เข้าสู่ระบบ—Oli…
—Eso no es todo, mamá. Dos semanas después, descubrí que estaba embarazada. Su respiración se detiene por completo. Se lleva una mano a la boca de forma dramática y parece que va a desplomarse al suelo, así que Lucinda se acerca para sostenerla. —Tuve a mi hijo en un hospital, completamente sola. Tenía tantas ganas de estar con ustedes, pero no quería ver la cara de Clara ni la de Daniel, así que me mantuve alejada. Laurent Taffy, Laurie, tiene tres años y seis meses. Está en casa ahora mismo, con Rosie. Mi mamá no se mueve durante casi un minuto completo mientras procesa toda la información que acabo de darle, pero cuando finalmente lo hace, sale de los brazos de Lucinda y vuelve a abrazarme. —No debiste pasar por todo eso sola —dice cuando me suelta y toma mi cara en sus manos— Al menos deberías haberme llamado a mí. Eras una niña dando a luz entre humanos. Eso es muy peligroso, Olivia. —Era un buen hospital. Estuve segura, pero me quedé sin dinero, así que... sí, no fue la mejor idea —admito. Mi mamá vuelve a negar con la cabeza. —¿Y Daniel sabe? ¿Que tiene un hijo? —No —niego con la cabeza, con fuerza— No he hablado con él desde esa mañana, antes de que le pidiera matrimonio a Clara. —Daniel tiene que saberlo —opina Lucinda. Yo bufo y sacudo la cabeza. Daniel no se merece ni una m****a de mí— Claro que es un imbécil que jugó contigo y con Clara, pero Laurie es su hijo. Tiene que saberlo. Y Clara también. —Ugh. Denme algo de tiempo —suplico— se los diré… de todos modos terminarán enterándose, pero todavía no estoy lista. —Por dios, Oli ¿Cuál era tu plan? ¿No volver nunca? ¿Nunca hablarnos de Laurie? —Para ser sincera, ni siquiera tenía un plan. No sabía qué hacer, así que simplemente dejé que el tiempo pasara —admito, y mi madre vuelve a negar con la cabeza— Sé que eso solo hizo todo más difícil, pero no podía arriesgarme a ver o hablar con Daniel. Dolía demasiado. —¿Y ahora? —pregunta mi mamá— ¿Estás lista para verlo?No.
—Existe la posibilidad de que se dé cuenta al instante de que Laurie es su hijo, solo por su aroma —añade Lucinda— Así que te recomiendo que hables con él antes de que se cruce con Laurie y eso ocurra. La confrontación será peor en ese caso. Ugh. No quiero hablar de esto. Total y absolutamente no estoy lista para tener una conversación con Daniel todavía. Odio las confrontaciones, ¿no es obvio? Por eso mi vida es como es. —Está bien, lo haré pronto —murmuro, pero es una mentira y ellas lo saben— ¡Lo siento! Esto es demasiado difícil. —Yo puedo hacerlo por ti —se ofrece Lucinda. Como siempre, lista para meter las manos al fuego por cualquiera— Puedo encargarme de esa conversación incómoda. Incluso puedo hablar con Clara. Puedo hacer lo que sea para agilizar esto. —Eso sería mejor —asiento muchas veces, sintiendo cómo un peso se levanta de mis hombros. Olvidé lo mucho que me gustaba tener a Lucinda alrededor de mí para que arrreglara todos mis problemas— Sí, sí, Lucy, por favor encárgate de eso. Y dile a Daniel que quizá podamos llegar a algún acuerdo para que conozca a su hijo en algún momento, pero no dejes que se acerque a mí todavía. Mi mamá deja escapar un suspiro pesado y vuelve a acercarse a mi padre. —Frank, despierta y ayúdame con esto, por favor —suplica, levantando una mano para acariciar su rostro inconsciente— Este es un desastre que solo tú sabrías arreglar. Mi padre simplemente nos obligaría a todos a hacer lo correcto. Definitivamente no quiero eso. —Lucy, solo te pido que no corras a la casa de Daniel y Clara para contarles esto de inmediato. Deja que las cosas sucedan como tienen que suceder, ¿sí? —suplico, ganándome otra mirada de reproche— Mira, estoy aquí con Félix. Mi prometido. Él es humano y no quiero conversaciones incómodas a su alrededor. —¿Qué? ¿Tienes un novio humano? —pregunta mi madre en un susurro, acercándose a mí con los ojos desorbitados. Literalmente nunca la había visto tan confundida... y asqueada— ¿Por qué? —Prometido —corrijo, enseñándole mi anillo. Mi madre lo mira con desprecio— Félix es un buen hombre que me