Filtern nach
Aktualisierungsstatus
AlleLaufendAbgeschlossen
Sortieren nach
AlleBeliebtEmpfehlungBewertungenAktualisiert
La Hija Secreta del Don

La Hija Secreta del Don

Él susurró el nombre de ella novecientas noventa y nueve veces mientras dormía. Nunca el mío. Durante cinco años, le di todo a Vincent Bonanno, el heredero de una de las dinastías mafiosas más poderosas de Europa. Hice de su casa un hogar, recordé cada detalle descuidado que soltaba e incluso abandoné mi sueño de convertirme en artista, creyendo que un día, finalmente, me elegiría. Pero cada vez que aparecía Alessia, su lealtad se inclinaba hacia ella. La noche en que el fondue hirviente me dejó cicatrices en los brazos, él se apresuró a protegerla de un rasguño que apenas le enrojeció la piel. En público, su mirada nunca se quedaba conmigo, en cambio solo se perdía en ella. Yo era la esposa ante la ley, más nunca lo fui en la práctica. Así que me marché. Solo con una maleta, los papeles del divorcio que firmó sin darse cuenta y un secreto que nunca planeé compartir: tenía tres meses de embarazo. Él se dio cuenta demasiado tarde. Para ese momento, el divorcio ya era real, al igual que el expediente de la clínica. Y para cuando se dio cuenta, yo había desaparecido. En aquel momento, el hombre que alguna vez gobernaba ciudades con un poder despiadado, estaba dispuesto a poner el mundo patas arriba para encontrarnos. Él tenía soldados, dinero y mil disculpas que nunca me dio cuando yo todavía era su esposa. Pero yo ya no era la mujer que suplicaba por su afecto. Era una madre, una artista y una sobreviviente. La pregunta no era si Vincent podía alcanzarme. La cuestión era si, cuando lo hiciera, alguna vez lo dejaría volver a la vida que destruyó.
Kurzgeschichte · Mafia
6.1K AufrufeAbgeschlossen
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
El Blanco Ocaso De Un Alfa Sin Alma

El Blanco Ocaso De Un Alfa Sin Alma

Ethan, mi cachorro de apenas tres años, se metió por error en territorio errante y lo mataron de forma brutal. Cuando me dieron la noticia, perdí el sentido. Desperté y vi a Alexander, mi pareja Alfa, apretándome la mano con fuerza. Tenía la voz ronca por la tristeza. —Te juro que voy a vengar a Ethan. Voy a despedazar a esos malditos errantes con mis propias manos. Pero tres días después, en el entierro, escuché por casualidad una conversación entre Alexander y Marcus, su Beta. —En serio no entiendo. —Marcus sonaba confundido—. ¿Por qué no dejó que el sanador de la manada ayudara a Ethan? Estaba herido de gravedad, pero vivo. Si hubiéramos actuado a tiempo... —Fue Lucas. Empujó a Ethan hacia territorio errante por accidente. —Alexander sonaba dolorido—. Lucas es solo un niño y no conocía las fronteras. No fue su intención. —Si hubiera dejado que el sanador lo salvara, el niño le habría contado la verdad a todo el mundo. Sophia terminaría en la cárcel y el Consejo condenaría a muerte a Lucas. No podía permitir que eso pasara —continuó Alexander. —¿Qué pasará con el heredero de la manada? —preguntó Marcus, preocupado. —Eso no importa. —El tono de Alexander recuperó una calma—. En cuanto Ivy se tranquilice, traeré a Lucas. Diremos que es un huérfano adoptado y ella misma se encargará de criar al siguiente Alfa. Así que el que mató a mi cachorro fue el bastardo que tuvo con su amante. Mi cachorro pudo haberse salvado, pero Alexander sacrificó a mi Ethan por su bastardo. Marqué un número al que no había llamado en cinco años. —Soy yo. Ivy. —Cambié de opinión. —Yo sonaba firme y no mostraba ninguna emoción—. Voy a regresar para heredar la Manada Imperial. —¿Y qué pasará con la Manada Moonstone? —Quiero que la Manada Moonstone sea destruida.
Kurzgeschichte · Hombres Lobo
9.6K AufrufeAbgeschlossen
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
La Saison des Épouses

