Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
El Adiós Definitivo

El Adiós Definitivo

Mi prometido, Victor Blackwood, es el Don de la mafia que controla el bajo mundo de todo el país con mano de hierro. Para los demás, él es la personificación del poder. Pero para mí… era el amor hecho hombre. Nunca imaginé el precio de amar a un hombre como él. En el Día de San Valentín preparé sus comidas favoritas y lo esperé en casa. Sin embargo, las horas pasaron, el vino se enfrió… y su silla seguía vacía. Con un mal presentimiento, abrí la red social de Queenie Stone, su «hermana adoptiva», quien había publicado: «Solo bastó que le dijera que me sentía sola… para que viniera enseguida. Incluso, aunque derramé vino sobre él, no se enojó. Victor siempre ha sido así… La familia para él es lo primero, aunque eso signifique dejar a su novia esperando. Nunca me falla. Ojalá nada cambie». En la foto, la camisa de Victor estaba empapada a la altura de la cintura, y el pañuelo de Queenie descansaba de manera peligrosa cerca de su entrepierna… Él ni siquiera se había apartado… sino que solo la miraba con ternura. No hice ningún escándalo. Solo le di «me gusta» a su publicación y luego le envié un simple mensaje: «Terminamos.» Pero como siempre… lo ignoró. Después supe que, al ver mi mensaje, él se limitó a comentar: —Vivienne no puede vivir sin mí. Solo está haciendo un berrinche. Si la ignoro un par de días, volverá arrastrándose. Es fácil de contentar. Lo que él no sabía… era que yo solo era fácil porque lo amaba. Pero ahora que decidí irme, no hay vuelta atrás… No importa lo que haga.
Short Story · Mafia
2.9K viewsCompleted
Read
Add to library
Yo Y Su Amante, Embarazadas, ¿Él Elegirá?

Yo Y Su Amante, Embarazadas, ¿Él Elegirá?

El día de nuestra boda, Leonardo Sánchez me juró que me amaría para toda la vida. Siete años después, hizo que otra mujer quedara embarazada y hasta la instaló en una mansión de maternidad que había preparado con esmero. Cuando lo descubrí, el vientre de ella ya estaba abultado, a punto de dar a luz. Él apenas se sobresaltó un instante, pero enseguida la protegió detrás de su espalda. —Camila, tú siempre tuviste miedo de ser madre. Con este hijo, la familia Sánchez tendrá un heredero y tú ya no tendrás que sufrir. —Seguiremos igual que antes, nada va a cambiar. Yo sostenía en mis manos el examen de embarazo recién confirmado y, entre lágrimas, solté una sonrisa rota. El día en que Valeria dio a luz, yo me sometí a un aborto, dejé el acuerdo de divorcio y tomé un avión rumbo a un país lejano.
Short Story · Romance
1.6K viewsCompleted
Read
Add to library
La gemela elegida sin espíritu de loba

La gemela elegida sin espíritu de loba

Por centésima vez, mi Alfa y compañero, Ryker, usó su voz de mando sobre mí, amenazando con rechazar nuestro vínculo si no me sacrificaba por mi hermana gemela, Ivy. No lloré ni protesté. Simplemente firmé los papeles de rechazo del vínculo de compañeros. Le entregué a mi hermana al Alfa que había amado durante diez años. Pocos días después, Ivy armó un escándalo en el Banquete de la Alianza de Manadas, humillando a la hija del Alfa de Silvermoon. Una vez más, di un paso al frente para ocupar su lugar, soportando el dolor de una marca de plata desfigurante. Más tarde, cuando exigieron que probara la seguridad del Ritual de Regeneración del Espíritu Lobo con mi propio cuerpo por el bien de mi hermana, acepté con una sonrisa. Mis padres, ambos Betas, me dijeron con los ojos enrojecidos, que finalmente estaba siendo la hermana mayor que se suponía que debía ser. Incluso Ryker, que siempre había sido tan distante conmigo, se detuvo ante la celda. Acarició suavemente mi mejilla por primera vez en mucho tiempo y dijo en voz baja: —Harper, no tengas miedo. Tan pronto como termine la prueba, te llevaré a ver las auroras al Lago de la Diosa de la Luna. Pero él no sabía que, independientemente del resultado de la prueba, no volvería a verme jamás. Mi espíritu de loba ya se estaba desvaneciendo. Nada podía salvarme. Esta vez, cuando cerrara los ojos, sería para siempre.
Short Story · Hombres Lobo
11.8K viewsCompleted
Read
Add to library
¿El precio de no elegirme? ¡Su locura!

