La esposa rebelde del CEO
Pero, no digo algo más y espero que se relaje.
— No entiendo tus cálculos, tendré apenas cuarenta y dos años, pero, según tú ya tendría casi cincuenta.
— Apenas llegas a los cuarenta y uno son casi cincuenta. Porque no hay forma de retroceder, pero, si de avanzar.
— Entonces, siguiendo tu lógica, en doce años estarás gimiendo por un anciano y todos los hijos que salgan de ti, me llamarán padre.