LOGINErika Camel
Cada día se me cierra mas el cerco, me siento como una fiera a la cual están acorralando constantemente. No puedo evitar sentir la presión, y esta viene de todas partes. A veces es Julie con sus constantes inseguridades por lo que estoy haciendo, se que es peligroso pero aún no estoy lista para retirarme con mi propósito casi logrado.
A veces es mi padre, que ha comenzado a sospechar que en esta historia hay gato encerrado y ahora aparece a cualquier hora y con cualquier excusa por las oficinas de mi propia empresa. Sabia que esto pasaría , solo que no pensé que sería tan pronto.La realidad es que yo no estoy lista para alejarme de Derek, y no sé si él esté preparado para aceptar la verdad de lo que soy a fin de cuentas: Su competencia en los negocios.
Por eso decidí no competir por el proyecto en cuestión. Así si Derek pierde... pues no será contra mi. No podrá decir que fui yo... que yo espié o robe algún tipo d e información clasificada que le hubiera perjudicado a esta compañía.
Lo que menos deseo es que él pueda culparme de algo. Mucho menos ahora que estoy a punto de lograr una relación seria con él o al menos eso creo.Ahora que es un hombre libre, que Rocci Drake es historia no puedo darme la oportunidad de cometer un error. Tengo que ser sumamente cautelosa.
Es bien tarde en la noche, Derek está con su hermano en su despacho después que esté nos pillara besándonos y haciéndonos arrumacos. Fue una suerte que fuera Dominico y no ningún otro miembro del Staff.
Ya aquí no queda mucho por hacer así que me dispongo a ir a casa. Necesito descansar, está haciendo sido una semana estresante. Mi fin de semana tampoco será fácil ya que pienso tener esa conversación con Derek... ese tema difícil que sé que hará que me vea de una manera distinta.
Solo espero poderlo convencer... Tengo que ser capaz convencerlo o sino lo perderé para siempre.
Arreglo mis cosas, tomo mi bolsa y bajo rápidamente. No creo que sea indispensable despedirme de mí Alemán ya que no sé qué tiempo estará reunido con su hermano. Así que solo deje un mensaje de texto a su celular avisando que me iba.
Me metí en el coche a sabiendas que no me encontraba en condiciones plenas para conducir, pero tardaría horas en encontrar un taxi, y ni modo pensar que Derek me podría llevar hasta casa. Me resigne y sin otra alternativa viable puse el automóvil en marcha incorporándome a la avenida .
El tráfico de la ciudad aún era pesado a esta hora y el cielo serpenteaba amenazando con desbordar una terrible tormenta. Me tomó más de una hora y media llegar a casa luchando con conductores y peatones que corrían escapando del temporal que se avecinaba.
Durante todo el trayecto solo una idea estaba dando vuelta en mi cabeza. Tanto que me hacía plantearme una y otra pregunta que yo misma no podría contestarme hasta hablar con él.
«¿Derek entendería lo que había hecho?»
«¿Lo aceptaría?»
«¿Lo perdonaría?»
Solo termine con un dolor de cabeza terrible que me martillaba las sienes.
Detuve el auto en casa y ya había comenzado a caer la lluvia.
Aparqué el auto bajo el pórtico y tomé la bolsa con desánimo.
Pedía a gritos una ducha caliente y mi cama. No quería pensar más, al menos no por esta noche.
Un poco de descanso y un analgésico me haría recuperar la confianza que se me acababa por instantes.
El miedo te paraliza, y yo no puedo darme ese lujo. Tengo que tener mis cinco sentidos puestos en este proyecto de vida que me plantee desde que conocí a Derek. Es el emprendimiento más importante que tengo por delante así que no lo puedo descuidar.
Entró en la sala y la encuentro en penumbras, al parecer todos duermen o se retiraron temprano.
Algo se mueve en la oscuridad y me doy cuenta rápidamente de quien se trata. Julie estaba recostada en uno de los muebles de cuero del living y se incorporó tan pronto me vio entrar.