¿El precio de no elegirme? ¡Su locura!

El día del divorcio, solo me llevé la ropa de la boda. La casa, el auto, el dinero, las hijas... todo se lo dejé a mi esposo, Daniel Vegas. Él me miró con sorpresa y esbozó una sonrisa burlona: —¿Estás segura? Criaste a las tres niñas con tus propias manos, ¿tampoco las quieres? —Si de verdad no quieres nada, tampoco te pediré la pensión alimenticia. Así será justo. Firmé rápido los documentos del divorcio y dije con tono sereno: —Sí, muy justo. Daniel dudó un momento antes de estampar lentamente su firma. —Si te arrepientes, puedes... Interrumpí su frase con un gesto de la mano y me fui sin volver la mirada. Daniel siempre decía que me casé con él por dinero e influencia, e incluso intentó atarlo a través de los hijos. Pero ya no importaba. Cuando al fin viera mi cadáver, lo entendería.
Short Story · Romance
452 viewsCompleted
Read
Add to library
Renacimos los dos... y él terminó en la cárcel

Renacimos los dos... y él terminó en la cárcel

El día de la sentencia, mi prometido Diego González me tomó de la mano, sollozando, y me pidió que dejara de defender mi inocencia y firmara un acuerdo de culpabilidad. —Clara, sé que tú no hiciste nada… pero Isabella está esperando un hijo mío. No puedo permitir que ella vaya a la cárcel. Hazlo por tu bien, por favor —suplicó, con lágrimas que le empañaban la mirada. Sin dudarlo ni un instante, firmé el acuerdo. En mi vida anterior me negué a cargar con la culpa de Isabella García y, por eso, no solo terminé tras las rejas: la furia de Diego envió gente a torturarme hasta dejarme estéril. Esta vez me propuse complacerlo. A la mañana siguiente, los noticieros reventaron con la primicia de que yo había robado secretos comerciales de la Corporación López. Para colmo, Isabella se presentó como testigo. —Sí, fue ella; la vi con mis propios ojos infiltrarse en la compañía —declaró ante las cámaras. Pero aquella tarde, cuando inició la audiencia, el demandante Santiago López, director general de la corporación, retiró la acusación. Bajo la mirada atónita de la prensa, sacó un anillo, se arrodilló y me preguntó: —Clara, ¿en esta vida aceptarías casarte conmigo?
Short Story · Romance
3.6K viewsCompleted
Read
Add to library
Cobaan Istri Yang Ditinggal Suami

Cobaan Istri Yang Ditinggal Suami

Aku tak sengaja mengirimkan foto pribadiku ke ayah mertua dan sejak saat itu, masalah pun mulai datang silih berganti. “Sayang, siapa pria yang menindih di atasmu?” Tanya suamiku dengan nada penuh emosi. Sementara aku hanya bisa menatapnya dengan pandangan kosong dan tak berani menjawab….
Short Story · Gairah
3.7K viewsCompleted
Read
Add to library
A Mulher Que Eu Não Quis

A Mulher Que Eu Não Quis

Cléusia Costa
Mais uma vez a noite cai e nada mais sou que um homem no auge dos 32 anos e com um casamento lixado. Monotonia era a mais adequada descrição até que encontrei-a... sim, mesmo sendo 10 anos mais nova o meu coração não raciocinou e entregou-se completamente...
8.74.8K viewsOngoing
Read
Add to library
Ela Nunca Volta: Quando o Marido Frio Implora

