Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Donde el amor me dejó vacía

Donde el amor me dejó vacía

El día en que Rosa, el amor de mi esposo, enferma terminal, dio a luz a su hijo, mis suegros contrataron a diez guardaespaldas para vigilar la sala de partos y asegurarse de que yo no apareciera a hacer un escándalo. Pero la verdad es que nunca fui. Mi suegra, Melina, le tomó la mano a Rosa conmovida: —Rosa, mientras estemos nosotros aquí, ¡Fiona jamás podrá hacerte daño a ti ni a tu bebé! Mi esposo, Benito Cruz, con ternura en la mirada, la acompañaba durante el parto, secándole el sudor de la frente. —Tranquila, mi padre está con su gente en la entrada del hospital. Si Fiona se atreve a venir, la sacamos en el acto. Al ver que pasaban las horas y yo no aparecía, por fin se tranquilizó. Para él no tenía sentido pensar que yo fuera capaz de armar una escena. Solo quería cumplirle a Rosa su último deseo: ser madre antes de morir. ¿Por qué yo me empeñaría en arruinarlo? Cuando escuchó el llanto del recién nacido en brazos de la enfermera, no pudo evitar sonreír con alivio. Pensó que, si al día siguiente yo iba a disculparme con Rosa, se olvidaría de todas nuestras peleas. Incluso estaba dispuesto a dejar que yo criara al niño como si fuera mío. Lo que él no sabía era que, en ese mismo instante, yo acababa de entregar mi informe en la ONU. En una semana iba a renunciar a mi nacionalidad para unirme a Médicos Sin Fronteras. Y desde entonces jamás volvimos a vernos.
Short Story · Romance
4.7K viewsCompleted
Read
Add to library
Del amor viejo, al sendero limpio

Del amor viejo, al sendero limpio

El autobús en el que viajaban mi suegra Carmen y mi hijo Nacho volcó en una carretera de montaña. El vehículo quedó colgado de un árbol al borde del abismo, a punto de desprenderse. Mi esposo Sergio Mendoza era el capitán del equipo de rescate más cercano, pero la policía descubrió que se había llevado a todo su equipo para acompañar al hijo de su primer amor, Camila López, a un acto escolar. En mi vida anterior, convencí a un amigo mío, Leo Méndez, de que me ayudara a ir al colegio y sacar a rastras a Sergio para que rescatara a Carmen y a Nacho. Pero Camila, avergonzada porque su hijo no ganó el primer puesto, cortó toda relación con él. Además, lo despidieron del equipo de rescate. Cuando Carmen y Nacho salieron del hospital, Sergio nos ató a Leo y a mí y nos arrojó por el acantilado. —¡Si no fuera por ustedes, no lo habría perdido todo! En esta vida, el hijo de Camila consiguió su primer lugar… pero a Sergio ya no le quedaba sonrisa alguna.
Read
Add to library
El Elixir que Robó Mi Amor

El Elixir que Robó Mi Amor

Mi prometido era el neurocientífico más brillante del país. Pero su amiga de la infancia, enferma de cáncer terminal y solo tenía un mes de vida, por lo que, para acompañarla en ese último tramo del camino, él me obligó a tomar una dosis experimental de un fármaco que borra la memoria, una creación suya, aún secreta. Durante ese mes en que yo lo olvidé todo, él organizó una boda con su amiga, la llevó de luna de miel, y juntos, prometieron reencontrarse en otra vida, en medio de un campo lleno de flores. Un mes después, bajo una lluvia que calaba hasta los huesos, él cayó de rodillas frente a mí, con los ojos llenos de desesperación y la voz hecha trizas: —La droga solo duraba un mes... ¿Por qué me olvidaste para siempre?
Short Story · Romance
3.0K viewsCompleted
Read
Add to library
Desde o Começo, Nunca Foi Amor