La Saison des Épouses

À 62 ans, Daphné Delacroix est une figure incontournable de la haute société parisienne. Veuve et désœuvrée, elle a un nouveau projet : mettre fin au célibat de ses trois fils, qu'elle juge "malheureux" ou "mal-orientés". Son but est simple : trouver trois belles-filles dignes du nom Delacroix avant la fin de l'année. Pour orchestrer sa quête matrimoniale, Daphné rédige un Cahier Secret, un registre impitoyable où elle consigne les profils idéaux de ses futures belles-filles, avec des critères allant du pedigree social aux perspectives d'héritage. Cependant, ses trois fils résistent à ses manœuvres avec une détermination désarmante : Alexandre, l'aîné, avocat d'affaires glacial, voit le mariage comme une fusion d'entreprises, non comme une histoire d'amour. Benjamin, le cadet, photographe bohème, rejette le monde de sa mère et fuit l'engagement comme la peste. Cédric, le benjamin, professeur de lycée trop sensible, est si terrifié par la séduction qu'il se réfugie dans la poésie et la timidité. La Saison des Épouses est lancée lors d'un grand gala de bienfaisance, où Daphné déploie ses stratagèmes pour mettre en contact ses fils avec ses candidates choisies (la banquière influente, la restauratrice d'art stable, la bibliothécaire délicate). Mais l'amour, même quand il est planifié par une main de fer, a l'art de dérailler. Entre les fils qui s'échappent, les candidates parfaites qui se révèlent être de terribles choix, et l'irruption de femmes que Daphné n'aurait jamais osé inscrire dans son Cahier Secret, la quête du bonheur devient une comédie de mœurs endiablée. Ce roman raconte l'histoire hilarante et touchante d'une mère obsédée par la perfection qui doit, malgré elle, accepter que l'amour ne se dicte pas, mais se trouve là où on l'attend le moins.
Romance
190 AufrufeLaufend
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
Perdí A Mi Loba Por Un Alfa

Perdí A Mi Loba Por Un Alfa

Cuando mi compañero Alfa, Logan, notó que no había enviado ni una sola solicitud de gastos en tres días, se puso en contacto conmigo por iniciativa propia por primera vez en la vida. —Cariño, ya aprobé la siguiente fase de la sanación de tu loba. ¿Ves? Siempre y cuando te comportes, tendrás todo lo que quieras. Su tono seguía siendo muy afectuoso, como si en verdad fuera un buen Alfa muy preocupado por su compañera. Pero él no sabía que, mientras ese “Cariño” aparecía en la pantalla de mi celular, yo ya había terminado de redactar el acuerdo de ruptura del vínculo de pareja. Antes de irme, lo único que podía llevarme conmigo era la vieja camiseta que llevaba puesta cuando él me marcó. Nadie creería jamás que la amada Luna de la Manada Blackmoon, en los tres años transcurridos desde nuestra ceremonia de unión, ni siquiera pudo reunir cinco vestidos decentes que fueran suyos. Cada gasto del hogar que realizaba debía ser aprobado mediante el sello de la Luna, el símbolo mismo de mi poder. —Sienna, llevar las cuentas es demasiado cansado. Te agotará. Deja que Chloe se encargue del trabajo tedioso con el sello. Todo lo que tienes que hacer es ser hermosa, solo sé mi Luna perfecta. Y así, el sello de la Luna, que debería haber sido mío, se convirtió en algo por lo que tenía que rogarle a Chloe, la asistente del Alfa que supuestamente estaba encargándose del trabajo tedioso por mí. Hace tres días, mi loba estaba al borde del colapso. Lloré y le supliqué por los doscientos mil dólares necesarios para una intervención de emergencia. Pero Chloe retuvo el sello a propósito y retrasó la aprobación diciendo que no se había seguido el proceso adecuado. Mi loba, que ya estaba por desvanecerse, se sumió en un silencio en las profundidades de mi alma. Y de la misma manera, la relación con este Alfa también murió.
Kurzgeschichte · Hombres Lobo
863 AufrufeAbgeschlossen
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él

Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él

Aunque sabía que mi esposo, Luis Ramírez, había fingido su muerte y estaba suplantando la identidad de su hermano gemelo menor, Martín Ramírez, no lo desenmascaré. En vez de eso, fui directamente ante la máxima autoridad militar de la región, Sergio Montoya, y le dije que Luis estaba muerto. Le pedí que lo dieran de baja del ejército y que le retiraran el grado. En mi vida pasada, Martín murió en un accidente. Y Luis, sin dudarlo, fingió su propia muerte y abandonó su puesto en el ejército para hacerse pasar por Martín, todo para que Gina Espíndola no quedara viuda. Yo lo reconocí al instante. Sabía que era Luis. Lo enfrenté y le exigí que me dijera por qué se estaba haciendo pasar por Martín. Pero lo negó hasta el final. Me hizo a un lado con frialdad: —Mayra, sé que estás hecha pedazos por la muerte de Luis, pero eso no te da derecho a venir a decir que yo soy él. Sostuvo a Gina, débil y frágil como si fuera de cristal, y a mí me empujó al río helado. Me lo dejó claro: que ni se me ocurriera hacerme ilusiones. Mi hija, Perla Ramírez, con apenas cinco años, lloraba y preguntaba: —¿Por qué papá ya no me quiere? Y por eso la encerraron en un cuarto oscuro "para que aprendiera". Tres días y tres noches sin probar bocado. La madre de Luis, Almeida Vargas, me colmó de insultos, diciendo que yo era una matamaridos, un mal augurio. Nos echó a Perla y a mí con lo puesto, sin un centavo. Y Luis todavía se encargó de esparcir el rumor por todas partes: que yo estaba loca, que Luis apenas acababa de morir y yo ya andaba obsesionada con Martín. Todos me despreciaron. Me señalaron. Me miraban con asco. Al final, abracé a Perla y morimos congeladas en la peor helada del invierno. *** Cuando abrí los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Luis empezó a hacerse pasar por Martín.
Kurzgeschichte · Drama Realista
2.0K AufrufeAbgeschlossen
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
Cuando el Alfa perdió a su compañera humana de la infancia

Cuando el Alfa perdió a su compañera humana de la infancia

A las dos de la mañana, cuando llegó la llamada urgente de los Ancianos de la manada, yo acababa de salir arrastrándome de debajo de mi amor de la infancia, el heredero Alfa Slade. Mi cuerpo todavía me dolía por su ruda posesión. Como la única sanadora humana en toda la manada Bosque Negro, se me ordenó preparar hierbas como regalo para la alianza de apareamiento de Slade con la manada de las Espinas. Levanté con cuidado el brazo de Slade, que me rodeaba. Tras una noche de pasión, su poderoso cuerpo Alfa aún irradiaba un calor febril. Supuse que esta era solo otra princesa loba a la que él necesitaba rechazar, así que le toqué el pecho con picardía y le pregunté con una sonrisa: —Slade, ¿qué excusa vas a usar por nonagésima vez? ¿Que de repente te dio alergia la princesa? Él se dio la vuelta y me besó la frente, con los ojos pesados por el sueño. —Mi dulce niña, esta vez las hierbas deben ser preparadas por ti, y solo por ti. El éxito de esta alianza descansa sobre tus hombros. Me quedé helada. Durante los últimos diez años, yo había sido su consuelo secreto, la que calmaba sus ataques violentos de ira cada noche. Pensé que, tarde o temprano, me ganaría una ceremonia de unión formal. Pero en ese momento, lo comprendí. Yo era solo una conveniencia, un cuerpo para su uso personal. Si eso era todo lo que yo significaba para él, entonces reduciría a cenizas todo lo que teníamos. Hice una llamada a mi antiguo mentor en el Instituto Nacional de Medicina, el profesor Sterling. —Profesor, ese puesto de investigación sobre genética... ¿todavía está abierto? Estoy lista para regresar al mundo humano. Pero cuando ese Alfa arrogante, que decía que éramos "solo amigos" y "estrictamente profesionales", descubrió que ya no podía percibir ni un leve olor mío en el aire, perdió completamente la cabeza.
Kurzgeschichte · Hombres Lobo
2.0K AufrufeAbgeschlossen
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
Reteniendo un nacimiento

