Adoratta. Comprada por la Mafia
Nacida en el fango, vendida en las sombras, reclamada por la sangre.
Adoratta no es una mujer; para el mundo criminal, es solo una mercancía de lujo sin apellido ni identidad. Tras escapar del burdel que la vio nacer, pensó que había ganado su libertad, pero solo estaba corriendo hacia una jaula de oro y espinas. Por un error del destino y una deuda de sangre, termina siendo el pago en una transacción que no debería haber existido.
Marco Moretti, el heredero de un imperio construido sobre cadáveres, la reclama como su trofeo. Para él, Adoratta es un objeto de placer, una pieza de exhibición o, si es necesario, un sacrificio para consolidar su poder. Él cree que ha comprado su cuerpo, pero