Desde o Começo, Nunca Foi Amor

Meu corpo amadureceu mais rápido que o das outras meninas da minha idade. Quando fiz dezoito anos, meu irmão superprotetor teve medo de que eu fosse enganada ou que alguém se aproveitasse de mim, então pediu para que o melhor amigo dele tomasse conta de mim. Mas, desde a primeira vez em que nos conhecemos, aquele homem não conseguia tirar os olhos do meu corpo. Quando terminei a faculdade, ele começou a ultrapassar os limites, repetidas vezes. Durante o dia, ele era meu chefe. À noite, eu era sua "assistente pessoal". Por quatro anos, mantivemos nosso caso em segredo. Ele me moldou exatamente do jeito que ele gostava. E a pior parte? Eu deixei. Foi assim até o dia em que sua ex-noiva voltou do exterior. Ele saiu da minha cama no meio da noite e correu direto ao aeroporto para buscá-la. Humilhada, mas ainda incapaz de desistir, eu corri atrás dele, apenas para vê-lo acariciar com delicadeza o cabelo de outra mulher bem na minha frente. Ele se virou e disse: — Jennifer Huckabee, quatro anos atrás, você se aproveitou de que eu estava bêbado e se arrastou até a minha cama. O jeito que você está agindo agora... é definitivamente patético. Ele olhava para ela com carinho e gentileza, enquanto eu, só recebia um olhar gelado e debochado. Naquele instante, eu entendi: desde o começo, aquilo nunca foi amor. Então, abaixei minha cabeça e enviei uma mensagem para meu irmão, aceitando a proposta de casamento da família Sinclair. Depois disso, me virei para aquele homem e disse com um sorriso no rosto: — Tudo bem, então. Adeus.
Short Story · Romance
686 viewsCompleted
Read
Add to library
O Amor É Como Água Corrente

O Amor É Como Água Corrente

Meu marido CEO, Clayton Lockwood, estava convencido de que eu era uma interesseira. Sempre que ele ia consolar o seu primeiro amor durante as suas crises depressivas, acabava comprando uma bolsa de edição limitada para mim. Depois de seis meses de casamento, o meu closet já estava abarrotado delas. Após me dar noventa e nove bolsas, ele percebeu que eu tinha mudado. Eu já não chorava até perder o fôlego nem discutia até ficar rouca quando ele ia visitar o primeiro amor. Também deixei de enfrentar tempestades e atravessar a cidade só porque ele dizia que queria me ver. Passei a pedir apenas um terço para o nosso filho que ainda não tinha nascido. Quando mencionei a criança, o olhar de Clayton se suavizou. — Assim que a Ruby melhorar, a gente vai primeiro ao hospital para fazer um check-up e depois compra o terço. Eu concordei obedientemente. Mal sabia ele que eu tinha sofrido um aborto espontâneo dez dias antes. Também já tinha preparado um acordo de divórcio, pronto para receber a assinatura dele.
Short Story · Romance
2.1K viewsCompleted
Read
Add to library
O Amor Que Morreu Duas Vezes

O Amor Que Morreu Duas Vezes

Depois que a amiga de infância dele morreu, Eduardo Ribeiro me odiou por dez anos inteiros. No segundo dia após o casamento, ele pediu transferência para servir nas fronteiras. Durante esses dez anos, enviei incontáveis cartas, tentando lhe agradar de todas as formas, mas a resposta dele era sempre a mesma: "Se você realmente se sente culpada, então morra logo!" Até que, quando fui sequestrada, ele entrou sozinho no esconderijo dos bandidos e me salvou, levando vários tiros. Antes de morrer, com o último fio de força, ele arrancou a mão dele da minha. — O maior arrependimento da minha vida... foi ter me casado com você... — Se tudo pudesse recomeçar, por favor... não volte a me atormentar... No funeral, Sra. Ana, a mãe dele, soluçava de arrependimento: — Filho, a culpa é da mãe... eu não devia ter te forçado... O pai dele me lançou um olhar cheio de ódio: — Você matou a Jamile, e agora matou também meu filho! Maldita azarada, por que ainda não morre?! Até o coronel que tinha insistido no nosso casamento balançou a cabeça e suspirou: — Foi erro meu separar dois corações. Eu devo um pedido de desculpas ao Eduardo. Todos lamentavam por Eduardo Ribeiro. Inclusive eu. Fui expulsa da organização e, naquela mesma noite, engoli veneno no meio de um campo abandonado. Quando abri os olhos novamente, estava de volta à véspera do casamento. Desta vez, decidi realizar o desejo de todos eles.
Short Story · Reencarnação
10.0K viewsCompleted
Read
Add to library
De Su Amor a Su Venganza

De Su Amor a Su Venganza

Durante mucho tiempo, Inés del Valle creyó que Emiliano Cornejo era su única luz en este mundo. Hasta que, mirándola directamente a los ojos, él le dijo con cruel indiferencia: —Mi compromiso con Mariana Altamirano no se cancelará. Si quieres, puedes seguir siendo mi amante. En ese instante, Inés despertó. Esa luz que tanto amaba, hacía mucho se había convertido en la sombra que la asfixiaba. Esa misma noche, se marchó de la casa sin volver la vista atrás. Todos pensaron que una huérfana como ella, sin el respaldo de los Cornejo, no tardaría en arrastrarse de vuelta, rogando por perdón. Pero entonces ocurrió lo inesperado. En plena ceremonia de compromiso entre los Cornejo y los Altamirano, Inés apareció vestida de rojo, del brazo del patriarca de los Altamirano, Sebastián Altamirano. Ya no era la mujer abandonada: ahora era la cuñada del novio. El salón entero quedó en shock. Emiliano, furioso, pensó que todo era una provocación. Dio un paso hacia ella… Y entonces una voz helada, firme como el acero, se dejó oír por encima de todos: —Atrévete a dar un paso más… y verás lo que pasa.
Romance
9.595.9K viewsCompleted
Read
Add to library
El amor que ya no vuelve