—¿Que haces aquí? ¿Le pasó algo a papá?— la interrogue sorprendida.
— No, pero es imperativo que hablemos— contesto arrascándose la cabeza y poniéndose de pie.
—¿No puede ser mañana bien temprano?— pregunté tratando de liberarme de esa conversación. No podría soportar un tema serio en mi estado, y así se lo expliqué a Julie— La verdad es que no me siento bien. Se me partirá la cabeza si me obligas a concentrarme en algo. ¿Es urgente? ¿Se caerá el mundo si no me lo cuentas esta noche?.
Ella negó con la cabeza e hizo una mueca cómica.
— No se caerá el mundo pero…
—Pero nada— la interrumpí rápidamente— si no se caerá el mundo perfectamente puede esperar hasta mañana.
—Érika… — sentí la advertencia en su voz.
—Mañana a primera hora hablaremos. No te preocupes. Solo necesito reponer energías. No bromeo cuando te digo que mi cerebro está por caer al suelo.
—¿Necesitas un masaje en las sienes?— preguntó con rostro comprensivo.
—Pero por favor. ¿Te he dicho antes que eres la mejor hermana mayor del mundo?
—No, y no soy mayor que tú. Tenemos la misma edad.
Julie espero por mi mientras tome esa ducha que tanto estaba necesitando.
Con el cabello húmedo me metí en mi bata y salí al encuentro de mi hermana.
Ella me dio su famoso masaje en las sienes para aliviar la presión de las venas de mi frente.
Me desperté sorprendida y desubicada. Mire el reloj y me asuste al darme cuenta que marcaba las dos y cuarenta y seis minutos de la madrugada. Ni siquiera me di cuenta en el momento en que me dormí, y mucho menos cuando Julie dejó la habitación.
Me había expuesto últimamente a tanto estrés emocional que difícilmente no me apareciera un tic nervioso en un ojo o algo así.
«Valdría la pena» …
«Todo valdría la m*****a pena si lograba convencer al camaleón de ello»
{***}
—¿Que tú hiciste qué?— no me podía creer eso. —Puedes repetir. Creo que no entendí lo que quisiste decir.
—No te pongas así…
—Explícame exactamente que fue lo que hiciste Jul— exigí dejándo a un lado el café que estaba tratando de desayunar. —No se si ese dolor de cabeza de anoche me dejo tonta… pero creo que no te estoy entendiendo nada.
— Ya te dije que fue exactamente lo que hice y porque. Mande el proyecto a los clientes bajo estricta recomendación de tu padre… — la miro valorando la posibilidad de que sea una broma de mal… del peor gusto. — ¡Érika me obligo!
—No puedo creer que hayas eso, ¡por Dios! ¡Te lo pedí expresamente Jul!— me miró con ojos de cordero degollado y traté de calmarme… ella no era la culpable de toda esta situación que se me vendría encima y tampoco lo había hecho con conocimiento de hecho de lo que seguiría —¿Cómo te obligo exactamente? ¿Te puso un cuchillo en el cuello?
— No…— respondió con el rostro triste por saber que me había fallado.
— ¿No entiendes lo que hiciste Jul?¿ Verdad? — pregunté retóricamente, ella no era consciente de la magnitud de la gravedad de lo que pasaría a partir de hoy.
— Érika aún hay una posibilidad de que no …
—¿De que no ganemos? ¡Ja! ¡Ni de coña!— Negué con la cabeza llenándome de desesperación—. Jul, porque conozco ambos trabajos fue que te pedí que no nos presentáramos. Derek ha trabajado duro, pero aún así nuestra tecnología está mucho, mucho y créeme cuando te digo mucho más avanzada. ¡Dios lo haremos pedazo!
—Aún asi no sabrá que tienes algo que ver— trato de darme ánimos .
— No Jul, las cosas no son asi. Pensaba contarle mi verdadera identidad este fin de semana.
—¿Por qué harías algo así Érika? Está comprometido con Rocci Drake.
Me puse de pie y comencé a dar paseos en círculo. Las Manzo me temblaban y el peso en mi estómago iba creciendo por segundos. Vomitaría las bilis en cualquier momento.
