¿De nuevo a tu lado?
se dijo en la mente, pero cada vez que intentaba forzar su memoria, una fuerte cefalea la aquejaba.
—Es lindo —respondió, e intentó soltarse del agarre de él.
Malú no sabía por qué extraña razón, aún no le tenía confianza a su marido, y no le agradaban sus muestras de cariño. Además, tenía sueños confusos, con otro hombre, al que no lograba ver bien su rostro.
—Me alegra que te guste —dijo Martín.
—Me duele mucho la cabeza. —Se quejó y tomó asiento en la cama.