, que a primera vista parecía ingenua, vendría vestida de manera tan provocativa e insistiría en sentarse sobre mis piernas para que le enseñara a manejar “mano a mano”. Durante todo el trayecto, tuve que resistir mis impulsos y concentrarme en enseñarle bien, ignorando a propósito cómo se frotaba contra mí, a veces sin querer y otras no tanto. Pero quién iba a decir que soltaría el embrague demasiado rápido. El motor se apagó y dio una sacudida. Ella cayó de sentón entre mis piernas. El impacto se sintió en su zona más íntima. Y lo único que traía puesto era una faldita corta y ropa interior de tela muy delgada.
Los Dedos Milagrosos del Doctor Vidal - undefined novels & stories
Celestino Garza
Pensé en mi futuro con mi novio y decidí ir al hospital para tratar mi estrechez congénita. Sin embargo, el médico que me atendió resultó ser amigo de mi novio. Para colmo, el tratamiento que propuso hizo que me sonrojara y me puso muy nerviosa. —Durante el tratamiento será inevitable que tengamos bastante contacto íntimo. —Por ejemplo, besos, caricias y también…
Un Tecito Para No Dormir - undefined novels & stories
Hombre Sucio
—No, no metas la lengua... En el reducido espacio del asiento del copiloto, aquel hombre fornido me sujetó firmemente por los tobillos y me dobló las piernas con facilidad hasta dejar expuesta mi intimidad empapada. Jadeaba; su aliento ardiente me hizo estremecerme toda: —Te lo suplico... No. Eres mi cuñado... Dominado por el deseo, ignoró mis súplicas; se pasó la lengua por los labios y bajó la cabeza...
Conejita Fiu Fiu - undefined novels & stories
Don Bajo
—Ah... don José... Ayúdeme... Se aprovecharon de mí... Una noche, mientras hacía guardia en la caseta de vigilancia, me encontré por sorpresa con la mujer más bella de la fábrica, que venía con la ropa desarreglada. La mujer temblaba entre mis brazos mientras jadeaba, y me pidió que le sacara una cosa que tenía adentro. La parte baja de su cuerpo, suave y al descubierto, se rozaba una y otra vez contra mi pantalón mientras yo le manoseaba el cuerpo y le abría las piernas. Ese maravilloso espectáculo, que usualmente solo veía de noche a través de las cámaras de seguridad, ahora estaba frente a mis ojos. —Deja de usar esa cosa; aquí tengo algo que te va a encantar, ¿lo quieres?
Enferma con adicción al sexo - undefined novels & stories
Mangonel
—¡No, ahí ya no cabe más! Tirado en la cama de hospital, con las nalgas pálidas al aire, el doctor me examinaba por mi problema de adicción sexual. Pero parecía más bien estar jugando conmigo. Sus manos no paraban de acariciar mis glúteos, hasta que introdujo un dedo en mi interior. Cuanto más le suplicaba, más excitado parecía ponerse. No pudiendo soportarlo, volví la cabeza para mirar. ¡Ese no era el doctor, era mi profesor de la universidad! Al siguiente instante, sus movimientos se volvieron aún más violentos.
Tres Minutos A Oscuras - undefined novels & stories
Pervertido Asqueroso
Mi novia insistió en que su mejor amiga nos acompañara de vacaciones, pero lo que no sabe es que Ivanna es una mujer bien descarada que se puso una tanga solo para estarme provocando...
El Doctor Más DURO - undefined novels & stories
Viejo Verde
—...Es que, allá abajo está muy seca, cuando me lo hacen raspa y duele, y por más que sigan no me mojo... Yo miraba a doña Yolanda, que tenía la cara bonita encendida de vergüenza, y de reojo le repasé ese cuerpo sensual de curvas de infarto. Se me hizo agua la boca. Sonreí y le dije: —Señora, su problema es algo complejo, no me atrevería a aventurarme con un diagnóstico... Mire, hagamos esto: pase detrás de la cortina y déjeme revisarla a fondo con el instrumento, a ver qué es exactamente lo que tiene... Ah, y acuérdese de quitarse los pantalones también.
Fui La Nueva Muñeca Humana De La Tienda - undefined novels & stories
Erosi
Mi mamá, Allison Ramsey, tiene una tienda para adultos. Un día estoy tan cansada que me quedo dormida ahí dentro, y por accidente termino atrapada en una de esas camas del placer. Cuando el señor Palmer, el vecino, entra al local, me confunde con un nuevo modelo de muñeca de la tienda y empieza a bajarme los shorts.
