LOGINDerek Meyer
Sus manos en mis hombros me hacían estremecer, aunque solo bailábamos sentía que mi pecho estallaría en cualquier segundo. Julie estaba más hermosa que nunca... hermosa y sensual. La luz de la luna reflejada en el mar le daban un aspecto místico, absolutamente magica.
Habíamos hecho el amor como locos durante gran parte de la tarde, y tal como deseaba ambos estábamos desnudos. Era como la mejor fantasía que hubiese tenido... o mejor porque esto era absolutamente real.Su cuerpo era como un libro abierto para mi, después de unos cuantos encuentros románticos ya sabía dónde y cómo tocarla para desarmarla. Eso si ella no me tocaba o me besaba de esa manera tan suya que me robaba la voluntad. Es que Julie era una experta regalándome orgasmos con su mera sonrisa pícara. Estaba empezando a sospechar que esa frase... si, esa que dice que "Cuando esa persona llega a tu vida, pues lo sabes"...Y si, yo sabia que ella no era como las otras mujeres de mi pasado. No era otra ex a la cual olvidaría, tenía la suficiente madurez de reconocer eso. Ella me complementaba, y no hablaba solo porque le gustaba el tamaño de mi polla. Ella llenaba perfectamente mis brazos, Justo como lo hacía ahora. A ella no le importaba pasearse desnuda como una cortesana frente a mi. Todo hombre necesita una dama que lo enloquezca, y si ella es la mujer de su vida mucho mejor. Tenía decisiones que tomar, y en base a lo que sintiera este fin de semana cortaría con Rocci, responsabilizándome plenamente de mi hijo... pero no ataría mi vida a ella. No era Justo ni con ella ni conmigo. Rocci tenía que entender que aparte de ese embarazo ya nada nos unía, ni siquiera una amistad, ya que nunca le interesó compartir mis intereses o hobbys, mucho menos mi modo de ver la vida.
—Quiero más de ti, mucho más — le murmure al oído y sentí sus uñas arañando mi espalda con extrema pasión en clara respuesta a mi petición . Apreté su trasero pegando aún más su cuerpo desnudo al mío.
— Pídeme lo que quieras—susurro y llenó de besos húmedos mi clavícula, mi cuello y parte de mi pecho que se erizo bajo el contacto tibio de sus labios.—No quiero solo sexo... quiero saber quien eres. Quiero que me cuentes cómo es que eres tan especula, tu pasado, tu presente, incluso esos anhelos que no cuentas.
Esta última frase hizo que se detuviera sin entender que yo quería exactamente.
—¿A que te refieres? — preguntó también con la voz afectada poniendo distancia momentáneamente entre nosotros.
— Hace muy poco que te conozco Julie, aparte de que eres la mujer que me quita el sueño, pues no sé nada más de ti— musité tirando de ella para volverla acercar. Era estupido pero me ardía la piel sino la tenía pegada a mi. Así de cursi me sentía.—¿ Qué a quisieras saber?— inquirió con voz seria.
—Todo lo que puedes contarme— dije tambien igualando su sinceridad.
—La verdad es que no hay mucho que contar. Vivo con mi padre y una hermana. No tengo más familia cercana, y por irónico que parezca tampoco lejana. Mi madre murió cuando me dio a luz, así que no sé si me parezco a ella. No tuve una mala educación, al contrario. Mi padre es un amor, pero es un hombre extraordinariamente correcto, tú me lo recuerdas un poco. ¿Sabias? .Ehhh...Mi familia tiene una buena posición económica aquí en New York, pero me gusta hacer las cosas por mi misma. Por eso trabajo desde que me gradúe.
—¿Hay otro hombre en tu vida?— pregunté sintiéndome un cromañon celoso.
—¿A parte de mi padre? — dijo ella con una sonrisa. —No. No hay nadie más. Solo un ex novio un poco intenso que le gusta demasiado molestar.
—Yo también sería molesto— aseguré sin pensar— Si viera que te estoy perdiendo pues también te molestaría hasta que vuelvas a mi.
