Te amé desde el adiós
—Porque te fuiste rápido, Tom me dijo que no había pasado mucho cuando la estabas escribiendo para que te buscara —me explica.
—Es que me encontré con Felipe y fue incomodo, ahora te entiendo —le digo y rodeo el sofá para sentarme a su lado.
—Entonces me alegro de que te hayas ido, no quiero que te reconquiste —me abraza.
Nos tenemos mucho cariño y sé que vamos a esforzarnos, pero ambos somos conscientes que nuestros exes son nuestra debilidad.
—No vale la pena, ¿Comemos? —le pregunto y nos separamos, él asiente.
—Cocinaré después, primero quiero bañarme —me dice levantándose.