Brenda La Valkiria
—No mi amor, yo te ayudaré si quieres con la timidez, te pierdes de la vida, señora Leticia —dijo ahora agarrando la mano de la abuela— fue para mí un inmenso honor conocerla, es una guerrera curtida en batallas, no lo dude, cuenta con mi más profunda admiración.
En la oficina de Bernhard Larsson, Sebasthian estaba muy serio, distante y con una furia contenida que muy pocas veces permitía saliera de él, Elena ajena al estado de Sebasthian comentaba emocionada acerca de la rueda de prensa.
—Brenda lo hizo espectacular, parece que nació para la cámara, nunca conocí a alguien más preparado para enfrentar ataques frontales, quizás tú Berni, me encantó, sus expresiones y oportunos chistes.