Filtrar por
Status de atualização
TodosEm andamentoConcluído
Ordenar por
TodosPopularRecomendaçãoAvaliaçõesAtualizado
Una Rosa Que Se Niega A Morir

Una Rosa Que Se Niega A Morir

A pesar de que he estado con Eric Blackclaw, el heredero al título de Alfa, durante tres años, él todavía se niega a marcarme. Después, él se enamora a primera vista de mi hermanastra, Layla Talbot. Así, comienza a cortejarla de manera grandiosa en la manada. Esta vez, ya no hago berrinches, ni cuestiono a Eric como lo hacía antes. En su lugar, simplemente quemo todos los regalos que él me ha dado y rompo en jirones mi vestido para la ceremonia de marcado. En el cumpleaños de Eric, dejo Northpine Woods por mi cuenta. Antes de subir al jet privado con destino a otro continente, Eric me envía un mensaje a través del vínculo mental: —Avril, ¿por qué no has llegado todavía? Todos te están esperando —no le respondí a Eric en absoluto. Esta vez, simplemente corté mi vínculo mental con él. Lo que él no sabe es que ya acepté la propuesta de emparejamiento del Alfa Marcus Howler hace medio mes. Una vez que el jet privado aterrice en el nuevo territorio ubicado en Frosthill Mountains, Marcus y yo nos convertiremos en compañeros con la Diosa de la Luna como nuestra testigo.
1.7K visualizaçõesCompletoAdicionado à Biblioteca 50 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
Protegida por el Alfa Verdadero

Protegida por el Alfa Verdadero

En nuestro tercer aniversario, descubrí con horror que mi pareja, Ethan Rivers, había estado pasando las noches con su amor de la infancia, y que incluso el certificado de unión que me había dado era falso. Cuando lo encaré, Ethan me acusó con una frialdad brutal de ser una malagradecida. —Hice la ceremonia de unión con Bella para ayudarla con la presión de su familia. ¿Por qué tienes que ser tan egoísta? No es que no te quiera. Solo es un papel, ¿por qué haces tanto escándalo? Tenía planeado hacer la ceremonia de verdad contigo este año, pero nunca me imaginé que fueras tan ambiciosa. Me decepcionas mucho, Aria. Corté toda comunicación con él y, sin perder tiempo, se llevó a Bella de luna de miel. *** Cinco años después, nos volvimos a encontrar en una reunión exclusiva de manadas. Su manada prosperaba y, a su lado, estaba Bella Rose, cubierta de joyas y con una sonrisa impecable. Al verme agachada en el suelo, buscando entre los restos de pastel en la basura, chasqueó la lengua con impaciencia. —Mira nada más en lo que te convertiste por dejarme. Antes despreciabas el certificado falso, ¡y ahora ni regalada te querría nadie! Por los viejos tiempos, si te arrodillas y le pides perdón a Bella, a lo mejor te dejo volver como nuestra sirvienta. No estaba para lidiar con él. Mi hijo, como parte de una travesura, había escondido mi anillo de unión de 80 millones de dólares en un trozo de pastel, y necesitaba encontrarlo rápido. De lo contrario, cuando llegara su papá, el pequeño volvería a meterse en problemas.
6.7K visualizaçõesCompletoAdicionado à Biblioteca 266 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
Renacer para vengarme: El precio de su traición

Renacer para vengarme: El precio de su traición

La familia Torres estaba al borde de la ruina cuando vinieron a pedirme que me casara con su hijo. Mi papá, sabiendo que llevaba diez años completamente enamorada de Nelson Torres, aceptó el matrimonio y, para colmo, invirtió una fortuna para sacarlos del desastre. La noche de bodas, Nelson me vendó los ojos con una corbata y me tomó una y otra vez. Un mes después, llena de felicidad, fui a buscarlo con el informe de embarazo en la mano, pero lo que escuché me dejó completamente congelada. Estaba en un bar, apostando a lo grande con sus amigos: —A ver, muchachos, ¿qué opinan? ¿Quién de ustedes cree que es el padre del bebé de Sofía Reyes, después de que se la cogieron entre varios? Uno de sus amigos soltó una carcajada grosera: —Señor Torres, yo solo le di tres veces... No me diga que es mío, ¿o sí? —Yo apuesto a que fue Paco, ese tipo se lució esa noche, Sofía casi se vuelve loca. ¡Le aposté diez mil dólares a que es de él! Fue en ese momento cuando entendí que, en realidad, no había sido Nelson con quien pasé la noche de bodas, sino con más de diez de sus supuestos amigos. Enloquecí y fui directo a confrontarlo, pero a él no le importó ni un poco. —¿Por qué tanto drama, si solo estás llorando? Si no fuera por la presión de tu familia, jamás me habría casado contigo. Si no hubieras obligado a Juana a irse, nunca te habría tratado así. —Escúchame bien, Sofía, el día que Juana me perdone, entonces sí, te dejaré en paz. Con el corazón destrozado, pedí el divorcio, pero él usó el video de esa noche para chantajearme y me metió en el sótano. —No te creas que te vas a ir tan fácil. Mis amigos y yo seguimos haciendo apuestas para ver quién es el papá de ese bastardo. Ocho meses después, allí, en ese sótano, perdí a mi bebé... y mi vida. Cuando abrí los ojos, volví al día en que los Torres me pidieron que me casara con Nelson para salvarlos. Esta vez, el día de mi boda, Nelson estaba llorando desconsolado.
5.3K visualizaçõesCompletoAdicionado à Biblioteca 176 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
No es la heredera que él protegía

