Filter dengan
Status pembaruan
SemuaSedang berlangsungSelesai
Sortir dengan
SemuaPopulerRekomendasiRatingDiperbarui
Mi íncubo desobediente

Mi íncubo desobediente

"Mi íncubo llegó hace un mes y todavía no deja que lo toque. ¿Por qué pasa esto?" Escribí al asesor con el ceño fruncido, ya perdiendo la paciencia. La respuesta del agente no tardó en llegar, redactada con esa cortesía empalagosa de siempre. "Señorita, nuestras unidades suelen estar ansiosas por convivir con sus dueñas. Si el suyo se comporta así, lo más probable es que esté defectuoso. Si gusta, podemos tramitar el cambio ahora mismo. El nuevo le estaría llegando en una semana." Me quedé mirando a Diego. Era perfecto, tal como lo había soñado siempre. No podía con el pensamiento de devolverlo. Decidí darle un voto de confianza y esperar unos días más. Si de plano no funcionaba, intentaría mandarlo a reparar. Me encantaba demasiado como para rendirme así de fácil. Pero todo se fue al carajo durante la cena familiar. Fue ahí donde sentí un nudo en el estómago al darme cuenta de que mi íncubo tuvo una reacción al ver a mi hermanastra... que estaba sentada justo frente a él. En ese momento, caí en cuenta: el día que llegó el paquete, fue ella quien lo abrió. Esa misma noche, volví a contactar al asesor. "¿Me confirman que el nuevo llega en una semana? Olvídenlo, mándenme el reemplazo de una vez."
Baca
Tambahkan
Renací: Intercambio de Boda

Renací: Intercambio de Boda

Cuando renací, con los recuerdos de mi vida pasada bien presentes, lo primero que hice con mi prima Ofelia Pérez fue cambiarnos de novio. En mi vida pasada, Ofelia y yo nos casamos el mismo día. Ella, tan dulce y tranquilita, acabó casada con el comandante naval Ignacio Ramírez, frío y distante. Pero un día, Ignacio, por irse a celebrar el cumple de su amiga de la infancia, Liliana Flores, se le pasó su aniversario de bodas. Ofelia solo quería una explicación. Él, en cambio, soltó: —No tengo por qué sentirme culpable. Y desde ese día, se quedaron en la ley del hielo… por cincuenta años seguidos. Yo, con mi carácter explosivo, me casé con un contador de una fábrica de maquinaria, Fernando Aguilar. Él era calladito. Y aun así, todo el día me reclamaba que yo hablaba demasiado fuerte, que no sabía arreglarme, que no sabía "comportarme". Lo nuestro era pelear sin parar. No pasaban ni tres días sin un pleito… y a veces ni tres horas. Hasta que terminamos peleando tan feo que él mejor ni regresaba a casa. No llegamos ni al año de casados y ya estábamos divorciados. Y cuando volví a abrir los ojos, Ofelia y yo habíamos regresado al mismo día: el día de la boda…
Baca
Tambahkan
La Mujer que Quemó Su Pasado

La Mujer que Quemó Su Pasado

Durante mi recuperación después del parto, mi esposo, Rubén Gutiérrez, llegó a la casa tambaleándose, borracho perdido. Venía con varios que lo sostenían... y con una mujer. Terminó vomitando por toda la sala, y yo, sin decir una sola palabra, me quedé a su lado cuidándolo toda la noche. Jamás imaginé que, al amanecer, lo primero que saliera de su boca fuera: —Está embarazada. Mejor nos divorciamos. No lloré, no grité. Solo asentí con calma. En otra vida, recuerdo haber corrido desesperada por la calle, con mi hija en brazos. Esa mujer pronto se ganó la fama de "fácil" en el pueblo, y hasta la echaron de su casa. Acorralada, terminó lanzándose al río. Rubén, por sus escándalos, perdió el trabajo. Y aun así, nunca me culpó de nada. Cuando nuestra hija cumplió un mes, Rubén encendió una hoguera enorme en el jardín... y nos quemó vivos: a mí, a la niña y a mis padres. Antes de que todo se apagara, alcancé a ver su cara desfigurada por el odio. —¡Bájense al infierno! —gritó—. Váyanse a acompañar a Mariana. Y entonces, al abrir otra vez los ojos, me encontré de vuelta en el mismo instante exacto en que me dijo que quería divorciarse.
Baca
Tambahkan
Renasci no Dia em que a Mulher que Meu Marido Amava Morreu