trata como si fuera un diamante. Es un hombre que jamás me haría lo que Daniel me hizo. —Pero… es un humano. Jamás sentirás por un humano lo que sentiste por Daniel. Tener una compatibilidad natural con alguien es lo más real e intenso que existe. Nadie podría compararse, especialmente no un humano —explica, como si yo no lo supiera ya— si quieres tener esperanzas de superar a Daniel, tendría que ser con otro Alfa. —Lo sé —respondo. Pero no me importa. Un rato después, regresamos a casa y mi mamá conoce a su nieto por primera vez. Hay lágrimas, algunas quejas e introducciones cuando el esposo de Lucinda llega con sus pequeños gemelos. Alex y Rio. Mis sobrinos. Y luego llega el esposo de Carolina con su hija recién nacida. Hannah. Daniel todavía no aparece. Y yo todavía tengo la hermosa ignorancia de no saber cuántos hijos tiene con mi hermana. Félix sale de mi habitación mientras empezamos a preparar una gran cena para todos y conoce a mi mamá. Ella es relativamente amable con él, pero ni de cerca tan amable como habría sido si no fuera humano. Mientras comemos, Laurie corre por el patio trasero con sus dos primos, jugando y empujándose en la tierra. No puedo evitar sentirme como la peor madre del mundo por robarle tres años sin ellos. Tres años de su vida donde no ha podido ser un cachorro de verdad.—Esos niños corren muy rápido —murmura Félix en mi oído y se ríe.
Asiento y finjo una risa, pero estoy estresada porque esa es otra conversación difícil que necesito tener lo antes posible. Tengo que ser sincera con Félix y decirle lo que soy. { Daniel } Es la una de la mañana cuando llego a la casa de los Taffy sintiéndome muerto en vida. No he dormido en alrededor de cuarenta horas y no he comido desde esta mañana. No he hecho nada más que buscar a los rebeldes que casi matan a Frank Taffy desde que sucedió el ataque.Camino directo a la cocina y me encuentro a Lucinda, Robbie y Harry sentados en la mesa del comedor. Los tres levantan la vista cuando me sienten llegar.
—Hola, chicos. —Dios, te ves horrible, todo demacrado —Lucinda suelta tan pronto como me ve— ¿No encontraron nada?—Nada, ningún rastro. Nadie los ha visto. Aparentemente no ingresaron a ninguna de las manadas vecinas —contesto, dejándome caer a una de las sillas vacías— tenemos que empezar una busqueda más grande.
—You puedo ayudar —Lucinda suelta immediatamente, pero todos negamos con la cabeza— yo...
—No, amor. Danny, voy a servirte un plato de comida —dice Robbie, el esposo omega de Lucinda, y se levanta para ayudarme sin esperar a que diga algo. Solo puedo murmurar 'gracias' antes de que desaparezca a la cocina.
—En serio, dejame regresar —Lucy sigue, pero no hay manera— no necesito timepo libre. Me sentiré mejor si estoy haciendo algo.
—Yo sigo pensando que no es necesario gastar recursos en buscarlos ahora mismo —intercepta Harry, probablemente para distraerla— ellos van a regresar aquí o buscar otra manada donde llevar a cabo su plan inicial, o van a volverse descuidados en algún momento y entonces podremos atacar. De cualquier modo, tenemos que darle tiempo.
—Supongo que sí —asiento y me recargo hacia atrás— pero odio no hacer nada, especialmente cuando Frank está luchando por su vida... ¿Cómo está él, por cierto?
—Todavía no despierta —Harry responde, compartiendo una mirada con Lucinda— las cinco chicas donaron sangre y parece que eso está ayudando, pero todavía no sale de peligro. Según el doctor, su cuerpo necesita el doble de sangre y nutrientes para combatir una herida tan importante. Así que las chicas tendrán que ser como una fuente interminable de sangre para su padre.¿Cinco?
¿Lucinda, Carolina, Clara, Rosie y... Olivia?
Imposible. Tal vez se equivoco de numero.
—Me parece justo, es lo mínimo que le debemos a nuestro padre —Lucinda murmura entre dientes, luego regresa su mirada a mí. La conozco lo suficiente para saber que tiene algo que decir, pero ella no es alguien a quien tenga que pedirle que hable. Al contrario, la mayoría del tiempo tienes que pedirle que se calle— y tú tienes que descansar.Asiento.
