Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
El Precio De Traicionar A La Reina

El Precio De Traicionar A La Reina

Riven, mi compañero destinado, era el Alfa de una manada patética al borde del colapso. Durante cinco años fui su sombra, su estratega. Levanté su manada de la nada hasta que la Alianza nos reconoció, y estábamos listos para trasladarnos a las tierras fértiles. Riven prometió que celebraríamos nuestra ceremonia de unión en cuanto nos instaláramos en el nuevo territorio. Sin embargo, durante el banquete de celebración, la noche anterior a la mudanza, me arrojó a una celda. Anunció públicamente que Jenna, la loba que llevaba a su cachorro en el vientre, sería la Luna de la manada. No podía dar crédito. Le grité, pero él me hizo una mueca de desprecio y señaló un cristal que vibraba con magia oscura. —¡Jenna ya tiene pruebas de tu traición! Te acostaste con otros Alfas para conseguir su apoyo. ¡Me das asco! Le supliqué. Pero él me cortó la mejilla con el borde de plata de la carta de disolución de vínculo, apartándome formalmente de su lado. Pero él no sabía quién era yo en realidad. Soy la hija del Rey Alfa. Las estrategias, el poder, las alianzas... nada de eso era suyo. Todo era mío. Así que lo recuperé todo.
Short Story · Hombres Lobo
1.9K viewsCompleted
Read
Add to library
Hola Ex, Ahora Soy tu Madrastra

Hola Ex, Ahora Soy tu Madrastra

En vísperas de la boda, la noticia de que la amante del prometido había dado a luz se volvió un escándalo. Julian Espinoza no esperó a que yo lo confrontara y habló con indiferencia. —No fue más que un accidente. Tú encárgate primero de la fiesta de compromiso. —Además, tu papá está en fase terminal de cáncer de estómago. Cancelar la alianza ahora no le conviene a ninguna de las dos familias. Esa misma noche faltó a la cena de compromiso, pero en sus redes sociales subió la foto de un bebé envuelto en mantas. Cuando marqué una videollamada, apareció dándole de comer con un biberón al recién nacido. —Últimamente estoy cuidando al niño y no tengo tiempo para ti. Ya sabes, en mi familia solo queda una rama masculina, el hijo es prioridad. Limpió la leche de la comisura de los labios del bebé y añadió: —Pero tranquila, cuando cumpla el mes lo mando a Inglaterra. En las fiestas importantes basta con que te muestres como si fueras su madre. El lugar de señora de la familia Espinoza siempre será tuyo. Yo me quedé mirando el anillo en su dedo anular, idéntico al mío, y solté una risa. —Este compromiso queda anulado. Él bufó con frialdad: —Armas tanto escándalo por una tontería. No seas tan caprichosa. Colgué de golpe la videollamada y marqué al número privado de su padre. —Dicen que anda buscando nueva esposa, ¿por qué no me considera a mí? Acariciando mi vientre, solté una risa baja: —Después de todo, tengo facilidad para embarazarme; los hijos que usted quiera, se los puedo dar. Qué soledad la de una familia con un solo heredero. Yo misma le daré varios hermanos para que al menos haya ruido en la casa.
Short Story · Romance
5.7K viewsCompleted
Read
Add to library
Ecos de un Amor

