Legítima
Papa —dije con la intención de preguntarle por aquella voz que escuché, pero me detuve
—¿Dime? —preguntó.
—No es nada—le dije—. Es tarde.
Salí corriendo después de darle un beso a mi padre. Mi nombre es Daria, tengo diecisiete años y soy una mujer lobo. ¡Sí!, como escucharon, sé que todos hemos crecido escuchando historias de superhéroes, como Batman, Superman y otros, pero esto es mucho más real que eso.