เข้าสู่ระบบMARTINA—No voy a permitir que lo que hay entre nosotros interfiera en el trabajoLevanto la cabeza de golpe.—¿Que lo nuestro afecte al trabajo? Glen, he trabajado aquí durante seis años. Seis años. He estado a tu lado cuando apenas teníamos clientes suficientes para mantenernos a flote. He sacrificado fines de semana, vacaciones y noches enteras para sacar adelante proyectos que nadie más quería asumir. Tú mismo me has dicho que buena parte del crecimiento de esta empresa se debe a mi trabajo.—Y siempre te lo he reconocido.—¿De verdad? Porque últimamente parece que todo lo que hago te molesta.—No se trata de eso.—Entonces, ¿de qué se trata?Glen golpea el escritorio con la palma de la mano.—¡Se trata de que estás poniendo en peligro todo lo que he construido!Me levanto de la silla.—¿Yo? ¿Soy yo quien está poniendo algo en peligro? Tú eres quien me buscó, quien me dijo que lo vuestro estaba acabado, quien me aseguró que no podía seguir viviendo sin mí. Yo no te obligué a prome
LAS COSAS HAN CAMBIADOMARTINA—Cierra la puerta, Martina.Glen no levanta la mirada de los documentos que tiene sobre el escritorio. Su tono es seco, muy distinto al que emplea conmigo cuando estamos solos. Me quedo un instante junto a la puerta, observándolo. Llevo seis años trabajando para él, conozco sus gestos, sus manías y hasta la forma en que se afloja la corbata cuando un problema lo supera. Sin embargo, últimamente tengo la sensación de estar frente a un desconocido.—¿Querías verme?—Siéntate.Obedezco, aunque la manera en que evita mirarme me produce una inquietud difícil de ignorar. Hace apenas dos noches me besaba en la intimidad de su despacho, prometiéndome que pronto todo sería diferente. Ahora ni siquiera parece capaz de sostenerme la mirada.Glen deja los documentos a un lado y se recuesta en su silla.—Tenemos que hablar de algo importante.—¿Ha ocurrido algo con la empresa?—No. Bueno, sí. Pero no se trata de los negocios.Frunzo el ceño.—Entonces, ¿de qué se tra
*Capítulo final*SERENADespués del secuestro y la discusión del día siguiente mi cuerpo prácticamente colapso y dormí casi dos días seguidos.Me estiro como un gato sobre la montaña de músculos grisácea que está debajo de mi. Mi alienigena se despierta por mis movimientos y emite un pequeño gruñido, pero enseguida posa sus grandes manos sobre mis caderas y me mueve hasta que quedo a horcajadas sobre él. Su dura entrepierna se aprieta contra mi centro queriéndose abrir paso entre mis pliegues.Los ojos de Malek descienden hasta mis pechos desnudos, deteniéndose en la marca de apareamiento que llevo sobre la piel. Después, vuelven a mi rostro antes de bajar una vez más hacia ella. Las marcas oscuras de su cuerpo comienzan a extenderse lentamente, como si mi presencia bastara para despertar algo que lucha por mantener bajo control.Lo cierto es que, desde que mostré mi marca de apareamiento aquella mañana, todo ha cambiado.Todavía recuerdo las expresiones de los machos que presenciaron
SERENANyther sonrie.—Ese bruto siempre consigue las cosas por la fuerza. Lo hacía en la Academia y ahora hace lo mismo con la humana.Sienti cómo algo dentro de mí se enciende.—Yo no he tomado nada a la fuerza.La voz de Malek sale baja, pero hizo que varios de los presentes guardaran silencio.Mira directamente a Nyther y dice solemnemente:—Me la he ganado.Lo miro directamente a los ojos negros como el carbón.—Y seguiré ganándomela en el futuro —continua—. No porque me pertenezca. Porque quiero que siga eligiéndome.Siento que la tensión en el ambiente aumenta ante esas palabras.—Le daré todo lo que quiera.Nyther abre la boca para responder, pero una voz mucho más grave lo interrumpe.—Eso no depende de ti.Todos nos volvemos.Sanother avanza entre los presentes.Alguien del alto mando no necesita levantar la voz para imponer silencio.—Comandante Malek —dice Sanother, mirándolo directamente—. Ya ha demostrado que no respeta las normas del Programa de novias. Ha tomado una pa
MALEKDesperté antes que Serena.Durante unos segundos permanecí inmóvil, observándola dormir a mi lado. Su respiración era tranquila y su cuerpo estaba relajado, algo que todavía me costaba asimilar después de las últimas horas. Había pasado demasiado tiempo pensando que podía perderla.Me levanté con cuidado para no despertarla y me vestí en silencio. Cuando Serena abre finalmente los ojos, intercambiamos una mirada que me hizo sentir algo extraño en el pecho.No quería que aquel momento terminara.Salimos de la habitación juntos.En cuanto atravesamos la puerta de la zona común, me detengo.Brom estaba allí.Y no estaba solo.Varios oficiales de mi tripulación permanecen junto a él, acompañados por un grupo de Zyren que reconozco de inmediato. Entre ellos hay miembros del Programa de Uniones Interestelares y, un poco más atrás, varios Vigilantes, la policía de nuestro pueblo.Todos dejan de hablar en cuanto nos ven.El silencio es inmediato. Sus miradas pasan de Serena a mí y desp
SERENAMe despierto con el gran p*ne de Malek entre mis piernas e intentando entrar de nuevo en mí.—Mmm…—dice el alienígena adormilado mientras intenta acercarme más a él.—Malek…No—digo contundentemente mientras me incorporo en la medida de los posible y casi me deshago de su agarre. No es que no quiera hacerlo, es que no puedo. Hicimos el amor tres veces y sinceramente su instrumento es demasiado grande para tomarlo a la ligera.Con el movimiento, las sábanas se deslizan hacia abajo y vuelvo a quedar medio desnuda. Bajo la mirada hacia mi cuerpo y descubro pequeñas marcas repartidas por mi piel, algunas de sus besos y otras de los abrazos demasiado intensos con los que me ha estrechado contra él.Siento que las mejillas empiezan a arderme.No puedo creerlo…Lo peor es que, a pesar de todo, mi propio cuerpo parece reaccionar a él. Incluso después de lo que ha ocurrido, incluso con esa pequeña molestia que todavía siento en mi centro, una parte de mí ya está pensando en volver a hace







