LOGINJulie Peterson
Esta semana se decide todo este juego diabólico en Ake que Érika nos metió con su Vergaplan, es miércoles no ha comenzado bien la jornada y ya el señor Camel está en él la sala de espera para verme tan pronto termine la junta del corporativo de esta mañana, en la cual acabo de anunciar tal y como acorde con Erika, que no estamos listos para competir por el proyecto del software de almacenamiento remoto.
Las manos me sudan, estoy nerviosa y no por las caras largas de dentro del salón por lo que acabo de informar , sino por el cerco que me tiene montado el padre de Erika justo a la salida de mi oficina. Ese hombre sabe que algo aquí está oliendo a ajo, y está aquí para terminar de averiguar qué es lo que ocurre.
Me gustaría encontrar un escondite remoto para que nadie me encuentre. Sobre todo mi padre, el único padre que he conocido. No me gusta mentirle, Érika lo sabe. Ni modo, ya estoy jodida.
Doy por terminada la reunión, y me demoro más que nunca en juntar mis documentos y mi tableta. Finjo que estoy organizando todo antes de abandonar el respingo, y la verdad es que solo hago tiempo.
«Cobarde» me digo a mi misma.
Para ser sincera la parte de anunciarle nuestra retirada al equipo fue más sencillo de lo que imagine. Esa fue la parte sencilla de este trabajo, la verdaderamente difícil es enfrentar a Alejandro Camel.
Ese hombre me conoce demasiado bien, para mi ha sido padre y madre también. Me conoce tanto y tan bien como conoce a Erika.
Salgo caminando con suma paciencia, hacerlo esperar sin razón tan poco es un buen plan en absoluto.
«Tonta, se dará cuenta mucho más rápido»
Es mejor salir de esto de una buena vez. Decidí dejar la cobardía y camino de una vez al encuentro de papá.
— ¿Mientras desayunamos mencionaste que vendrías? ¿Acaso lo olvide padre?—pregunte haciéndome la ingenua y le puse mi rostro más tierno. Esto siempre me funcionaba, aunque mi hermana en esto era mejor que yo; en realidad ese fue un truco que le aprendí a Erika.
—Querida hijita quizás olvide mencionarlo, pero aquí estoy— musita con un rostro de jugador de póker que solo me dice que si tratare de engañarlo tendré que ser mucho mejor que él jugando, —necesito hablar con tu hermana. Erika, me tiene muy abandonado, y… hay ciertos temas que me gustaría tocar a fondo con ella —él se acerca a mi y me saluda afectuosamente como siempre con un beso en la mejilla.
—¿Temas? A qué temas te refieres… tal vez te pueda ayudar... Digo si se puede saber— me hago la desentendida, pero a la verdad que no estoy segura de saber que tanto sospecha papá.
—No hay secretos en esta familia hijita. Bueno al menos no por mi parte. No puedo decir lo mismo de ustedes dos, niñas traviesas.
—No puedo ser seria cuando me dices niña traviesa padre— lo agujeneo con la broma.—Tanto Érika como yo estamos absolutamente reformadas. Ya no somos traviesas.
—No me gusto la entrevista de Mark Weber en televisión— comenta con expresión neutra y tono pesaroso. — No quisiera sospechar que esta desaparición de Erika se deba a que de verdad está organizando una boda express con ese hombre.
—No siquiera lo pienses padre— me hago la señal de la Cruz— Ni siquiera drogada Erika estaría dispuesta a casarse con ese hombre. Omití el detalle de que mi hermana del alma está metida en un lío de magnitudes penales, mucho más complicado y enfermizo que esa inocente noticia del matrimonio falso con el diputado Mark Weber o "Webor"... como prefiero llamar a ese imbecil.
—¿Y donde está esa muchacha? A penas la veo, no está en casa casi nunca. Además no está aquí en una semana, que según he escuchado es decisiva para el proyecto de …
—Por eso no te preocupes, Erika decidió que está compañía no se presentará. No estamos preparados.