No es la heredera que él protegía

El día en que el primer amor agonizante de mi compañero entró en labor de parto, sus padres apostaron a diez guerreros frente a mi puerta. Lo hicieron solo para impedir que irrumpiera en la sala de parto y arruinara el nacimiento del heredero del Alfa Kaelen. Sin embargo, no aparecí. Ni siquiera cuando el llanto de un recién nacido llenó el aire. Su madre, la antigua Luna, sostuvo la mano de la otra loba y soltó un suspiro de alivio. —Liana, con nosotros aquí, ¡esa estéril de Elara jamás les hará daño a ti ni al cachorro! Kaelen secó el sudor de la frente de Liana, con los ojos llenos de adoración. —No te preocupes. Mi padre tiene hombres vigilando las fronteras de la manada. Si Elara se atreve a causar problemas, ¡la exiliaremos para siempre! Por fin se relajó al comprobar que yo no iba a venir. No podía entenderlo. Lo único que quería era darle un hijo, un legado, al primer amor que se estaba muriendo. ¿Por qué no podía yo ser más comprensiva? Al mirar al cachorro dormido, una sonrisa satisfecha cruzó su rostro. Pensó que, si yo solo aparecía y le pedía disculpas a Liana, perdonaría todas nuestras peleas anteriores. Incluso estaría dispuesto a consolarme después del parto, quizá hasta me permitiría ser la madre del cachorro solo de nombre, para que pudiera conservar mi título de Luna. Pero él no lo sabía. Yo acababa de presentar mi solicitud ante el Consejo Supremo. En una semana, renunciaría a mi estatus dentro de la manada, me iría con los bebés que llevaba en el vientre y no volvería a verlo jamás.
871 visualizaçõesCompletoAdicionado à Biblioteca 29 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
Me Llamó Interesada y Me Perdió

Me Llamó Interesada y Me Perdió

Mi novio, Pablo Pimentel, es el heredero de la familia más poderosa de la capital. Su fortuna supera los cien mil millones de dólares. Para ponerme a prueba, durante siete años de relación, nunca me regaló nada, nunca gastó un solo centavo en mí. Ni siquiera cuando iba a comprar condones: insistía en pagar mitad y mitad. Después, mi madre se enfermó de gravedad. Les pedí dinero a todos los familiares y amigos que pude. Solo me faltaban dos mil dólares para cubrir el costo de la cirugía. Le supliqué, le rogué. Pero Pablo no me prestó ni un dólar. Tuve que pagar yo sola los gastos del funeral de mi madre. Cuando regresé a casa para recoger mis cosas, encontré por casualidad una lista de regalos que le había comprado a Sara García: una villa de lujo, bolsos de marcas exclusivas, joyas valoradas en cientos de millones de dólares… También vi los audios en el grupo con sus amigos: "Pablo, ¿es cierto que Leticia se arrodilló para pedirte dos mil dólares?" Pablo se rió con frialdad, su voz sonó despreocupada, casi divertida. "Sara tenía razón: quien se arrodilla por tan poco dinero no es más que una interesada. Apenas llevamos siete años juntos y ya está desesperada por sacarme dinero." Resultó que siete años de "prueba" no valieron más que un comentario venenoso de su vecinita de al lado. No importa. Desde el momento en que mi madre murió, ya lo había decidido: desaparecer de su vida para siempre.
10.4K visualizaçõesCompletoAdicionado à Biblioteca 271 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
El Contrato para Siempre del Multimillonario