El amor que ya no vuelve

Regresé a ese momento de mi vida en que mi tío político —con quien no tengo lazos de sangre— había sido drogado con esa droga afrodisíaca. Pero esta vez, no me convertí en su “antídoto”. En lugar de eso, marqué el número de la mujer que él realmente amaba. En mi vida anterior, me enamoré perdidamente de él. Cuando supe que había sido drogado, ignoré su súplica de llamar a su gran amor… y fui yo quien calmó su deseo. Un mes después, quedé accidentalmente embarazada. Por lo que él se vio obligado a casarse conmigo, pero el día de la ceremonia de nuestra boda, su amada —que había viajado al extranjero para olvidar su dolor— fue secuestrada y asesinada. Antes de morir, le hizo ciento noventa y nueve llamadas pidiendo ayuda. Él, que estaba ocupado cumpliendo con la boda, no contestó ninguna. Después… solo se quedó mirando aquellas llamadas perdidas, sin decir una palabra. Hasta que, el día que tenía que dar a luz, me encerró en el sótano. Le rogué que me llevara al hospital. Pero él solo sonrió, con esa frialdad que jamás olvidaré, mientras me veía morir lentamente, sin poder traer al mundo a nuestro hijo. Sus últimas palabras antes de que cerrara los ojos y muriera fueron: —Si no hubieras quedado embarazada, nunca me habrían obligado a casarme contigo. Si no fuera por ti, habría contestado las llamadas de Luz y, ella no habría terminado así. Tú… mereces morir. Y entonces, volví a abrir los ojos. Era ese mismo día, el día en que él había sido drogado con ese medicamento afrodisíaco.
Short Story · Romance
15.4K viewsCompleted
Read
Add to library
O Amor Que Ficou Para Trás

O Amor Que Ficou Para Trás

Houve uma confusão no hospital quando o familiar de um paciente começou a levantar uma faca. Instintivamente, tentei empurrar meu marido, Dr. Ricardo Lourenço, para longe. Mas, ele agarrou minha mão e me colocou na frente da sua protegida, Camila Xavier. Aquela facada entrou no meu abdômen, matandoo bebê que acabava de se formar. Quando meus colegas me encaminharam às pressas para a UTI, chorando, Ricardo me arrancou da maca. — Salvem a Camila primeiro! — Ele berrou. — Se acontecer qualquer coisa com ela, eu demito todo mundo! Os médicos ficaram chocados e furiosos: — Dr. Ricardo, você enlouqueceu? A Camila só teve um corte superficial. Sua esposa está em estado grave! Eu toquei meu ventre que sangrava sem parar e assenti devagar: — Deixe como está. Estamos quites, Ricardo.
Short Story · Romance
5.5K viewsCompleted
Read
Add to library
Engañada por Mi Amor de Infancia

Engañada por Mi Amor de Infancia

Acepté cambiarme de escuela para acompañar a mi amigo de la infancia, que supuestamente estaba siendo acosado. Pero un día antes de sellar la solicitud… él se arrepintió. Su amigo se burló: —Te la jugaste bien, ¿eh? Fingiste ser víctima del acoso todo este tiempo solo para engañar a Camila Herrera y hacer que se fuera. —Ella creció contigo, ¿de verdad puedes dejar que vaya sola a una escuela desconocida? Con una voz fría, Diego Sarmiento respondió: —Solo es otra escuela en la misma ciudad. ¿Qué tan lejos podría ir? —Además, me cansa tenerla pegada todo el día. Así está mejor. Ese día estuve mucho rato parada fuera de la puerta, hasta que al final decidí dar media vuelta. Solo que, en mi solicitud de transferencia, cambié el Colegio San Rafael de Marisia por el internado en el extranjero al que mis padres querían enviarme. Al final, todos parecían olvidarlo: él y yo, desde el principio, pertenecíamos a mundos completamente distintos.
Read
Add to library
PREV
1
...
34567
...
39
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status