—¿Erika Camel decidió que?—interrumpe y me mira incrédulo. — ¿Enloqueció? Erika Camel, nuestra Erika Camel, mi hija es la persona más competitiva que conozco, que conocemos— se corrige— Esa niña desde que descubrió que él en mundo habían otras personas decidió compartir con ellos. No importaba que la competencia fuera desigual y ella no tuviera ninguna oportunidad… ella igual iba con todo. Es que Erika es como un perro Chihuahua, ataca hasta a un Rottweiler, sin detenerse un segundo a penar en las consecuencias. — toma aire desconcertado —¿Y me dices que se retiró sin más?
—A Erika le gusta competir, tienes razón, pero no le gusta perder padre. Si sabe que no tendríamos oportunidad…
Me quedo en silencio al verlo pensativo. Es tan parecido a su hija que entiendo que algo está tramando. Los conozco a los dos y sé que pueden ser igual de impulsivos e intensos. No los cambiaría por nadie en el mundo, mas estoy clara que los miembros de mi familia pueden ser una fuerza descontrolada y letal cuando se les mete algo en la cabeza.
—¿Te conté alguna vez la historia sobre el abuelo Camel? — indagó con una expresión solemne. Negué con la cabeza y él continuó hablando. Me prepare para escuchar una historia increíble de superación personal— No hay mucho que decir, solo que ese hombre es nuestro paradigma. Nunca se rindió… nunca retrocedió ni cedió nada. Los Camel no nos rendimos ni nos acobardamos, en esos Erika salió a sus antepasados. Somos Chihuahuas…¿Comprendes?
—Si padre, pero…
— Quiero que ahora mismo, en mi presencia mandes el correo electrónico con la presentación de ese proyecto a los clientes que lo solicitan. Me quedaré junto a ti observando cómo lo haces, sentiré que también estoy aportando mi granito de arena. Sé que lo harás en memoria de el abuelo Camel.
Me congele, como oponerse a eso. Él me miró expectante, y yo no sabía que decir, a penas podía abrir la boca sin tartamudear….
—¿Eri- Eri-Ka? — logré balbucear.
—Querida hijita, mi Julie…, Erika está muy ocupada por estos días. Ni siquiera lo notará. Si ganas te lo agradecerá, y si pierden no tiene que enterarse que el proyecto fue enviado.
No cedió un ápice, no se movió de mi lado y me señaló con la barbilla el computador a mis espaldas. Solo cuando vio que el correo electrónico de marco como envido fue que decidió marcharse dándole un beso en la frente para despedirse.
—Nos vemos en casa hijita. No llegues tarde. Recuerda que Erika no tiene que enterarse de esto. Fue nuestro homenaje al abuelo Camel.
Sin más preámbulo salió del despacho y se marchó. Me deje caer en el sofá cercano y me tape el rostro con ambas manos.
«Santo cielo. Erika me mataría»
Mejor dicho…«Derek Mayer mataría a Erika».
Solo me quedaba orar, porque ese proyecto no le ganara al de Derek Mayer.
«¡Dios! Si esto sale bien prometo no volver a acostarme con un desconocido» pienso en mi oferta y recuerdo que eso el Lujuria… así que cambio mi oferta al cielo.
…«Ayúdame y prometo no volver a desear al hombre de la prójima»
Derek Meyer
Desde mi regreso de Aspen he estado trabajando de lleno. Olvide y hice al lado mis problemas personales para enfocar toda mi energía en lograr lo más importante ahora mismo.
De esto dependen muchos cosas, lo he tomado como una especie de reto personal. Una peregrinación para demostrarme a mi mismo que las cosas me pueden salir bien después de tanto desastre en mi vida.
Estoy orgulloso de mi equipo, todos han trabajado demasiado. Julie ha sido un aporte invaluable como mi asistente. Ella está tan bien preparada y es tan competente, que a penas note la ausencia de Amaya, y eso que habíamos trabajado juntos por años.
Anoche estuvimos trabajando hasta tarde, tanto que perdimos ambos la noción del tiempo.
Sobre las nueve de la noche estábamos Julie y yo a solas en mi despacho. Fue entonces que ella comenzó a seducirme. Se acercó en silencio y comenzó a besarme las sienes.
