El doctor Márquez dio un paso vacilante hacia la cama, sosteniendo una jeringa con un sedante muscular, pero al instante en que su zapato rozó la alfombra, un gruñido gutural brotó de la garganta de Dante. El CEO apretó el brazo sano alrededor de la cintura de Isabella, escondiéndola contra su pecho, listo para despedazar a cualquiera que intentara acercarse.—No se acerque —ordenó Isabella, levantando una mano temblorosa hacia el médico sin soltar a su marido—. Salgan de la habitación. Ambos.—Señora Ferrara, la fiebre está a punto de alcanzar los cuarenta grados —advirtió el doctor, visiblemente preocupado—. El químico está colapsando su sistema. Necesita bajarle la temperatura de inmediato o el daño neurológico será irreversible, y luego debo suturar esa mano.—Dije que salgan —repitió Isabella, y esta vez, la voz de la Reina de Hielo cortó el aire d
Last Updated : 2026-09-09 Read more