Ela Nunca Volta: Quando o Marido Frio Implora

Com vinte e cinco semanas de gravidez, Tatiane foi sozinha à consulta pré-natal. Foi ali que descobriu a traição do próprio marido. Mais pesada, com os traços apagados e mal conseguindo sustentar a barriga, acabou sendo tratada como uma mulher muito mais velha pela amante - jovem e bonita - e ignorada pelo marido diante de todos. Henrique não a defendeu. Não explicou. Não negou nada. Limitou-se a olhá-la com desprezo, como se ela fosse um peso do qual queria se livrar. Poucos sabiam que, anos antes, no primeiro encontro entre Tatiane e Henrique, ela também fora o centro das atenções, admirada por todos. Convencido de que Tatiane havia se aproveitado dele para ascender socialmente, foi Henrique quem tomou a iniciativa de pedir o divórcio. Naquele instante, o coração dela morreu. Oito anos. Da universidade ao mercado de trabalho. Um amor silencioso, dedicação absoluta, incontáveis sacrifícios. Nada daquilo tinha valido a pena. Tatiane deu à luz, assinou o acordo do divórcio e foi embora sem olhar para trás. Cinco anos depois, ela já não era a mulher apagada de antes. Agora, era uma empresária poderosa, dona de um império avaliado em centenas de milhões. Linda. Confiante. Radiante. Cercada por admiração, poder e possibilidades. O homem que pedira o divórcio, porém, jamais o oficializara. Quando Tatiane entrou com uma ação judicial, Henrique voltou a se aproximar, afastando, um a um, todos os homens que tentavam chegar perto dela. Até o dia em que Tatiane surgiu em público, de mãos dadas com outro homem, anunciando o noivado. Henrique a encurralou contra a parede. Fora de si, rosnou: — Tatiane, casar com outro homem? Nem pense nisso.
Romance
101.9K viewsOngoing
Read
Add to library
Quando o Marido Quer a Sua Morte!

Quando o Marido Quer a Sua Morte!

Quando descobri a gravidez, Umberto Azevedo contratou um médico renomado a peso de ouro para me receitar medicamentos para a gestação. Ele ficou na igreja, sem comer ou beber, ajoelhado por longas horas orando por um parto seguro para mim. — Querida, você está sofrendo muito. Assim que o bebê nascer, vou compensá-la por tudo. No mesmo dia, atendi o telefone dele por acaso. — Diretor Azevedo, conforme suas ordens, o remédio da senhora foi adulterado com medicamentos abortivos. A criança nascerá morta. — O filho da Sra. Santos é muito saudável e certamente nascerá bem para se tornar o herdeiro do Grupo Azevedo. — A senhora não perceberá nada, e isso não estragará a relação entre o senhor e ela, pode ficar tranquilo. Baixei os olhos para a minha barriga proeminente, nunca imaginei que o amor dele fosse tão falso. Então, sem mais apegos, eu, Lílian Werneck, assinei o acordo de divórcio e decidi partir.
Short Story · Romance
603 viewsCompleted
Read
Add to library
Esposa no Vapor: A Verdade que Ele Quis Esconder

Esposa no Vapor: A Verdade que Ele Quis Esconder

A queridinha de infância do meu marido, a doce e intocável Carla, sofreu queimaduras com água fervente. E, como castigo pelo que ele acreditava que eu tinha feito... Ele me trancou viva dentro de uma câmara de vapor, pequena demais pra eu sequer me mexer. Aumentou o fogo ao máximo. — A dor que a Carla sentiu, você vai sentir mil vezes pior! — Ele gritou, com os olhos cheios de ódio. Presa naquele espaço sufocante, o ar ficou pesado, quase impossível de respirar. O calor queimava por dentro, como se estivesse me cozinhando viva. Eu chorava, implorava por piedade: — Eu vou morrer! Por favor, me tira daqui! Mas ele... Ele apenas segurou Carla nos braços e saiu sem olhar pra trás. — Fica tranquila. Você não vai morrer... Mas só assim vai entender o que ela passou. Meus gritos de desespero ecoavam abafados dentro da câmara. A água borbulhava sob meus pés, lançando respingos ferventes contra minha pele. A dor era insuportável. Minha voz foi sumindo... Engolida pelo calor. Enquanto isso, ele curtia uma viagem internacional com Carla, sorrindo como se nada tivesse acontecido. Uma semana depois, ao voltar, lembrou de mim como quem se lembra de uma encomenda esquecida: — Aquela vagabunda já deve ter aprendido a lição. Podem soltá-la. O que ele não sabia... É que dentro daquela câmara abafada, onde a água já tinha secado e o vapor cessado, o que restava de mim... Já estava sendo devorado por vermes.
Short Story · Romance
3.4K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
1415161718
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status