Ecos de un Amor

Mi novio insistió en escalar de noche la montaña nevada para ver la cascada. Ese mismo día, resbalé y caí desde la cima. Al despertar, descubrí que no solo sufría amnesia, sino que también había perdido una pierna. Incluso mi novio se había convertido en el esposo de mi hermana. De repente, todos me abandonaron. Solo Samuel, mi psicólogo, me guió con paciencia y cuidado. Cuando me propuso matrimonio con flores y un anillo frente a todo el personal médico, creí ver al ángel que había venido a salvarme. Pero seis meses después de casarnos, lo escuché por casualidad hablando con su amigo: —Samuel, parece que la hipnosis de este año ha sido un éxito. Ya ayudaste a Valeria a obtener lo que quería, ¿para qué dar un paso más y casarte con Sofía? —¿Crees que lo deseaba? Es solo por si recupera la memoria y podría hacerle daño a Valeria. Así la vigilo de cerca. —¿Merece la pena hacer tanto por Valeria? Ya antes limpiaste todos sus desastres, ¿y ahora usas a Sofía para eso…? —Haría lo que fuera con tal de ver feliz a Valeria. Samuel apagó el cigarrillo con fuerza y, tras un largo silencio, respondió lentamente: —Además, solo es prestar un vientre… ¡Aprovechar lo inservible!
Short Story · Romance
2.2K viewsCompleted
Read
Add to library
Mi Cuñada Quiso a Mi esposo Una Noche

Mi Cuñada Quiso a Mi esposo Una Noche

La noche de bodas, mi esposo Grey y yo estábamos en la habitación cuando Scarlett, la esposa de su hermano, entró tropezando, completamente borracha, y se le fue encima, abrazándolo sin soltarlo. —Keisha, mi esposo murió tan joven, yo de verdad quiero tener un hijo... —lloraba sin consuelo—. Préstamelo solo por una noche, ¿sí? Entre sollozos, me metió un juguete erótico en la mano. —Tú tranquila, mañana te lo regreso —dijo, hecha un mar de lágrimas—. Si de verdad te sientes muy sola, al menos puedes consolarte con esto. Me quedé helada, sin poder procesar lo que estaba pasando. Miré a Grey, que ya la sujetaba por los hombros con cuidado para que no se cayera. —¿Quieres irte a dormir con ella? —le pregunté, sin poder creerlo, con la voz temblorosa. Grey evitó mi mirada, pero al hablar, la voz le salió atropellada. —No pienses tonterías. Scarlett está borracha, no sabe lo que dice. Voy a llevarla a su cuarto para que descanse. Cuando vi que quería llevársela, me planté justo delante de la puerta y le bloqueé el paso. —Grey, hoy es nuestra noche de bodas —insistí—. ¿En serio te vas a ir con ella? Su expresión se ensombreció al instante y me quitó de en medio de un empujón. —Ya eres mi esposa, así que compórtate. No armes una escena por unos celos tontos. Luego se fue, llevándola en brazos con delicadeza, como si fuera un cristal frágil. Quise correr detrás de ellos y detenerlos, pero al ver en sus ojos esa preocupación tan intensa por ella, de pronto todo me quedó claro. El amor de ese hombre ya no era solo para mí. Y si era así, ¿para qué seguir aferrada a un matrimonio donde el cariño ya se había echado a perder? Era hora de soltar... y marcharme de una vez.
Short Story · Romance
3.4K viewsCompleted
Read
Add to library
Nueva vida y el cachorro recuperado

Nueva vida y el cachorro recuperado

Mi hermana gemela, Elena, y yo fuimos emparejadas con los gemelos Alfa. Solo el primer cachorro que naciera entre nosotras sería el heredero Alfa de la manada. Mi hermana quedó embarazada un mes antes que yo, y se suponía que ella daría a luz al heredero primero. Pero yo entré en labor de parto un mes antes, de forma prematura. Pero cuando estaba a punto de dar a luz, decidí quedarme en una habitación llena de pociones especiales que suprimían las contracciones. Porque, en mi vida anterior, mi pareja Alfa, Marcos, me había sumergido en agua mezclada con acónito para retrasar el parto. Al final, mi cachorro y yo morimos allí. La agonía fue insoportable. Sollozaba y suplicaba, rogándole que me explicara por qué me hacía eso. Pero él ignoró mis gritos por completo. Lo único que le importaba era apresurar a Elena hasta la guarida de partos de la manada. —Mi hermano Gabriel murió salvando mi vida —me gruñó—. La única forma de honrar esa deuda de sangre es asegurarnos de que su hijo sea el heredero de la manada. Puedes resentir a Elena todo lo que quieras cualquier otro día, pero hoy no. Solo aguanta un poco más. —Es una poción especial. Vas a estar sana y salva. ¡Confía en mí! ¿Sana y salva? Pasé un día y una noche enteros sufriendo en aquel sótano. Mi hijo se asfixiaba en mi vientre mientras el veneno de acónito me consumía lentamente. Cuando abrí los ojos de nuevo, había regresado al día de mi parto. Esta vez, tengo que salvarme a mí misma.
Short Story · Hombres Lobo
3.2K viewsCompleted
Read
Add to library
Me Humilló por Pobre, y Ahora Me Suplica