No pidió permiso para acomodarse en mi regazo, pero así lo hizo. Me aflojo la corbata y eche atrás la cabeza para permitir que me devorara el cuello. Mis manos se plantearon en su cadera y la apreté, la pegue mucho más a mi para sentirla.
Su lengua recorrió mi cuello hasta llegar a mi barbilla y me mordisqueo.
Le entregue mi boca… la necesitaba tanto.
Tenía una conversación pendiente con ella, pero le había pedido tiempo al regresar de Aspen. Más ahora me parecía estupido. ¿Tiempo para qué? Si esa mujer me hacía enloquecer.
Comencé a abrirle la blusa desesperada por probar la piel hermosa y tersa de sus senos. Era una pieza de arte en mi boca…
En ese momento la puerta se abrió y yo cubrí el busto de Julie como pude, pero aún así no pude lograr que Dominico no nos encontrara en una posición comprometedora. Muy comprometedora para ser exactos.
Ella se puso de pie volteándose de espaldas a la puerta y tratándose de cerrar la blusa a toda prisa. Se disculpó y salió a toda velocidad de la oficina con el rostro bañado en rubor.
Me arreglo el saco y miro a mi hermano con ironía.
—¿Que querías? Pensé que te habías ido a casa—comenté arreglando el nudo de mi corbata.
—Lo había hecho. Estaba llegando a casa cuando me llamó uno de mis contactos.
—¿Ganamos? — pregunté con seguridad… me negaba a pensar que habíamos perdido esta vez. No está vez. «No está vez» me repetí.
Dominico negó con pesar con la cabeza, y sentí como la indignación llenó cada célula de mi cuerpo.
—Perdimos Bro. Lo siento, sé que habías puesto mucho en esto— hizo una pausa— Lo siento.
—¿Cuando lo harán oficial?— inquirí aún procesando el impacto de la noticia. — ¿Es de una fuente fiable? ¿Viene de un buen contacto?
—Si Derek… la fuente es buena… —lo interrumpo para este momento manejando la frustración y la ira.
—¿Quien ganó? — mi voz sale tan impersonal que yo mismo logro asustarme.
—De verás necesitas saber eso Derek… eso no es lo importante— divaga mi hermano.
—¿Quien m****a ganó? — rugí ya sin poderme contener.
—Érika Camel, Bro. Fue ella.
Estampe el puño en la pared haciendo que Dominico se acercara rápidamente hacia mi.
—¿Estas loco Derek? Es solo un proyecto más.
—Esa mujer… esa bruja… algo tiene que haber hecho.
— Cálmate Derek por Dios, te destrozaste los nudillos y todo por nada.
—¡Déjame solo Dominico!— exijo cegado por la impotencia.
Dominico sale por la puerta con la cabeza baja. Estoy exagerando es posible mas ardo por dentro. No puedo esconderlo, sé que estaré mejor… pero ahora mismo no soy capaz de disimularlo.
Me sirvo un trago de licor y me siento a degustarlo, me sabe amargo como la hiel. ¿O es que soy yo que estoy tan amargado que soy incapaz de encontrar placer en algo en este momento. El día llegó y para que … para saber que por fin después de tanto trabajo … “perdí”. Al final todos los inconvenientes y retrasos en la producción me pasaron la factura. Ha sido un mes difícil, sobretodo porque yo mismo he estado distraído, con la cabeza en otro sitio. Ahora esto acaba de una vez y por todo con mi confianza.¿Cómo no estar con la cabeza en las nubes? Mi vida sentimental se mueve de extremo a extremo.Entre Rocci y sus mentiras tóxicas y Julie con su deliciosa forma de venerarme.
He caído una y otra vez a pesar de haberme jurado a mí mismo, no acercarme a ninguna hasta tomar la mejor decisión para los tres. Eso no funcionó, no puedo resistirme a Julie. La veo venir a mi dirección y mi sangre entera vibra. Ella es como una droga que me hace caer y cada vez más a fondo. No me importaría morir de una sobredosis de ella.
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







