CAPÍTULO TRESOJOS GRISES Y MALAS IDEASISLA¡Oh, Dios mío, joder!Ojos grises… Eso fue lo primero que noté.No el ruido, ni el bajo retumbando contra las paredes de la casa de la fraternidad, ni siquiera el calor que presionaba contra mi piel en el momento en que Sonia me abandonó. Solo el color de sus ojos cuando se clavaron en los míos desde el otro lado de la habitación, como si hubiera estado esperando a que levantara la mirada.Rowan Pierce, sentado como si fuera el dueño del lugar, con una chica apoyada sobre su brazo mientras me miraba. No me saludó ni siquiera se movió; simplemente se quedó mirándome.Y, de alguna manera, eso apretó un nudo en mi estómago, mucho más de lo que quería.Mi corazón tropezó y luego aceleró el ritmo mientras apretaba el vaso de plástico que Sonia me había metido en la mano antes de desaparecer entre la multitud.Aléjate, Isla… Esto no significa nada, ¡y ni siquiera perteneces a este escenario!Pero ninguno de mis discursos motivacionales internos f
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-09-08 อ่านเพิ่มเติม