El Contrato para Siempre del Multimillonario

Queridos lectores, Este NO ES UN ROMANCE MULTIMILLONARIO al uso. PROCEDA CON PRECAUCIÓN Jason Rodrigues no quería esposa; consideraba a las mujeres herramientas que usaba y descartaba hasta encontrarse entre obedecer la voluntad de su padre o perder la empresa. La regla para él era simple: encontrar una chica, convertirla en madre sustituta y que ella le dé un heredero. Pero nada es simple en ninguna historia de amor. Elizabeth trastoca el mundo de Jason y lo deja preguntándose si tener esposa es una mala idea. <<>> Lucien Rodrigues es un playboy y, a diferencia de su hermano, se niega a acatar ninguna regla hasta que se cruza en el camino de la formidable diseñadora de moda, Mara Sinclair. Ahora se pregunta si el jugador se ha convertido en el jugado. <<>> Diana Rodrigues quiere dejar atrás la vida glamurosa. Vivir bajo la sombra de sus dos hermanos no ha sido precisamente fácil para ella, así que escapa a Italia para comenzar una nueva vida, pero ignora el peligro que la acecha en la figura de Dante Russo, quien no se detendrá ante nada para vengar a su hermano y sembrar el caos en la familia Rodrigues. Y qué mejor manera de empezar que profanando a su princesita, Diana.
167 visualizaçõesEm andamentoAdicionado à Biblioteca 3 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
Me Humilló por Pobre, y Ahora Me Suplica

Me Humilló por Pobre, y Ahora Me Suplica

Mi novia, Isabel Sánchez, es la heredera de la familia más poderosa de la capital. Su fortuna supera los cien mil millones de dólares. Para ponerme a prueba, durante siete años de relación, nunca me regaló nada, nunca gastó un solo centavo en mí. Ni siquiera cuando iba a comprar parches anticonceptivos: insistía en pagar a medias. Después, mi madre se enfermó de gravedad. Les pedí dinero a todos los familiares y amigos que pude. Solo me faltaban dos mil dólares para cubrir el costo de la cirugía. Le supliqué, le rogué. Pero Isabel no me prestó ni un dólar. Tuve que pagar yo solo los gastos del funeral de mi madre. Cuando regresé a casa para recoger mis cosas, encontré por casualidad una lista de regalos que le había comprado a Marco Aguiñaga: una villa de lujo, bolsos de marcas exclusivas, trajes de gala masculinos de alta costura… También encontré los audios en el grupo con sus amigos: —Isabel, ¿es cierto que César se arrodilló para pedirte dos mil dólares? Isabel se rió con frialdad; su voz sonó despreocupada, casi divertida. —Marco tenía razón: quien se arrodilla por tan poco dinero no es más que un interesado. Apenas llevamos siete años juntos y ya está desesperado por sacarme dinero. Resultó que siete años de "prueba" no valieron más que un comentario venenoso de su vecinito de al lado. No importa. Desde el momento en que mi madre murió, ya lo había decidido: desaparecer de su vida para siempre.
1.8K visualizaçõesCompletoAdicionado à Biblioteca 49 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
El Tesorito De La Juventud

El Tesorito De La Juventud

—Tío, por favor, te lo suplico… ayúdame a quitarme esta cosa… En cuanto la mejor amiga de mi hija se levantó el vestido, vi algo que parecía sacado de otra época: un cinturón de castidad con un candado que solo un hombre podría abrir. Justo cuando la jovencita se lanzó hacia mí con los ojos llorosos, su compañera de departamento de treinta años llegó a la casa y se puso celosa al vernos. Con unas copas encima, se quitó la chaqueta y también se lanzó hacia mí. —Hazte a un lado, niña, deja que los adultos… tengan una buena charla... Una era una jovencita dulce y la otra era una mujer madura con un cuerpo increíble. Ya no pude contenerme…
3.9K visualizaçõesCompletoAdicionado à Biblioteca 108 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
Crié a Su Hijo y Ella Enloqueció de Pesar

