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25

last update Veröffentlichungsdatum: 09.09.2026 16:51:49

CAPÍTULO 25

ALGO PARECIDO A LOS CELOS

ISLA

Pensé que me desmayaría por la falta de oxígeno cuando entré en la habitación y me encontré con las tres personas a las que había estado evitando durante semanas. Pero no lo hice. Hasta que Ellis invadió mi espacio.

Lo primero que sentí fueron nervios; lo segundo, calor. Que Ellis volviera a invadir mi espacio después de haberme dicho a mí misma, de forma muy clara y deliberada, que mantuviera las distancias, se sintió como sufrir una emboscada por un
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    CAPÍTULO 120 LÍNEAS TRAZADAS CON SANGRE ISLA El dolor tiene una manera extraordinaria de reducir el mundo a su alrededor. Para cuando el equipo médico llegó hasta mí, todo lo demás había desaparecido. Ya no podía ver las agujas de pino, el rostro de Jade ni las manos temblorosas de Lara. Solo existía el fuego de mi tobillo y la mano de Noah aferrada a la mía, anclándome al suelo y haciendo que el dolor fuera un poco más soportable. —Tranquila —murmuró uno de los médicos mientras se arrodillaba—. ¿Puedes decirme dónde te duele? Solté una risa débil, intentando quitarle importancia a la situación. —Si no lo encuentran, me impresionaría. Noah soltó un sonido bajo y entrecortado que podría haber sido una risa si no hubiera sonado tan cerca de quebrarse. Su mano permaneció firme alrededor de la mía mientras examinaban mi tobillo, con cuidado pero minuciosamente. Cuando uno de ellos presionó un poco más de la cuenta, manchas negras estallaron frente a mis ojos. Estuve a punto d

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    CAPÍTULO 119 PUERTAS ABIERTAS, BORDES AFILADOS ISLA Lo primero que registré fue el calor. La boca de Rowan estaba cálida, firme y pausada. Era como si no estuviera intentando quitarme nada, sino simplemente existir conmigo durante un momento. Mis dedos estaban aferrados a su camisa y había olvidado por completo mi tobillo lesionado mientras mi corazón se adelantaba a mis pensamientos. Hasta que la voz de alguien atravesó aquel momento. —Oh. Rowan se quedó paralizado al instante. Yo también, apartándome tan rápido que nuestras frentes chocaron. Mi corazón ya se estaba deteniendo antes de que tuviera la oportunidad de mirar quién había entrado. —Ay… —murmuré. Giré la cabeza hacia la puerta justo cuando Sonia se apoyó por completo contra el marco, con los brazos cruzados. Tenía una sonrisa perezosa en el rostro, como si acabara de entrar en una comedia de televisión en lugar de encontrarse con… lo que fuera que esto fuera. —Bueno —dijo alargando la palabra, mientras sus ojo

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    CAPÍTULO 118 LAS COSAS QUE NO DIGO ROWAN No abandoné el claro hasta que estuvieron completamente fuera de mi vista. Ellis se quedó atrás, con los brazos cruzados y una mirada furiosa mientras observábamos a los organizadores intentar calmar a Victor como si fuera una bomba de tiempo, en lugar de ser él quien sostenía la cerilla. Asher caminaba de un lado a otro como si pudiera explotar de nuevo si alguien respiraba mal cerca de él. ¿Y yo? Yo permanecí inmóvil, con la rabia instalada en mi pecho como una piedra. Pesada. Inamovible. No dejaba de repetir en mi cabeza el sonido del cuerpo de Isla al golpear el suelo. La forma en que había aspirado bruscamente, como si el aire le hubiera sido expulsado de los pulmones de un golpe. Y la manera en que Victor había sonreído después. Debería haber dejado que Asher le rompiera la mandíbula. Pero el autocontrol es un músculo que desarrollas cuando creces teniendo que observar todo lo que sientes. Y, Dios, cómo me estaba gritando.

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    CAPÍTULO 117UN TOBILLO TORCIDO Y UN CICLO RETORCIDOISLA«Por fin, alguien que mantuviera a Victor en su sitio había llegado».Ese fue el primer pensamiento que me vino a la mente cuando vi a los organizadores.Sabía perfectamente que Victor no se atrevería a soltar ninguna de sus estupideces delante de ellos.Pero ahora empezaba a reconsiderarlo.El silencio se extendió entre nosotros, pesado y casi asfixiante, mientras nadie se decidía a hablar.Ni siquiera Victor.Todas las miradas se volvieron hacia mí.Los dos organizadores permanecían allí, con el rostro tenso por la irritación y la confusión.Uno de ellos, alto, mayor y vestido con un chaleco de forro polar, miró entre el labio ensangrentado de Victor, los puños apretados de Asher, la postura rígida de Rowan y, finalmente, a mí.—¿Y bien? —preguntó con firmeza, frunciendo el ceño—. ¿Cuál de ustedes quiere explicar por qué acabamos de escuchar gritos desde la mitad del sendero?Miré entre Asher y Rowan, pensando qué decir.Ante

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    CAPÍTULO 115PUNTOS DE QUIEBREISLAEn el momento en que pusimos un pie en el sendero, supe que aquello iba a ser un infierno.El bosque se cerró a nuestro alrededor rápidamente. Altos pinos, senderos estrechos y un terreno irregular lleno de raíces y piedras sueltas. El aire olía natural y limpio, pero sentía el pecho congestionado, como si estuviera respirando a través de una tela.—Mantente cerca —dijo Asher, tomando la delantera.Gracias a Dios que él y Rowan estaban aquí para protegerme de aquella bestia despiadada que tenían como compañero de equipo.Me tragué un suspiro y asentí casi de inmediato.Rowan caminaba justo detrás de mí, lo bastante cerca como para sentir su presencia sin verlo.Era peor así.Victor cerraba la marcha, silbando suavemente como si esto fuera un paseo dominical en lugar de una olla a presión a punto de explotar.El mapa crujió entre las manos de Asher mientras lo estudiaba.—El primer punto de control está al este. A unos dos kilómetros.Victor tarareó,

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    CAPÍTULO 114DESDE LAS GRADASELLISSabía que no iba a formar parte de ningún grupo. Una parte de mí lo odiaba y otra parte lo agradecía. Pero mi lado competitivo estaba ganando.A la mierda con mi cerebro.Me apoyé contra uno de los postes de madera cerca del borde del claro, con los brazos cruzados, dejando que el frío se filtrara a través de mi chaqueta. Me encantaba el aire fresco contra la piel.Estos días quería hacer cualquier cosa y todo lo que se me pasara por la cabeza.Porque casi había muerto.Y casi no había tenido la oportunidad de seguir viviendo esta vida.La voz del organizador se extendió por todo el claro. Como de costumbre, sonaba alegre y entusiasta, de esa manera que hacía que uno quisiera poner los ojos en blanco por principio.—Grupo Cuatro: Isla, Rowan, Asher, Victor…El ambiente cambió.No lo notarías si no estuvieras prestando atención, porque la mayoría de las personas no lo hicieron. Estaban demasiado ocupadas quejándose, riéndose o dándoles codazos a sus

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