Partager

Capítulo 5

Auteur: Mónica Herrera
Después de esperar diez minutos en la habitación del hospital sin recibir respuesta, Nicolás empezó a inquietarse.

Recordó un leve roce de tela que había escuchado en la escalera.

Había querido ir a revisar, pero Beatriz lo detuvo. Una idea terrible le cruzó por la mente por un instante, y él la descartó de inmediato.

No podía ser.

Con lo directa que era Aurora, si hubiera escuchado algo, lo habría confrontado en ese mismo momento.

—Oye, ¿en qué estás pensando? ¿Por qué todavía no viene? Si no l
Continuez à lire ce livre gratuitement
Scanner le code pour télécharger l'application
Chapitre verrouillé

Dernier chapitre

  • Fui Su Broma, Ahora Me Perdió   Capítulo 10

    Asentí por cortesía y estaba por responder, cuando mi compañera me tomó del brazo.—Vamos rápido. Todavía hay que comprar cosas para el camino.Mi atención se desvió.Como si acabara de cruzarme con un desconocido, después de una sola mirada lo olvidé por completo.A finales de ese año, cuando la empresa lanzó una convocatoria para un programa de movilidad profesional en otra ciudad, me inscribí sin dudarlo.Al año siguiente, después de pasar las fiestas de Año Nuevo viajando, terminé instalándome directamente en la ciudad asignada y ya no volví a la sede central.Así que Nicolás, que había decidido no volver a casa para las fiestas y se había aferrado a la idea absurda de que yo volvería a verlo, compró un montón de ingredientes para preparar una cena de Año Nuevo conmigo. Esperó hasta que la comida se echó a perder.Lo único que recibió fue la noticia de que yo me había ido a una ciudad que él ni siquiera sabía ubicar, por un programa de movilidad profesional.En el segundo mes de mi

  • Fui Su Broma, Ahora Me Perdió   Capítulo 9

    Esa misma mañana, por haberse quedado toda la noche en el frío, terminó resfriado. Empezó a hacerse la víctima, intentando que yo, por sentirme culpable, lo acompañara un rato en el hospital.Estaba envuelto en su abrigo, temblando.—Auri, ¿te vas?Yo empujé mi maleta y seguí caminando sin hacerle caso.Él continuó hablando por su cuenta.—Anoche pasé toda la noche pensando. Sé que estás enojada porque siempre dejé que Beatriz te lastimara, pero ya no va a volver a pasar. No supe poner límites. Fue mi culpa. Voy a tomar distancia de ella. Dame una oportunidad. No te pido que me perdones, solo te pido que no me rechaces…Se oyó un golpe seco y sus palabras se cortaron de pronto.Detrás de mí lo oí soltar un quejido ahogado.También se escuchó la voz preocupada del guardia.—¡Ay! ¿Está bien?Por el rabillo del ojo, alcancé a ver que, al intentar alcanzarme, había tropezado y caído al suelo.Volteé a mirarlo. Tenía raspada la mejilla izquierda y el labio hinchado.También tenía la cara la

  • Fui Su Broma, Ahora Me Perdió   Capítulo 8

    Yo solo dije que habíamos terminado.Él pareció notar que mi ánimo no estaba bien y no preguntó más. Me consoló con unas palabras y terminó la llamada.Había pensado que Nicolás quizá vendría a buscarme, pero no imaginé que sería tan rápido.Más tarde supe que mi compañero de la sucursal le había dicho en qué hotel me estaba quedando. Como me había ayudado a coordinar el alojamiento temporal con la sede central, creyó que Nicolás seguía siendo mi novio y que solo venía a disculparse. Yo acababa de volver de un hospital cercano, donde me habían cambiado el vendaje del rostro, cuando me lo encontré en la entrada.Se le notaban el cansancio y la prisa del viaje. Sus ojos, que siempre habían sido tranquilos y serenos, ahora se veían temblorosos.—Auri… ¿por qué no me lo dijiste?Al verlo así, tan preocupado, de pronto me dieron ganas de reír.—Porque ya terminamos. Así que no tenía por qué decírtelo.Intenté esquivarlo para irme, pero él me sujetó la muñeca con fuerza.—¡Yo no acepté! ¡No