Reteniendo un nacimiento

Tenía nueve meses de embarazo y estaba lista para dar a luz, pero mi esposo, Sean Conner, me encerró en el cuarto de almacenamiento del sótano y me dijo que retuviera el parto. Comentó que era porque la esposa de su difunto hermano, Quinn Faber, también estaba a punto de dar a luz ese día. Hacía años, Sean y su hermano habían acordado que el primer hijo nacido en la familia Conner sería criado como heredero y recibiría la herencia familiar. —El bebé de Quinn debe nacer primero —dijo Sean como si fuera algo trivial—. Ella perdió a su esposo y no tiene nada. Tú ya tienes mi amor, por lo tanto, es justo que la herencia sea destinada a su hijo. El dolor de las contracciones me dobló por la mitad y lloré, suplicándole que me llevara al hospital. Él me secó las lágrimas y con una tranquilidad inquietante, me dijo: —Deja de fingir. Luego, espetó: —Siempre supe que no me amabas. Todo lo que te importa es el dinero y el estatus. Forzaste el parto para robarle el lugar a mi sobrino... ¿Cómo puedes ser tan cruel? Con la cara pálida y temblando, logré susurrar: —No puedo controlar cuándo nace un bebé, esto es una coincidencia. Te juro que no me importa la herencia. ¡Yo te amo! Él soltó una carcajada llena de frialdad y me dijo: —Si me amaras, no habrías presionado a Quinn para que firmara ese contrato renunciando a la herencia de su hijo. Bueno, una vez que ella dé a luz, volveré a buscarte. Después de todo, el bebé que llevas en tu vientre lleva mi sangre. Sean se quedó fuera de la sala de parto donde estaba Quinn y solo después de que el recién nacido llegó al mundo, él se acordó de mí. En ese momento le ordenó a su secretario que me llevara al hospital, pero la voz de este tembló mientras decía: —La señora... y el bebé... Ambos han muerto... En ese momento, él perdió la razón.
Kurzgeschichte · Romance
7.8K AufrufeAbgeschlossen
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
Séduit moi si tu peux

Séduit moi si tu peux

Séduis moi si tu peux. Prologue -Non mais regardez où vous marchez enfin, s'ecriait une voix féminine. Nelson Garcia un jeune américain de 30 ans était le coffreur le plus doué dans son domaine . "" La ravissante fille du Sénateur Noah Evans surnommé Demoiselle de fer met en place un défis concernant ses prétendants tout en affirmant qu'elle épousera celui qui arrivera à l'a séduire. -Aviez vous perdu votre langue ?espèce de Rabat joie. Nelson n'arrivait pas à croire qu'il avait devant lui la fille du sénateur en personne. -Désolé,toutes mes excuses. Elle l'a toisait du bas vers le haut et il se rendit compte qu'elle n'avait pas une once de respect en elle. -J'en ai que faire de vos excuses à la con,saviez vous au moins qui je suis?espèce de pauvre type . -Bien sur que je vous connais,vous êtes une pourrie gâtée mal élevée ,n'aviez vous pas de parents qui vont vous éduquée ? Elle affichait subitement un visage horrifié et sans rien vu venir elle lui donnait une bonne gifle . Nelson n'en revenait pas,depuis ses 30 ans d'existence personne n'avait osé levé la main sur lui. -Comment osez vous?lui demandait t'elle. Il affichait un sourire narquois sur les lèvres tout en remuant la tête. -Alicia Evans vous allez me le payé -Tu seras ma femme Alicia Evans ,ce défit que tu viens de lancer ,je vais le relevé continuait t'il. Cette fois si elle se met à rire à gorge déployée et Nelson savait dans son fort intérieur qu'il n'avait aucune chance fasse à ses millionnaires qui l'a courtisait mais sur le fait il voulait lui tenir tête. -Ok beau gosse,que le jeu commence ,Séduis moi si tu peux déclare t'elle en l'embrassant par surprise avant de tourner les talons.
Romance
2.9K AufrufeAbgeschlossen
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
O Alfa Escolheu O Bastardo, Eu Escolhi A Vingança