—Sí, lo sé —levanto mis manos y tallo mi cara. En serio podría quedarme dormido aquí mismo. Lo unico que me detiene es mi estómago— ¿Cómo están todos, un poco mejor?
Harry y Lucinda comparten otra mirada que no logro decifrar. Sinceramente, no tengo las fuerzas para hacerlo.—Hay algo que deberías saber —Lucinda suelta de repente. Levanto mis ojos hacia ella— Hoy…
—Todavía no —Harry suelta.
—Lucy —su esposo dice al mismo tiempo, colocando un plato con comida delante de mí y luego regresando a su silla a un lado de Lucinda. Él aprieta su brazo y le da una mirada severa— cierra la boca. Este no es un buen momento. Al menos deja que el hombre duerma un poco, ¿de acuerdo?
—Hm. Está bien —ella acepta, aunque no parece muy convencida, luego regresa la mirada a mí— Tendremos esta conversación mañana, cuando despiertes. No tengo idea de qué quieren decirme, pero sinceramente no me importa. Hay tantas cosas ocurriendo ahora mismo que mi cabeza no tiene espacio para nada más. Una vez que termino de comer, me despido y me dirijo a la habitación de Clara pensando en lo agradable que será finalmente acostarme, descansar mi cuerpo agotado y dormir durante horas. Cuando termino de subir las escaleras y llego al segundo piso, algunos aromas diferentes llegan hasta mí. Cierro los ojos e inhalo, intentando descifrar de dónde vienen. Empiezo a seguir el aroma más intenso, el que más me llama, pero me detengo. Este no es momento para andar vagando por la casa. Simplemente me doy una ducha de dos minutos antes de dejarme caer sobre la cama junto a Clara y perder el conocimiento inmediatamente.Mi cuerpo estaba tan exhausto que ni siquiera me muevo en toda la noche. Cuando despierto estoy en la misma posición en la que me quedé anoche, pero ya no me siento listo para la tumba.
Tan pronto como salgo de la habitación, el aroma de ayer invade mi cabeza y me hace sentir un poco mareado. Esta vez es más fuerte. Tengo que cerrar los ojos para llenar mis pulmones antes de continuar.
Seguir el dulce aroma me lleva al piso de abajo, donde están todos, y en cuanto llego hasta ellos, me doy cuenta. Y por fin entiendo ese aroma.Dulce omega.Mi omega.Mi Olivia.—Ah... —dejo escapar todo el aire de mi cuerpo y mis hombros se relajan por primera vez en toda la mañana. Incluso empiezo a sonreír cuando pienso en lo que acaba de decir ahora que tengo la cabeza despejada. Mi pequeño es un alfa, qué maravilloso— Entonces es algo bueno, ¿verdad? Laurie será fuerte y poderoso. —Sí, básicamente. Felicidades —pone los ojos en blanco. Puedo ver que comparte el desprecio por los alfas que tiene su hija Mallory— Suele pasar con las parejas compatibles. Madre lo tiene todo perfectamente planeado... lo que nos lleva al siguiente punto que estoy segura de que quieren hablar conmigo, ¿Cómo se sienten desde el ritual? —Como si no hubiera pasado nada —responde Daniel con tono seco, cruzándose de brazos— Sigo queriendo a Olivia igual que antes. Mi lobo la desea tanto o incluso más que antes. Y además... enséñaselo, Oli. Bajo la mirada expectante de Isabelle, bajo el cuello de la sudadera de Daniel y le enseño la marca que sé que sigue ahí. Lo sé porque la si
Cuando Olivia empieza a verse desesperada y al borde del llanto otra vez, decido hacer algo al respecto y me acerco a ellas en el suelo, ignorando las miradas que Lucinda y Dalia me lanzan. Tomo a Laurie de una mano, obligando a Olivia a soltar el agarre mortal con el que lo tenía sujetado.—Oye, Laurie, ¿Puedo hablar con tu lobo? —le pregunto. Me mira confundido porque no sabe cómo hacerlo— Relaja tu mente y deja que salga.Laurie frunce el ceño mientras intenta hacer lo que le dije y, unos segundos después, puedo ver cómo sus pupilas se dilatan y su lobo toma el control.—Hola, Alfa —habla con claridad, haciéndonos jadear a todos porque su voz suena mucho más madura de lo que debería. Sigue sonando como un niño, pero dedo no suena como la dulce voz de Laurie.—Oye, cachorro, ¿qué demonios estás haciendo? —le exijo con voz severa, haciendo que vacile un poco.—Quiero estar afuera. Quiero correr y jugar. No quiero estar adentro todo el tiempo —responde con un tono arrogante, frunciend
