La obsesión de un Ángel.
En Washington, la Dulce princesa esperaba el mensaje de su padrino Hades, sería la tercera vez en la vida que la hija de Valentina Constantini tocara un arma, solo por la familia haría algo como eso, sus tres esposos estaban entre excitados y sedientos de sangre, el demonio, como lo llamaban a Pedro Sandoval, era un sicario retirado, mientras que Giovanni Santoro era conocido bajo el apodo de, el pantera, por lo sigiloso que era al atacar, ya había recorrido un gran perímetro y sabía dónde y cómo atacar a los Crips que allí se encontraban, mientras Horus, el hijo de Dulce Ángel, estaba deseoso de abrir nuevamente sus alas, como todo Ángel, un asesino diestro e innato.
El clan Neizan se hizo