Mi Vecina Madura Se Atoró En La Lavadora - undefined novels & stories
Pervertido Asqueroso
Esa atractiva mujer estaba atorada en la lavadora. Se retorcía con incomodidad, suplicándome ayuda, y yo capté el mensaje al instante. Con una mano le jalé el cabello largo y con la otra la sujeté... Justo cuando todo estaba a punto de ponerse interesante... La celosa y bella estudiante irrumpió de repente, anunciando que ella también quería unirse al juego...
El Pervertido De Mis Fantasías - undefined novels & stories
Romanticuyo
Cuando el lente del telescopio del departamento de enfrente se posó en mí, yo estaba acurrucada en la cama, temblando todita mientras jugaba con mi juguetito. Al darme cuenta de que alguien me espiaba, el pánico llegó acompañado de una oleada abrumadora de placer y emoción. Alcancé el orgasmo bajo esa mirada ardiente, deshecha, como si esa misma mirada me acariciara y jugara conmigo. Hice lo más atrevido de mi vida. De frente a esa mirada ardiente a la distancia, abrí las piernas poco a poco para mostrarle cómo me metía el juguetito. Pero en ese momento aún no lo sabía… Que en el futuro, aquella mirada me haría perder el control hasta la perdición.
Bota y Rebota La Suegra - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
—Yerno, puedes ser más brusco... Era de madrugada. La mujer madura, desnuda, puesta en cuatro sobre la cama, volteó a verme mientras empujaba sin parar ese trasero redondo hacia atrás. Sus labios carnosos se entreabrían, y esa mirada perdida de deseo era capaz de derretir a cualquiera. Un día antes, ni en sueños habría imaginado que tendría a mi voluptuosa suegra sometida debajo de mí...
Una Buena Acogida - undefined novels & stories
Violeta Díaz
—Cuñ... amor, házmelo. —¡Carajo! ¿Dónde aprendiste a hacer eso? ¿Cómo es que de pronto te hiciste tan buena? En el cine, mientras me hacía pasar por mi hermana, mi cuñado metió la mano bajo mi falda y empezó a toquetearme. Mi cuerpo hipersensible lo excitó tanto que se sonrojó y se apresuró a bajarse los pantalones. Su enorme miembro quedó al descubierto; me levantó, me sentó sobre sus piernas y me penetró. Me estremecí, grité sin poder contenerme y tuve un orgasmo. —¡Espera! —dijo con urgencia—. ¡Nos están mirando!
Mi Nueva Medicina Grande Y Dura - undefined novels & stories
Luna Picante
—Ay, no me toques ahí, se va a escuchar todo... Apenas terminaron las fiestas de septiembre, la empresa organizó una salida a las aguas termales en la sierra. El problema fue que cerraron el camino de regreso de forma inesperada, así que todos tuvimos que quedarnos a dormir allá. Como era la primera vez que pasaba la noche fuera con ellos, alguien se dio cuenta de mi condición insaciable por un descuido. No tuve más remedio que pedir ayuda y, al final, elegí al hombre que parecía el más tranquilo de todos. Nunca me imaginé que terminaría dominándome de esa manera.
Al Volante - undefined novels & stories
Mangonel
—Instructor, por favor, deténgase. Vine aquí a aprender a conducir, no a tener una aventura. Dentro del coche del instructor, como seguía sin poder controlar el embrague, el instructor Reeves, quien era amigo de mi esposo, hizo que me sentara en su regazo para enseñarme mejor la técnica. El problema era que ese día yo llevaba una falda corta, y debajo ni siquiera llevaba pantalones cortos de seguridad. Peor aún, en un momento determinado, él sacó algo de sus pantalones y lo presionó directamente contra mí.
Estrenando Cuñadita - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
Hace un tiempo, mi cuñadita, que todavía está en la preparatoria, vino a pasar unos días y se quedó en mi casa. La muchachita, con el cuerpo ya bien desarrollado, estaba todos los días con una blusita de tirantes y shorts cortos, sin siquiera ponerse el brasier. Ya sea caminando o sentada, los pechos se le marcaban siempre firmes y paraditos, la cinturita fina y ondulada, las nalgas redondas y carnosas siempre respingonas… para cualquier hombre era imposible no tener pensamientos. Y mucho menos para un cuñado como yo, de alma calenturienta y descaro lujurioso; la palabra “cuñadita”, para mí, era la tentación definitiva…
La Cura A Mi Calentura - undefined novels & stories
Héctor Cerrajas
—Sé buena y ponte en cuatro. La terapia de apoyo ya no es suficiente; tengo que ayudarte yo mismo. Soy la más bonita de la universidad y tengo una adicción. Después de dejarlo seco, mi novio, Iván, empezó a temer que mi adicción me llevara a serle infiel, así que me mandó con el médico del campus para que me curara. Nunca imaginé que el tratamiento de ese médico fuera tan raro. Al final hasta se bajó los pantalones y sentí algo duro y caliente que se me clavaba por detrás...
PREV
12345
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status