  • Fui Su Broma, Ahora Me Perdió   Capítulo 7

    Beatriz soltó una risa breve, molesta.—¿De verdad es para tanto? Tú también estás exagerando un poco…Nicolás perdió los estribos de golpe.Con solo recordar la mirada decepcionada de Aurora, se le encogía el pecho.Nunca había tenido tanto miedo de perder a alguien.—¡Sí, es para tanto! Te lo digo claro: de ahora en adelante no vuelvas a hacerle bromas pesadas, y tampoco vuelvas a hablar mal de ella. Ella es la mujer con la que quiero casarme. Si de verdad me consideras tu amigo, trátala con respeto.Dicho eso, Nicolás se zafó de Beatriz y se fue de prisa.Cada vez que Aurora discutía con él y no quería volver a casa, terminaba yendo a la oficina a trabajar horas extra.Condujo a toda velocidad hasta la empresa de ella.Como no tenía tarjeta de acceso, el guardia lo detuvo en la recepción. Nicolás insistió una y otra vez hasta que, al final, un compañero de Aurora en la sucursal bajó para ver qué ocurría.—Disculpe, ¿usted sabe dónde está Aurora?El compañero lo miró con desconfianza

  • Fui Su Broma, Ahora Me Perdió   Capítulo 6

    Al recordar todo lo que había pasado ese día, Nicolás empezó a sentir una culpa aún más profunda.Soltó un suspiro profundo y miró el celular.—Qué raro. Hace rato que no responde. ¿Será que…?Antes de que pudiera terminar, la puerta de la habitación se abrió.Por instinto, creyó que Aurora había vuelto. Se le dibujó una sonrisa de inmediato y estaba a punto de hablar.Pero entonces escuchó la voz de una enfermera.—¿Ustedes siguen aquí? Pensé que ya se habían retirado.Nicolás se quedó helado.—¿Irnos? Mi novia todavía no ha vuelto.La enfermera lo miró sorprendida.—Pero hace rato la vi seguirlo hacia la escalera de emergencia. Después volvió, firmó el alta voluntaria aunque el médico le recomendó seguir en observación, y se fue.***En ese instante, Nicolás sintió como si todo el sonido a su alrededor se hubiera apagado.Su expresión se volvió seria.—¿Cómo que se fue? Acaba de despertar. ¿Cómo se va a ir sola? Seguro la confundió con alguien más.La enfermera lo miró desconcertada

  • Fui Su Broma, Ahora Me Perdió   Capítulo 5

    Después de esperar diez minutos en la habitación del hospital sin recibir respuesta, Nicolás empezó a inquietarse.Recordó un leve roce de tela que había escuchado en la escalera.Había querido ir a revisar, pero Beatriz lo detuvo. Una idea terrible le cruzó por la mente por un instante, y él la descartó de inmediato.No podía ser.Con lo directa que era Aurora, si hubiera escuchado algo, lo habría confrontado en ese mismo momento.—Oye, ¿en qué estás pensando? ¿Por qué todavía no viene? Si no llega pronto, ya no le voy a pedir perdón.Beatriz se le colgó del cuello.Pero Nicolás sintió una molestia inexplicable, como si ella hubiera interrumpido sus pensamientos.La apartó con disimulo.—No hagas tonterías. Si Aurora te ve tan pegada a mí, se va a molestar.Beatriz soltó una risa fría.—Ay, claro. Solo tú la consientes así. Ella siempre se hace la delicada. Todo le molesta. Qué fastidio.Antes, Nicolás nunca le había dado importancia a que sus amigos se quejaran de Aurora en privado.

Plus de chapitres
Découvrez et lisez de bons romans gratuitement
Accédez gratuitement à un grand nombre de bons romans sur GoodNovel. Téléchargez les livres que vous aimez et lisez où et quand vous voulez.
Lisez des livres gratuitement sur l'APP
Scanner le code pour lire sur l'application
DMCA.com Protection Status