Me Humilló por Pobre, y Ahora Me Suplica

Mi novia, Isabel Sánchez, es la heredera de la familia más poderosa de la capital. Su fortuna supera los cien mil millones de dólares. Para ponerme a prueba, durante siete años de relación, nunca me regaló nada, nunca gastó un solo centavo en mí. Ni siquiera cuando iba a comprar parches anticonceptivos: insistía en pagar a medias. Después, mi madre se enfermó de gravedad. Les pedí dinero a todos los familiares y amigos que pude. Solo me faltaban dos mil dólares para cubrir el costo de la cirugía. Le supliqué, le rogué. Pero Isabel no me prestó ni un dólar. Tuve que pagar yo solo los gastos del funeral de mi madre. Cuando regresé a casa para recoger mis cosas, encontré por casualidad una lista de regalos que le había comprado a Marco Aguiñaga: una villa de lujo, bolsos de marcas exclusivas, trajes de gala masculinos de alta costura… También encontré los audios en el grupo con sus amigos: —Isabel, ¿es cierto que César se arrodilló para pedirte dos mil dólares? Isabel se rió con frialdad; su voz sonó despreocupada, casi divertida. —Marco tenía razón: quien se arrodilla por tan poco dinero no es más que un interesado. Apenas llevamos siete años juntos y ya está desesperado por sacarme dinero. Resultó que siete años de "prueba" no valieron más que un comentario venenoso de su vecinito de al lado. No importa. Desde el momento en que mi madre murió, ya lo había decidido: desaparecer de su vida para siempre.
Short Story · Romance
1.4K viewsCompleted
Read
Add to library
Despedida de Siete Días

Despedida de Siete Días

Mis padres adoptaron a un huérfano. Yo le tomé mucho cariño y lo quería como a un hijo propio. Hasta que me di cuenta de que se parecía cada vez más a mi esposo, Javier Mendoza, y que a mi hermana menor llamaba "mamá" a escondidas. Resultó que mi esposo que tanto amaba me había sido infiel desde hacía tiempo. Él y mi hermana habían formado una feliz familia en secreto. Hasta contaban con la bendición de mis padres. Cuando todo se supo, mi hermana me rogó que los dejara ser felices, y mis padres me ordenaron que les cediera el lugar. El niño que había criado con todo el amor me gritó que ojalá muriera de la peor manera. Pero lo que nadie esperaba era que Javier se negara al divorcio. Lloraba suplicándome perdón, diciendo que me amaba profundamente y que lo del niño había sido solo un error. Fingí creer en su pasión y le dije: —Siete días. Te doy siete días. Si logras demostrarme tu sinceridad, te perdonaré. Él, eufórico, cumplió mi cada deseo y me trató como a un tesoro. Hasta donó todos sus ahorros a mi nombre y obligó a mi hermana a arrodillarse en la nieve para pedirme perdón. Todos pensaron que al final lo perdonaría, hasta el día en que la policía vino a pedir la identificación de un cadáver. Ese día él enloqueció por completo. Lo que Javier nunca supo es que en realidad yo llevaba siete días muerta. La Muerte me había permitido regresar por siete días para darle mi propia despedida.
Short Story · Romance
1.2K viewsCompleted
Read
Add to library
Traición Silenciosa