—¿Hablas en serio?— me pinchó oronda.—No quiero perderte— se me hizo un nudo en la garganta, estaba verdaderamente afectado. Jamás pensé que sería capaz de decir algo así, pero el ambiente tan intimo unido al Champagne y a la adrenalina de horas de sexo habían hecho estragos en mi subconsciente y provocando que se me soltara la lengua más d leo habitual. Mucho más de lo habitual, debo decir. — Te prometo que seré insoportable pero no te permitiré deshacerte de mi.
—¿Alemán y Tóxico?— preguntó ella con una sonrisa, la sonrisa más sensual del mundo, cuando sus labios se le curvaban de esa manera no podía hacer otra cosas que besarla, y en su defecto hipnotizarme con su imagen — y además... ¿comprometido?
—No soy el mejor partido viéndolo desde ese punto de vista— pero Dios era testigo que lo sería, estaba decidido a serlo.
—Ciertamente no lo eres— confirmó ella con pesar. Guardo silencio por unos segundos y hablo haciéndome saber a dónde había viajado su mente—¿Qué te une a ella? ¿La amas?
— No te hablaré de mis sentimientos— musité pasando saliva—ni mi relación con ella. Tampoco te explicaré porque había decidisolo te hablaré de la responsabilidad. Rocci está embarazada, y tengo responsabilidad por ella y el bebé.
— Si quisieras podrías responder por ese bebé sin casarte...
— Eso lo sé— interrumpí — pero es a Rocci a quien debo convencer de eso. Ella puede ser una persona un poco imposible cuando se lo propone. Solo te pido que me des tiempo. Tampoco me gusta esta situación, no doy un hombre de tener dos relaciones, pero estoy prendado a ti. No podría dejarte ir aunque quisiera.
—¿Lo prometes?
—Lo de no dejarte ir... por supuesto.
La noche del sábado terminó siendo una de las mejores de mi vida entera. Dormí abrazado a ella, saciado, a gusto. Como si toda la vida hubiera estado esperando por ella para dormir plácidamente.
Sus senos pegados a mis manos, su trasero rozando mi entrepiernas provocándome una ereccion a cada instante.
Lo bueno es que existía la clara promesa de que al despertar haríamos nuevamente el amor, me volvería a meter en ella. Esa mujer ya era parte de mi. La sentía como una parte de mi cuerpo y de mi mente, Tanto que quería despertarla a cada instante. No pude resistirlo más, y comencé a besarle el cuello por la nuca, la bese despacio hasta que la sentí moverse por el fuego que mis boca encendió en ella. Se voltio y me ofreció su boca ora que la besara. —Buenos días Tsunami— murmuré llenándole la cara de besos. —Soñé toda la noche contigo —Buenos días— contesto con la voz afectada por las horas dormida—¿Soñaste conmigo? ¿Cuantas veces me follaste en ese sueño?—No tantas como las que te follaré ahora— sentencie .
Comenzar besando su cuello hasta llegar al monegrina de ssus senos, mis manos firmemente apretando su angosta cintura y sus nalgas. Ella se arqueó al sentir que mi boca había alcanzado uno de sus pezones rosados.
Succione su pecho y me ayude subiendo las manos desde sus cintura para poder acariciar su otro pecho al tiempo que mi boca iba haciendo círculos con la lengua sobre la areola del seno izquierdo. Entregue mis atenciones a su otro pecho, ella tenía ambas manos enredadas en mi cabello y tiraba de él cada vez que se arqueaba llena de extasis por las caricias recibidas. Baje por si abdomen hasta que mi boca quedó sobre su ombligo y lo acaricié despacio, la comería toda, pero deseaba torturarla, enloquecerla aún más. La habi collado tanto en las últimas horas, que mi control era gigante. Podía contar con que mi deseo por ella no me apuraba a penetrarla rápidamente, sino que podía aprovechar todo el tiempo necesario sin que mis propias ganas me jugaran una mala pasada.Bese su monte de Venus abriendo sus piernas para lamer la cara interna de sus muslos torneados. Ella intentó incorporarse para no perderse ningún detalle de lo que estaba a punto de hacerle.
Me tome un segundo para besar sus boca y saborearla una vez más, antes de regresar a mi empeño entre sus piernas. Comencé a lamerla despacio, rodeando su zona más sencible con mi lengua.!Dios! Solo Dios sabía cuánto amaba su sabor.