Renasci no Dia em que a Mulher que Meu Marido Amava Morreu

No momento do terremoto, meu marido, capitão da equipe de resgate, me deixou para trás e correu para salvar a mulher que amava, Luna Soares. Eu não o impedi. Apenas deixei que ele fosse. Tudo porque, na minha vida passada, diante da mesma escolha, ele me resgatou primeiro, eu, grávida de oito meses. E Luna, por causa do atraso no socorro, foi soterrada nos escombros durante uma réplica e morreu asfixiada. Mais tarde, no dia em que fui dar à luz, ele me levou até o túmulo dela. Assistiu friamente enquanto eu desabava no chão de tanta dor, implorando ajuda. — Talita, está doendo? A dor que a Luna sentiu debaixo dos escombros foi mil vezes pior! Olhei, incrédula, para o homem enlouquecido à minha frente. — No dia do terremoto você estava numa zona segura! Se não tivesse usado a gravidez como chantagem, Luna teria tido a chance de ser salva! — Todo o sofrimento da Luna… eu quero que você sinta com seu próprio corpo! Ele me forçou a ajoelhar e bater a cabeça diante da foto da Luna, enquanto o sangue escorria por entre minhas pernas. Acabei morrendo de hemorragia durante o parto. Quando abri os olhos novamente, era o mesmo dia do terremoto. Desta vez, nem eu nem meu filho vamos esperar por ele.
Baca
Tambahkan
A Amante que Virou Cunhada

A Amante que Virou Cunhada

Por muito tempo, Augusto Carvalho foi a única luz na vida de Margarida Cardoso. Até o dia em que ele declarou: — Meu casamento com Leonor não vai ser cancelado. Se quiser, pode continuar sendo minha amante. Foi naquele instante que Margarida despertou para a realidade. O brilho que um dia a iluminava se transformava, de repente, na sombra pesada que agora pairava sobre ela. Naquela mesma noite, Margarida deixou a casa sem olhar para trás. Todo mundo diziam que ela, uma órfã, sem a ajuda da família Carvalho, teria que se curvar a uma realidade de humilhação e súplicas em poucos dias. Porém, para o choque geral, no dia da cerimônia que uniria as famílias Almeida e Carvalho, Margarida reapareceu com uma aura de inusitada elegância. Vestida com um deslumbrante vestido vermelho, de braços dados com o líder da família Almeida. A mulher que todos davam como derrotada agora brilhava como a cunhada do noivo. Todos os presentes ficaram boquiabertos. Augusto acreditou que Margarida ainda se curvava a ele, e com os dentes cerrados, deu um passo à frente para agarrá-la. Foi quando uma voz cortante e gelada parou todos no salão: — Dá mais um passo e vamos ver o que acontece.
Romance
8.2151.1K DibacaTamat
Baca
Tambahkan
El Precio del Perdón

El Precio del Perdón

Después de dieciocho años perdida, mis padres multimillonarios finalmente me encontraron. Pero en el instante de nuestro reencuentro, la hija falsa cayó al suelo, llorando con lágrimas como perlas: —Adiós, mamá, adiós, papá. Gracias por todo vuestro amor. Ahora que ella ha vuelto… este hogar ya no me necesita. Mis padres, con el corazón destrozado, la abrazaron al unísono: —¡Cariño, no digas tonterías! ¡Tú eres y siempre serás nuestra única hija de verdad! Incluso mi prometido le declaró su amor frente a todos: —Da igual quién seas. Mi corazón solo te pertenece a ti. Mientras ellos giraban obsesivamente en torno a la impostora, yo agonizaba en una cama de hospital tras un brutal accidente. ¿La razón de su ausencia? Estaban ocupados celebrando el cumpleaños del perro de ella. Así que empaqueté mis sueños y acepté la oferta de la Agencia Espacial. Sin una palabra a nadie, me sumergí en un proyecto confidencial de cinco años: la investigación pionera de satélites artificiales. Pero he aquí la ironía: apenas me fui, toda la familia enloqueció. Recorrieron el país como locos, desesperados por encontrar el más mínimo rastro de la hija que una vez despreciaron.
Baca
Tambahkan
Esta Luna No Perdona

Esta Luna No Perdona

Ryder, mi esposo y el Alfa de la manada, siempre ha odiado el llanto de los cachorros. Pero últimamente, empezó a cuidar al cachorro recién nacido de mi hermana adoptiva, quedándose a su lado en la guardería cada noche, hasta el amanecer. Cada vez que salía de nuestro hogar para ir a la guardería, un dolor fuerte e inexplicable me partía el corazón. Esta agonía duraba toda la noche, hasta que regresaba al amanecer. Pero llegué al límite. En el festival de la luna llena, anuncié frente a toda la manada que rompería nuestro vínculo. El enlace mental de la manada estalló en murmullos; todos pensaban que la batalla me había afectado el juicio. Una luz dorada se encendió en los ojos de Ryder mientras me miraba con incredulidad. —¿Solo porque estuve ocupado para ver cómo estabas después de que te hirieron, vas a romper nuestro vínculo? ¿Y todo por un cachorro de seis meses? Evité su mirada. En lugar de eso, mi vista se detuvo en la leve marca de labial corrida en el interior de su cuello. Aunque me temblaba la voz, me mantuve firme. —Ya que tanto quieres a su cachorro, en cuanto nuestro vínculo se rompa, podrás ser su padre sin tener que esconderte.
Baca
Tambahkan
Poção do Amor

