La noche no cayó sobre el hotel de forma progresiva; se desplomó como una manta mojada, ahogando los últimos matices del cielo tras la muralla de pinos. Sin la luz solar, la temperatura en la habitación se redujo de manera drástica. El aire se volvió denso, áspero, cargado de esa humedad sorda que parecía filtrarse a través del yeso y la piedra.Nick no se atrevió a apagar la luz del baño. Dejó la puerta entornada apenas un par de centímetros, lo suficiente para que una franja de luz amarilla, débil y parpadeante por las fluctuaciones eléctricas, cortara la penumbra del dormitorio y se proyectara en el techo como una cuchilla luminosa.Se había vestido con su jersey más grueso sin quitarse la camiseta, pero el frío penetraba las capas de ropa. Arropado bajo la colcha pesada cuyo tejido olía a naftalina y armarios cerrados, permanecía echado boca arriba, con las manos entrelazadas sobre el pecho y los ojos fijos en esa línea de luz que temblaba con el viento.No había vuelto a cruzar el
Última actualización : 2024-10-20 Leer más