Ella gemía mi nombre haciéndole sentir aún más grande, la tomé en mi boca saboreando sus labios y cada uno de sus pliegues. La sentir temblar y todo se intensificó cuando mi lengua tocó su botón mágico, ese que la había más audaz, ese que la hago vibrar aún más.Lami una y otra vez, con un movimiento rápido pero intenso. Sabia que esto estaba enviando corriente por sus piernas hacia lo más profundo de su abdomen.
Su orgasmo estallo en mi boca habiéndome sentir poderoso, no era ella la única que lograba desarmarme. Yo también tenía cierta influencia sobre Julie al punto de pensar que estábamos hechos el uno para el otro. La vi disfrutar de sumisa en un mar de delicisas sensaciones.—Mi turno— comentó relamiéndose los labios una vez que recuperó el aliento después de un orhasmo tan poderoso.
Me recosté sobre mis antebrazos, la mire de manera seductora.
— Entonces ven— me mordí los labios y le señalé con la mirada Justo quqe quería que hiciera. Ella como alumna sobresaliente lo capto al instante.
Tomó con su mano derecha mi polla y fue deslizando su mano despacio hasta la base y subiéndola otra vez hasta acariciar el glande hinchado.—¿Te gusta esto?
—Sabes que si, pero puedes hacerlo mejor.
—¿Y esto?—insistió acariciandome la polla con más cadencia.
—¡Si!— musité mordiendo mis labios.— Te enseñaré otro truco— propuso mojando con su lengua los labios de un color fresa por la pasión.
—Quien tiene magia no necesita trucos mi amor— alcancé decir en el instante antes de que ella me tomara en su boca. —Tú tienes magia de la que no se acaba.
Cada caricia de sus labios sobre mi polla y mis testiculos me supo a gloria. Engulló una y otra vez mi falo y saboreó despacio cada parte de mi miembro. Y si.. ella tenía magia. Me hacía sentir como un adolescente precoz a pasar de estar tenido relaciones sexuales por vigésima segunda vez eurante el fin de semana.La aparte despacio y la invite a cabalgarle, Dios moria por meterme en ella hasta lo más profundo. Que así nos dieran las luces del atardecer.
Ella se sentó despacio y acomodo en su húmeda y deliciosa entrada mi glande que latía como si tuviera vida propia. Fue descendiendo despacio hasta clavarse completa en mi.
Mi control se fue de paseo y la embestí casi con frenesí. Éramos dos locos con igual deseo e igual pasion.Empuke cada vez más. Ella se dejaba caer con fuerza, utilizando su propio peso para hacer que todo se sintiera mucho más fuerte.
Nunca me cansaría de hacerle el amor a Julie, era como un vicio.Ella se contrajo completa y sentí que me estrangulaba aún más la polla. Embestí con mayor cadencia, aunque eso pareciera imposible. Ella encajó las uñas en mis hombres sosteniéndose con fuerza mientras remontaba su orgasmo.
Yo también comencé a temblar y el chorro de mi propia satisfacción la inmunda.No quería soltarla, era demasiado estar con ella latiendo juntos.
{***}
Descendimos del yate, odiaba tener que despedirme. La verdad tenía deseos de secuestrar a Julie Peterson y no soltarla jamás. Vaya estupido que me sentía. Me acostumbre q ella solamente en dos dias. Yo tenía que resolver mi vida, y ella tendría que esperar por mi, que está tormenta pasará.
—Solo dame un tiempo. Te prometo arreglar todo. Solo tiempo.— Yo también tengo cosas que arreglar, pero estaremos bien— aseguró y le creí que estaría ahí para cuando toda la situación con Rocci terminara. Quería y necesitaba creer eso.
Insistió en tomar u taxi a su casa y yo me quede en el yate esperando que Maximiliano regresara. Pasaban las seis de la tarde. Había sido un fin de semana sin precedente en mi vida. Ni cuando tenía dieciocho años había follado tanto en cuarenta y ocho horas. Y cómo no... si por primera vez en mi vida estaba sospechando que me estaba enamorando como un perro.
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







