El padre de mi alumna
-Hijita, no pasa por nosotros, solo queremos que ustedes sean felices y vos hace mucho que estás mal.
Mora se abrazó a su madre, que solo atinó a acariciarle el cabello, así la calmaba cuándo era chica.
El padre ya no intentó decir nada, solo dijo su nombre una vez, pero supo que no era momento de reproches, aparte ella había sido una hija ejemplar, buena alumna, nunca se metió en problemas, hasta ahora, porque a él no le gustaba el novio que tenía, el tal Amadeo, porque nunca se dignó a presentarse ante ellos, casi que se alegraba que no sea ese hombre el padre de su futuro nieto.