Traición Silenciosa

Aunque soy una Omega, mi pareja es un Alfa de la manada. Aunque yo no tenga loba, puedo escuchar la voz del suyo. De la boca de su lobo he sabido muchos de sus pequeños secretos. Por ejemplo, que estaba preparando en secreto una gran ceremonia de apareamiento. En tres días me propondría matrimonio, y yo fingía no saber nada. Pero esa misma noche, Emilio Herrera trajo a su amiga de la infancia a la casa. Yo estaba a punto de acercarme para preguntar, cuando escuché al lobo rugir y cuestionarlo: —¿No era la ceremonia de apareamiento dentro de tres días para Lucía Reyes? ¿Por qué cambiarla por Carolina Torres? Resultó que esa ceremonia que yo desconocía no era para mí en absoluto. Aun así, seguí fingiendo ignorancia. En silencio le cedí mi habitación, mis tesoros, e incluso a Emilio, ya no lo quise más. Compré un pasaje hacia la manada del sur y, con los gemelos que llevaba en mi vientre, me marché para siempre de la manada Colmillo el mismo día en que celebraban su ceremonia de apareamiento.
Short Story · Hombres Lobo
7.8K viewsCompleted
Read
Add to library
Muerta para Él, Libre para Mí

Muerta para Él, Libre para Mí

Cuando descubrí que estaba embarazada, Miguel Michaus gastó una fortuna en contratar a un médico de renombre para que me prescribiera medicamentos para proteger al bebé. Él, que jamás fue creyente, se arrodilló en una iglesia durante horas, rogando que yo pudiera dar a luz sana y salva. —Amor, has sufrido mucho. Cuando nazca el bebé, te lo voy a compensar como te lo mereces. Ese mismo día, por accidente, contesté una llamada en su lugar. —Señor Michaus, tal como indicó, a los medicamentos de la señora ya se les añadió el fármaco esterilizante. Cuando llegue el momento, el bebé nacerá sin vida. En cambio, el hijo de la señorita López está perfectamente sano; nacerá sin complicaciones y se convertirá en el heredero del Grupo Michaus. La señora Santerbás no notará nada, ni se dará cuenta; no se verá afectada su relación con usted. Esté tranquilo. Bajé la mirada hacia mi vientre abultado. Jamás imaginé que su amor fuera tan falso. Así que ya no tenía nada que me retuviera. Firmé los papeles del divorcio y elegí marcharme.
Short Story · Romance
2.9K viewsCompleted
Read
Add to library
Después de sus cien engaños, rompí con él para siempre

Después de sus cien engaños, rompí con él para siempre

Después de tres años de matrimonio con Ricardo Montenegro, nunca faltaron mujeres a su alrededor. Cada vez que llevaba a una a casa, me regalaba un collar de valor incalculable. En apenas tres años, ya había reunido noventa y nueve collares. Cuando Ricardo me colocó el collar número cien, ya no lloré ni armé escándalos. Porque esta vez, la mujer con la que me fue infiel era mi propia hermana mayor. La misma hermana que desde niña me golpeaba y me insultaba. La persona que más amaba se alió con la que más odiaba para torturarme. En ese momento, se me murió el corazón. Esta vez fui yo quien se acercó a Ricardo y le entregó un contrato de compra de una vivienda. —Con tal de que firmes, te dejo que se revuelquen como quieran. En sus ojos pasó un destello de sorpresa; al final firmó sin pensarlo dos veces. Incluso, por primera vez, besó mi mejilla con ternura. —Cariño, por fin aprendiste a portarte bien. Le abrí personalmente la puerta del carro y lo vi marcharse hacia mi hermana. Cuando el vehículo desapareció por completo, solté un largo suspiro y saqué de debajo de los documentos… el acuerdo de divorcio.
Short Story · Romance
2.0K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
910111213
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status