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Embarazada de su heredero
Embarazada de su heredero
Penulis: هاجر التركي

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last update Tanggal publikasi: 2026-09-14 04:54:28

Esperó durante una hora completa sentada en el sofá de cuero de la sala de espera, rodeada de decenas de mujeres, la mayoría con el vientre abultado y, por lo que parecía, en los últimos meses de embarazo.

Estaba nerviosa. El aire frío que expulsaba el aparato de aire acondicionado, cargado con el penetrante olor del alcohol médico y los desinfectantes, parecía asfixiarla.

Intentó distraerse revisando su teléfono una y otra vez, pero aquella extraña sensación que la acompañaba desde hacía una semana no le daba tregua... Un cansancio cuyo origen desconocía, náuseas que la atacaban cada mañana y un ligero mareo que, a veces, hacía que el suelo pareciera balancearse bajo sus pies.

Respiró aliviada cuando la enfermera finalmente se acercó a ella:

"Adelante, señorita. Es su turno."

Se levantó rápidamente y siguió a la enfermera por el tranquilo pasillo blanco hasta llegar a la sala de consulta. La doctora la recibió con una expresión amable y se puso de pie, mostrando su figura relativamente corpulenta, para saludarla cordialmente.

"Bienvenida, señora... ¿De qué se queja?"

Se sentó frente al escritorio, mientras la doctora tomaba una pequeña carpeta y comenzaba a pasar sus páginas.

"Oh, mi estado de salud ha empeorado desde hace una semana... Siento un cansancio en todo el cuerpo y tengo náuseas constantes."

La doctora la ayudó a continuar con seriedad:

"Además de sentir rechazo por la comida, ¿verdad?"

Asintió afirmativamente.

"Sí... Al principio pensé que solo era cansancio por el trabajo."

"Entonces, si me lo permite, suba a la camilla para que pueda examinarla."

Después de dos minutos de silencioso examen, la doctora la ayudó a ponerse de pie. Luego ocupó nuevamente su asiento detrás del escritorio, mientras una amplia sonrisa aparecía en su rostro blanco y redondo, como si estuviera a punto de darle una buena noticia.

"Creo que la pequeña familia tendrá un nuevo integrante."

Parpadeó varias veces y preguntó, confundida:

"¿Perdón?"

La doctora sonrió aún más mientras deslizaba el informe del examen hacia ella.

"Felicidades. Está embarazada de dos meses... Los síntomas anteriores eran síntomas del embarazo."

Se quedó mirándola durante largos segundos, antes de soltar una breve risa nerviosa.

"No... Tiene que haber un error."

La sonrisa desapareció poco a poco del rostro de la doctora.

"No hay ningún error en el examen."

Negó con la cabeza violentamente, como si intentara expulsar aquellas palabras de sus oídos.

"Esto es imposible."

"¿Y por qué es imposible?"

Levantó la mirada hacia la doctora. Su rostro había palidecido por completo.

"Porque no estoy casada."

La doctora frunció ligeramente el ceño, pero Asiya estaba completamente sumergida en su conmoción. Tragó saliva con dificultad y susurró:

"Y porque nunca he estado con un hombre en toda mi vida."

❈-❈-❈

Salió de la sala de consulta con pasos apresurados, intentando convencerse de que aquello era algo sencillo... Un error en el análisis, una confusión con el nombre, cualquier explicación normal que pudiera devolverlo todo a su lugar.

Pero las palabras de la doctora no dejaban de dar vueltas en su cabeza:

"Está embarazada de dos meses."

Sus dedos se cerraron con demasiada fuerza alrededor de su bolso, como si necesitara aferrarse a algo físico que le demostrara que todavía estaba pisando un suelo lógico.

Intentó reírse de la idea en su interior, negarla por completo, colocarla en la categoría de lo imposible... Pero no pudo alcanzar esa certeza capaz de salvarla.

Ella conocía su cuerpo... conocía su vida... Y, aun así, había algo extraño dentro de ella que se negaba a tranquilizarla.

De pronto, el teléfono comenzó a sonar, anunciándole la catástrofe aún mayor: su madre.

Las llamadas se sucedieron una tras otra. Las ignoró y volvió a guardar el teléfono en su bolso, decidida a hablar con ella cuando regresara a casa...

¿Adónde podía escapar? Iba a volver. Sí o sí.

De repente, chocó contra el cuerpo de una enfermera en el pasillo. No la había visto, demasiado distraída con el teléfono.

Soltó un leve gemido mientras retrocedía un paso y se disculpó rápidamente:

"Perdón..."

Levantó la cabeza.

"¿Está bien, señora? Lo siento, no fue mi intención."

Pero no respondió, porque la enfermera se detuvo.

Se detuvo por completo.

La observó durante largos segundos, despertando la extrañeza de la otra mujer.

Entonces... su rostro palideció de repente, como si toda la sangre hubiera desaparecido de él de golpe. Sus ojos se abrieron ligeramente, asegurándose de que realmente era ella, mientras sus facciones temblaban en silencio.

Como si hubiera visto algo que jamás debería haber existido...

Algo cuya desaparición del planeta había deseado para siempre.

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