La Obsesion Del CEO: Los Três Pequenos Genios
En la industria del entretenimiento, casi todos sustentan una persona; la de él era la de un noble frío e inalcanzable, lo que, irónicamente, combinaba con el temperamento externo de Nora.
Sin embargo, el verdadero Carlo guardaba una pasión secreta: la gastronomía. Aunque no fuera exactamente un maestro cocinero, le encantaba crear postres y bocadillos. El punto más curioso era su hábito peculiar para mantener la forma: o cocinaba platos elaborados y no comía nada, o preparaba banquetes solo para probar una cucharada de cada ítem. Para no desperdiciar el esfuerzo, las sobras terminaban siempre repartidas entre los empleados.