Poção do Amor

Na minha vida passada, coloquei em segredo uma Poção do Amor no copo do meu companheiro destinado e Alfa, Jason Green. Como o esperado, ele se apaixonou por mim. Nós realizamos a mais grandiosa cerimônia de vínculo de companheiros da história da nossa alcateia e viramos o casal que todo mundo invejava. O efeito da Poção do Amor durava sete anos. Ingênua, eu acreditei que isso bastaria para conquistar o coração verdadeiro dele. Mas a amiga de infância do Jason, Lilian Foster, trocou a própria língua com uma bruxa do mercado negro pelo antídoto. No instante em que a verdade veio à tona, o amor nos olhos de Jason se transformou num ódio que parecia atravessar os ossos. Ele me vendeu no mercado negro como cobaia viva para experimentos e me forçou a beber um Frasco de Feitiço Corrosivo. Por dentro, eu apodreci, e morri de pura dor. Mas eu regressei no tempo, segurando de novo aquele mesmo frasco da Poção do Amor. Dessa vez, eu não hesitei. Eu bebi tudo de uma vez só. "Dessa vez, não vou implorar por seu amor de novo, Jason," murmurei em pensamentos. "Eu pretendo me amar," eu disse baixinho para mim. Então… por que foi ele quem acabou se arrependendo?
Baca
Tambahkan
Cenizas de un vínculo: El Alpha que me amó demasiado tarde

Cenizas de un vínculo: El Alpha que me amó demasiado tarde

Por mi negligencia, Sophia, la preciosa consentida de Leo, se atragantó con un bocado de agua de mar. Él montó en cólera y me encerró en el calabozo acuático. —Catherine, todo lo que haya sufrido Sophia, tú lo pagarás el doble. Mi instinto de supervivencia me obligó a transformarme en loba. Una y otra vez golpeé la cabeza contra la jaula de hierro, rogándole que tuviera piedad. Pero Leo me ató las extremidades con cadenas de hierro y les ordenó a sus subordinados que siguieran inundando la cámara. —Una desgraciada celosa como tú solo aprenderá a obedecer a través del sufrimiento. Quédate ahí dentro y arrepiéntete de lo que has hecho. Él mismo selló la puerta de hierro del calabozo acuático y prohibió que cualquiera se acercara. Una y otra vez, estiré el cuello para poder tragar un poco del escaso aire, aullando en la desesperación. Pero el agua helada, cada vez más alta, terminó por engullirme por completo. Seguí forcejeando hasta que no me quedó ni una pizca de fuerza. Una semana después, en un arranque de misericordia, decidió poner fin a mi castigo. Lo que no sabía era que las serpientes de agua ya habían devorado mi cuerpo hasta dejarlo irreconocible.
Baca
Tambahkan
Cuando Me Fui, Ella Cayó del Trono

Cuando Me Fui, Ella Cayó del Trono

Después de que la empresa consiguiera el financiamiento, mi esposa, la presidenta Esther Arreola, estaba a punto de hacer pública nuestra relación. Pero Joel Chávez, su excompañero de la universidad, más joven que ella y recién incorporado a la empresa, subió de repente al escenario y, con una sonrisa arrogante, soltó: —Esther, ¿no crees que me estás consintiendo demasiado al hacer público lo nuestro? Esther ni siquiera lo negó. Al contrario, sonrió y de inmediato metió a Joel en uno de los proyectos clave de la empresa para inflarle el currículum. Al instante, todos los empleados presentes rompieron en aplausos y se deshicieron en elogios, como si de verdad fueran la pareja perfecta. Un colega con el que llevaba años trabajando, al ver que yo no decía nada, incluso se inclinó hacia mí y me susurró: —Felipe, ¿no eras buenísimo para quedar bien con todo el mundo? ¿Qué haces ahí parado? Ve y felicítalos. No armé ningún escándalo ni reclamé nada. Simplemente le deslicé a Joel mi credencial de jefe de proyecto y, con una generosidad fingida, dije: —Solo participar en el proyecto es poca cosa para alguien como tú. Mejor quédate con mi puesto de jefe de proyecto. Considéralo mi regalo por haber hecho pública tu relación con Esther.
Baca
Tambahkan
Sebelumnya
1
...
1920212223
...
29
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status