Crié a Su Hijo y Ella Enloqueció de Pesar

Cuando renací, lo primero que hice fue esparcir las cenizas de mi mejor amiga. En mi vida pasada, ella quedó embarazada antes de casarse y fue abandonada tanto por su novio como por su propia familia. Tras soportar sola todo el embarazo, finalmente llegó el día del parto… pero sufrió una hemorragia grave en la sala de parto. Con su último aliento, me suplicó que adoptara a su hijo. Al verla en ese estado, mi corazón se compadeció y acepté. Por cuidarlo, mis estudios comenzaron a ir de mal en peor, hasta que la universidad terminó expulsándome. Y no tuve más opción que salir a trabajar junto con él, soportando incontables humillaciones y desprecios. Finalmente, cuando cumplió dieciocho años, un cazatalentos lo descubrió y lo llevó a protagonizar una película. De la noche a la mañana se volvió famoso y ganó el premio a Mejor Actor. Pero en la ceremonia de premiación, mi mejor amiga —que supuestamente había muerto hacía años— apareció del brazo de mi exnovio. Incrédula, me acerqué a exigirle una explicación, pero ella me dijo sonriendo: —Felicidades, has superado la prueba. Confundida, escuché cómo mi ex me explicaba lleno de arrogancia: —Paula es la hija del hombre más rico del país. ¿Quién sabe si te acercaste a ella por dinero? Ahora que criaste tan bien a nuestro hijo, tienes la oportunidad de ser una amiguita de ella. Si lo cuidas hasta que se case y tenga hijos, entonces podrás convertirte en su mejor amiga. Sentí que mi cabeza iba a explotar. Acaso, ¿creían que me importaba ser su amiga? ¡Habían pasado dieciocho años! Con los ojos enrojecidos por la rabia, me abalancé sobre ellos. Pero quien pensaría que mi hijo adoptivo, que estaba en el escenario, bajaría corriendo, me empujaría con toda su fuerza y me diría: —¿Estás loca? ¿Quién te dio el derecho de atacar a mis padres? La furia y la indignación fue tanta que me desmayé en el acto.Cuando volví a abrir los ojos… había regresado al día en que mi mejor amiga estaba dando a luz.
1.7K visualizaçõesCompletoAdicionado à Biblioteca 51 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
El Alfa De Las Dos Lunas Llenas

El Alfa De Las Dos Lunas Llenas

Tenía nueve meses de embarazo cuando el Consejo de Lobos envió un reporte de recursos a las habitaciones de la Luna. En él aparecían los gastos mensuales de mi compañero. Durante dos años seguidos, mi compañero del destino, el Alfa de la manada, le había estado entregando en secreto a una loba acceso al territorio, protección y suministros. Sin falta, cada mes. El primer registro era de hace dos años, el mismo mes en que perdí a mi primer cachorro. De pronto apareció una notificación: una solicitud de contacto. El nombre decía: “La compañera del Alfa”. Me sentía extrañamente tranquila; puse una mano sobre mi vientre abultado y acepté. Me escribió. “Ya viste el reporte, ¿no?” No le respondí; en su lugar, abrí su perfil. La publicación más vieja era del 21 de abril de hace dos años. Una loba aparecía apoyada en el pecho de un Alfa. Le habían recortado la cara en la foto, pero la marca en su hombro era clara. La reconocí: era la marca de Alfa de mi compañero. El texto decía: “Gracias por elegirme en mi noche de mayoría de edad”. El 21 de abril. Esa fue la noche en que me quedé desangrándome en la sala de curación, perdiendo a mi bebé. Él me había dicho que estaba fuera por asuntos de la manada. Seguí revisando sus fotos. Entrenaba libremente en áreas exclusivas para Alfas. Usaba recursos reservados para su Luna. La cuidaban como si ya fuera la pareja que debía estar a su lado. Cada publicación transmitía el mismo mensaje: él la eligió a ella. Fijado hasta arriba había un reporte médico: estaba embarazada del cachorro del Alfa. Dejé el celular y regresé a nuestra recámara. Entonces me llegaron más cosas: fotos y videos. Me los mandó a propósito, para presumir que el amor del que yo antes estaba tan orgullosa ya no era para mí. Me senté despacio mientras sentía a mi cachorro moviéndose dentro de mí y dolor me recorría. Solo entonces lo entendí: me había traicionado por completo. No quiero un amor así. No me quedaré en esta manada. Cuando nazca mi cachorro, me iré y me llevaré a su heredero conmigo. Que el Alfa busque en cada territorio, y aunque recorra cada frontera y destruya la manada por arrepentimiento, nunca nos va a encontrar.
1.8K visualizaçõesCompletoAdicionado à Biblioteca 65 Vezes como sorprendiendo a los nueve cielos con mi espada
Ler
+Biblioteca
ANTERIOR
1
...
3536373839
...
50
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status