—Derek rompió su compromiso con Rocciane Drake. ¿No entiendes Jul? ¡Lo rompió por mi!… ¡Para estar conmigo!. Ahora solo me va a odiar.
— ¡Te estás anticipando!— me consoló. — Aún él puede resultar ganador.
—Ojalá así sea. Porque sino ahorcaré a papá. Yo no me meto en sus asuntos empresariales… ¿Con qué derecho se mete en mi empresa?
—Se presentó y me dijo que su padre… El abuelo Camel nunca se hubiera rendido… que tú eras igual que tú abuelo. También mencionó algo sobre unos perros Chihuahuas, peor estaba tan nerviosa ese día que no logro recordarlo.
—¿El abuelo Camel?— pregunte cada vez más enojada.
— Eso dijo. Que el abuelo Camel salió adelante porque nunca se rindió
—¡Dios Jul!… Papá es huérfano….
—¿A si?
—Claro que si. Su padre murió cuando tenía tres años y su madre lo sacó adelante sola. Eran más pobres que nadie. Papá hizo su fortuna solo… lo la heredó de nadie.
—¿Me engaño entonces? — inquirió ofendida.
—Como a una bebe, Jul. Lo peor de todo es en la situación que me deja parara su injerencia en mi empresa. ¡Matare a ese viejo metiche! — pronunció con decisión.
—Lo mataremos entonces— me apoya Julie. — Te juro que no lo sabía… o no lo recordaba.
—Julie… Cuando Derek se entere que perdió, me odiara aún más de lo que ya lo hace. El día que Mark anuncio en el canal que yo estaba en lo de la boda… ¡Por Dios! Si hubieras visto su cara. Me odia… Odia todo lo que representa Érika Camel… y si ahora recibe otra derrota.
—No me lo quiero imaginar— expresó Julie mirándome y guardando silencio.
— Nada de lo que hice valdrá la pena si Derek no hace las pases con Erika Camel… y ahora como eso será posible.
Me tapo la cara con ambas manos y sigo dando paseos cortos. Trato de encontrar una solución… puedo ser brillante durante una crisis, mas ahora no se me ocurre nada que pueda mejorar la situación.
—¡Retirate!— dijo con demasiada fuerza.
—¿Qué me vaya?— pregunta Julie ofendida— Ya te dejaré sola, pero…
—No es eso lo que quise decir. Quise decir que te retiraras de la puja.
— ¿Eso es posible?—preguntó receptiva de hacer lo que sea por ayudarme.
— No es lo regular ni lo esperado pero… Escríbele al cliente y explica que tuvimos una falla técnica y que no podremos seguir.
—Vamos a la oficina, lo haremos juntas— propone Julie. Niego con la cabeza.
—Lo harás tú sola, yo tengo que irme a trabajar en la compañía de Derek.
—Érika por favor, Me prometiste que si algo ocurría saldrías del alcance de ese hombre. Que no permitirías que te hiciera daño.
— Si me retiro ahora será mucho más sospechoso Jul. Ahora tengo que estar a su lado. Afrontar con él la noticia, si es que la renuncia que hagas llega muy tarde. Si ese hombre llega a enterarse que perdió estará devastado. No te imaginas que tan fuerte trabajo, ni la fuerza y pasión que le pone a cada cosa que hace. Ha sido dificil para él sacar este proyecto adelante en medio de todo, también perdió a su madre hace muy poco. Tengo que estar con él.
Mi suerte estaba hachada... solo me quedaba esperar que todo se resolviera de la mejor manera. Aún así me negaba a alejarme de Derek. Estaba enamorada hasta los huesos.
¿Es jodidamente necesesario que la vida fuera tan complicada?Y como casi siempre ... «Uno sabe que se va a estrallar y acelera»—No vayas Érika. Este es un buen momento para honrar la promesa que me hiciste de alejarte a tiempo y no ir con él. ¡Por una vez en la vida has caso!.
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







