Compartir

Capítulo 76.

last update Fecha de publicación: 2026-10-09 23:56:51

El humo del incendio ya debía de ser visible para los lobos del rey. Estaba segura de ello.

Miré hacia abajo. No tenía tiempo que perder lidiando con los cadáveres...

No, esperen.

Este todavía estaba vivo.

No parecía capaz de levantarse, mucho menos de representar una amenaza. Aun así, no podía permitirme dejar cabos sueltos. Al menos, no cuando había tantos cuerpos alrededor y tan poco tiempo para deshacerme de las pruebas.

Levanté el martillo y lo descargué contra su cabeza.

El golpe fue seco
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • La amante infiltrada del Alfa   Capítulo 93.

    Durante los primeros días, recorrí los pasillos permitidos sin demasiado interés después de que el lobo se marchara de la habitación sin palabras.Yo abría alguna puerta, observaba las habitaciones vacías y continuaba caminando cuando nada llamaba mi atención. A veces me sentaba junto a una ventana para mirar el exterior, aunque el paisaje terminaba por aburrirme después de unos minutos.La mayoría de las habitaciones parecían destinadas a guardar muebles, recibir. Algunas estaban cerradas, y no tenía ninguna intención de averiguar si el lobo consideraría una ofensa que intentara entrar en ellas.No me interesaba tanto.Sin embargo, al tercer día encontré algo que despertó mi curiosidad.Una biblioteca.No era una habitación pequeña con unos cuantos estantes, como los que había visto en el edificio de Isaac. Era una estancia enorme, con paredes cubiertas de libros desde el suelo hasta casi tocar el techo. Había estanterías de madera oscura, algunas tan altas que necesitaban pequeñas

  • La amante infiltrada del Alfa   Capítulo 92.

    Partimos de inmediato.Mientras el lobo me ayudaba a subir a su caballo, miré brevemente hacia atrás, hacia el edificio que había sido una especie de refugio durante los últimos meses. No sentí nada al marcharme.Mis ojos se desviaron hacia la figura que permanecía junto a la entrada. Isaac levantó una mano en un gesto de despedida antes de darse la vuelta y regresar al interior del edificio, como si acabara de despedir a una invitada que se marchaba después de una estancia agradable.Esa fue la última vez que lo vi.El camino resultó agotador. Apenas hicimos una parada breve para que los caballos descansaran antes de continuar durante largas horas por los senderos del bosque. El hombre que me había comprado no parecía tener intención de detenerse más de lo necesario, y ninguno de los lobos que nos acompañaban se atrevió a sugerir lo contrario.Yo iba sentada delante de él, con su pecho contra mi espalda y sus brazos sujetando las riendas a ambos lados de mi cuerpo. El movimiento cons

  • La amante infiltrada del Alfa   Capítulo 91.

    Sus manos no fueron delicadas, ni sus movimientos lentos. No se tomó el tiempo de preguntarme si estaba cómoda o de comprobar si necesitaba un momento para acostumbrarme a lo que estaba ocurriendo. Simplemente hizo lo que había anunciado, con una rapidez y una eficiencia que me dejaron claro que no esperaba que yo participara.Cuando finalmente me quedé desnuda frente a él, sentí una punzada de rechazo al encontrarme con su mirada.Hasta ese momento había creído que lo que buscaba era deseo. No me gustaba la manera en que me observaba, había algo más que deseo en sus ojos.Posesión.Y algo todavía más profundo, algo para lo que entonces no encontré un nombre. No era una simple atracción ni la satisfacción de haber conseguido lo que quería. Era una intensidad que me resultó difícil de comprender y que, aunque no sabía explicarlo, me pareció peligrosa.No tuve demasiado tiempo para pensar en ello.El hombre tomó uno de mis pechos y lo apretó con tanta fuerza que hice una mueca de dolor.

  • La amante infiltrada del Alfa   Capítulo 90.

    No me levanté de la cama ni intenté apartarme. Simplemente, observé cómo la figura humana desaparecía para dar lugar a un enorme lobo negro.El animal era imponente, aunque su comportamiento no me pareció especialmente amenazador. A diferencia de Isaac, que había observado mi reacción con una curiosidad casi ansiosa la primera vez que se transformó delante de mí, aquel lobo parecía estar más interesado en examinarme que en comprobar si yo le temía.Me sostuvo la mirada durante unos segundos. Después volvió a transformarse.El hombre que apareció bajo la capa se quitó la capucha, revelando por fin sus rasgos.Era ligeramente atractivo, aunque no poseía una belleza espectacular. Tenía facciones agradables, una expresión segura y una apariencia que probablemente habría llamado la atención de muchas mujeres en otras circunstancias. Su cabello y sus ojos no contrastaban con la ropa oscura que llevaba, confeccionada con telas de buena calidad. No necesitaba adornos ostentosos para dejar cla

  • La amante infiltrada del Alfa   Capítulo 89.

    Durante los dos días siguientes, Isaac me permitió pasear por el lugar a mi antojo.Fue así como descubrí que el edificio no estaba tan vacío como había creído al principio. Simplemente, sus habitantes se mantenían en áreas específicas y no tenían demasiados motivos para recorrer los pasillos. Encontré personas trabajando en una habitación que servía de cocina, otras que entraban y salían de los establos, y algunas más que parecían ocuparse del mantenimiento del edificio. Casi todos estaban demasiado concentrados en sus tareas para prestarme atención, y yo tampoco hice ningún esfuerzo por entablar conversación con ellos.Me gustaba caminar sin que nadie me dijera adónde debía ir o qué tenía que hacer. Podía recorrer un pasillo, asomarme a una puerta y continuar mi camino si lo que encontraba al otro lado no despertaba mi interés. Después de tantos años viviendo en el mismo lugar, rodeada de las mismas personas y repitiendo las mismas actividades, aquella libertad me resultaba extraña,

  • La amante infiltrada del Alfa   Capítulo 88.

    Miré a mi alrededor. Los árboles se alzaban a nuestro alrededor y el aire olía a tierra húmeda. No había edificios ni caminos transitados a la vista. Por un instante, me pregunté si habíamos regresado al lugar del que partimos, pero no reconocí nada que me permitiera asegurarlo.Isaac no pareció interesado en explicármelo. Me ayudó a bajar de la carreta y comenzó a preparar nuestro campamento como si aquella parada formara parte de un viaje perfectamente normal.Así que hice lo mismo que había hecho durante los días anteriores: acepté la situación y esperé.Pasamos la noche en el bosque. A la mañana siguiente, Isaac me despertó y señaló un río cercano para que pudiera asearme. Esta vez, cuando regresé, me esperaba con ropa nueva.Nunca había tocado unas telas tan suaves.Era un vestido sencillo, sin bordados extravagantes ni adornos que llamaran demasiado la atención, pero el material se deslizaba entre mis dedos con una delicadeza que me hizo pensar que estaba hecho con hilos sacados

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status