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Capítulo 10

ผู้เขียน: Nuria
Mónica ya estaba agotada. Ni siquiera le quedaban fuerzas para pelear.

Miró al frente con calma, sin emoción en la voz.

—Maneja.

Al verla dócil, Rafael curvó apenas los labios y arrancó el carro.

—Ya casi es la una. Debes tener hambre. Vamos a comer primero.

Mónica no respondió. Afuera el sol quemaba, pero por dentro sentía que se hundía en agua helada.

Cada palabra que él había dicho le había clavado un cuchillo en lo más blando del corazón.

Se arrepentía. Se arrepentía de haber sido tan incauta, de haber expuesto su fragilidad sin reservas ante este hombre.

Sus padres eran una herida que nunca terminaba de cerrar.

Apenas tres días después de su nacimiento, su madre falleció por una embolia pulmonar fulminante.

Tras el funeral, su padre la dejó siendo apenas una recién nacida en manos de una tía y se mudó al extranjero para no volver jamás.

Rafael lo sabía perfectamente.

Él sabía exactamente dónde le dolía más, y por eso la puñalada había sido tan certera y cruel.

Rafael eligió un
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