Por siempre tu y yo.
Sin decir más nada Hades tomo los labios de Lucero, su primer beso de verdad fue dado por el ángel de la muerte, la joven Bach estaba demasiada abrumada, tanto por la confesión de Hades, como por el abrazador beso que le estaba dando, ahora podía comprender a lo que se refería Dulce, un beso de verdad es aquel que te hace latir el corazón y quema tu cuerpo, así lo sentía, los labios suaves de Hades se sentían muy diferentes a los de Neri, pero aun mayor sorpresa le provoco sentir la lengua del pelinegro acariciando la de ella, Lucero se sentía caer a un mar de sensaciones nuevas.
Dulce salió de ducharse y comenzó a vestirse, bajo la atenta mirada del moreno.
— ¿A dónde vas? — pregunto el jov