O Alfa Escolheu O Bastardo, Eu Escolhi A Vingança

Meu filho de três anos, Ethan, se perdeu e acabou no território dos renegados, onde foi brutalmente assassinado. Quando fiquei sabendo disso, eu simplesmente desmaiei. Quando acordei, meu companheiro Alfa, Alexander, segurava minha mão com força. A voz dele estava rouca de tanto chorar. — Ivy, eu juro que vou vingar o Ethan. Vou dilacerar esses malditos renegados com minhas próprias garras. Mas apenas três dias depois, durante o funeral, eu ouvi uma conversa entre Alexander e o seu Beta, Marcus. — Alfa, eu não entendo — Marcus parecia confuso — Por que você não deixou o médico da alcateia salvar o Ethan? Ele só estava muito machucado, mas se tivéssemos agido a tempo... — Foi o Lucas. Ele empurrou o Ethan sem querer no território dos renegados — a voz de Alexander estava carregada de dor — mas ele é só uma criança que não conhece os limites do território. Ele não fez de propósito. — Se eu tivesse deixado o médico cuidar do Ethan, o menino teria contado a verdade a todos. Sophia acabaria presa e o Conselho condenaria Lucas à morte. Eu não podia deixar isso acontecer. — Alexander completou. — Mas e o herdeiro da alcateia? — Marcus perguntou, apreensivo. — Não faz diferença — a voz de Alexander voltou a uma calma assustadora — Assim que Ivy se acalmar, eu vou trazer o Lucas de volta. Nós vamos dizer que ele é um órfão adotado e o próximo Alfa será criado pela própria Ivy. Então, a pessoa que matou o meu filho era o filho ilegítimo dele com a amante. Meu filho poderia ter sido salvo, mas Alexander preferiu sacrificar o meu Ethan por causa desse bastardo. Disquei um número que não ligava há cinco anos. — Papai, sou eu. A Ivy. — Mudei de ideia — disse, com a voz soando fria e firme. — Vou voltar para herdar a Alcateia Real. — E quanto à Alcateia Pedra da Lua? — Eu quero que a Pedra da Lua seja apagada da existência.
Kurzgeschichte · Lobisomen
9.8K AufrufeAbgeschlossen
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
J’étais l’accord qu’il a sacrifié

J’étais l’accord qu’il a sacrifié

Aux yeux des autres, j'étais Mme Ward, la reine intouchable aux côtés d'Elias Ward, le chef de la mafia de Paris. Mais je savais que mon mari ne m'avait jamais aimée. Son cœur appartenait toujours à Harper Dinah, la femme de son neveu. Et après la mort de ce dernier, il n'a pas hésité à faire venir Harper chez nous. « Je veux juste mieux m'occuper d'elle », m'a-t-il dit. Mais sa version de « s'occuper d'elle » consistait à expulser un homme d'une fête parce qu'il avait osé flirter avec Harper et à la rendre enceinte. Elias adorait me complimenter en public, comme si j'étais la femme parfaite. Oui, je l'avais été autrefois. J'avais l'aidé à bâtir son empire et fait briller son casino. J'étais celle qui souriait, aimable, toujours accueillante. Et pendant ce temps, il cachait Harper, comme si elle était une relique sacrée. Puis, c'était grâce à « ces louanges » incessantes qu'un de ses ennemis m'a prise pour cible. Un groupe de voyous m'a enlevée, envoyant à Elias un message menaçant : « Dégage de Paris, ou ta femme va y passer ! » Bien sûr, Elias n'a pas choisi de céder. « Tiens bon », m'a-t-il dit au téléphone, « Ils ne te feront pas de mal, Noah. Tiens jusqu'à ce que Harper accouche. Je viendrai te chercher. » J'ai été alors enfermée dans une cave sale pendant huit mois, affamée, battue, humiliée. Le chef des malfrats m'a violée encore et encore. Et pourtant, Elias n'est jamais venu. Finalement, alors qu'ils étaient tous ivres, j'ai réussi à m'échapper. De retour chez moi, j'ai trouvé mes jumeaux endormis dans la chambre des domestiques, mangeant des restes, tandis que leur père organisait une fête pour son nouveau-né... Je ne l'ai pas affronté et suis partie avec mes enfants.
Kurzgeschichte · Mafia
2.9K AufrufeAbgeschlossen
Lesen
Zur Bibliothek hinzufügen
ZURÜCK
1
...
454647484950
CODE SCANNEN, UM IN DER APP ZU LESEN
DMCA.com Protection Status