Olivia se rio.En realidad, desde pequeña le había pasado lo mismo: el ballet consumía tanta energía que, cada vez que intentaba hacer dieta, el cuerpo no resistía.Además, aunque ese día solo había estado a cargo de la logística, también estaba agotada. Tenía hambre.Era una noche reconfortante, en una tierra extraña, rodeados de gente querida. Todos esperaban alrededor de las ollas de guisado que habían llevado, dejándose envolver por el aroma mientras la comida se calentaba.En ese momento, el celular de Olivia vibró: era una videollamada de Adrián.Recordó que él le había enviado un mensaje diciendo que ya había regresado a Altabrisa. Seguramente había visto los papeles del divorcio y llamaba para hablar al respecto.Sin hacer ruido, tomó el celular y se fue al baño a contestar.No esperaba que Paulina apareciera en la pantalla.—Olivia —la llamó Paulina, y luego comenzó a moverse por el lugar.Olivia lo vio con toda claridad: Paulina estaba en su casa. No, en la casa donde ella y
Read more