{ Daniel }Olivia deja de luchar contra mí, sorprendentemente. Después de un par de segundos respirando hondo, empieza a moverse para darse la vuelta y quedar frente a mí.Esta vez la dejo hacerlo, esperando con impaciencia su respuesta.Olivia me mira fijamente a los ojos durante lo que parece una hora entera y entonces veo algo que me sorprende más que cualquier otra cosa.Una sonrisa.—¿Eso significa que... te alegra que te haya marcado? —me atrevo a preguntar, haciendo que la sonrisa de Olivia desaparezca al instante. Levanta el brazo para golpearme con fuerza.A estas alturas ya me estoy acostumbrando a esos ataques e incluso me parecen adorables.—¡Claro que no! Mi papá va a perder la cabeza todavía más, idiota! ¿Cómo se te ocurre siquiera marcarme como tu pareja sin siquiera ser mi novio? —vuelve a gritar, negando con la cabeza durante unos segundos antes de calmarse— Dicho eso, no puedo negar que es la primera cosa que dices o haces que demuestra que me quieres, así que no pu
Un par de segundos después, Olivia abre los ojos.—¿Qué hora es? —pregunta, como si yo fuera a saberlo. Solo me encojo de hombros, sin apartar los ojos de ella— ¿Daniel?—Él no está aquí ahora mismo, amor —respondo, y Olivia deja escapar una pequeña sonrisa al escuchar esa palabra. Mi pobre niña, eso es todo lo que quiere y ese idiota no es capaz de dárselo.Qué inútil.Por eso debería estar yo al mando todo el tiempo.—Oh... Alfa, ¿podemos tomar un pequeño descanso? Tengo hambre —dice, y asiento de inmediato. Ni siquiera recordaba que aún no le había dado de comer— Podemos pedir algo.—No hace falta, traje comida anoche —le hago saber, con los ojos puestos otra vez en su cuerpo. No puedo evitarlo, se ve tan hermosa debajo de mí, unida a mi nudo— ¿O podemos hacerlo una vez más? Puedo darte de comer al mismo tiempo, ¿no te gustaría?—No, me voy a atragantar y morir —exagera con una pequeña sonrisa— ¿Quieres que me muera?—No. Tendría que morirme contigo y no me gustó la última vez que
—Solo si prometes usar un condón esta vez —dice intentando sonar firme, aunque empieza a mover las caderas contra mí.Ver a esta mujer sentada encima de mí, con el cabello revuelto, los labios hinchados y el cuello marcado es la fantasía más deliciosa que jamás haya existido. Es todo lo que quiero en este mundo.Quiero que la marca permanezca para siempre. Quiero que todo el clan vea que está fuera de los límites, que es mi pareja destinada, que está esperando a mi hijo.—No lo creo, omega —respondo. Mi lobo ya está despierto— Estoy intentando embarazarte.—Alfa, Dios mío —se queja Olivia, apoyando las manos sobre mi pecho y poniéndose roja desde las mejillas hasta sus deliciosos pezones.La rodeo por la cintura y la levanto hasta poder atrapar uno de sus pezones con la boca para succionarlo.—Eso no es una buena idea, Daniel. Piensa lógicamente. ¿Cómo vamos a criar a dos niños sin estar juntos?—Estando juntos, tontita. Así de simple —respondo con toda naturalidad.Y la idea me gust
{ Daniel }Vuelvo a mí mismo en cuanto mi nudo empieza a desinflamarse, con los dientes todavía enterrados en el delicado cuello de Olivia.Oh, Dios santo. ¿Es esto el cielo?Sé que debería hacer lo correcto y apartarme cuanto antes porque Olivia debe tener un dolor inmenso en todo el cuerpo, pero no puedo detenerme. Beber la sangre de mi omega es un placer que jamás pensé que podría experimentar y no voy a apresurar el proceso. No quiero apartar los dientes y dejar que la herida sane.Cuando vea desaparecer la herida del cuello de Olivia, probablemente voy a perder la cabeza.—Joder, Daniel, esto duele —se queja Olivia debajo de mí, moviendo el cuerpo para intentar quitárseme de encima, pero eso solo hace que vuelva a endurecerme dentro de ella— ¡No, detente! En serio. Necesito un descanso.No quiero soltarla, ni sacar mis dientes de su cuello, ni dejar de beber su sangre, ni sacar mi erección de su calidez. Quiero morir aquí, exactamente así, pero sé que no es posible, así que succ







