Sentí el pulso latiéndome furioso en las sienes, la respiración entrecortada raspándome la garganta, y por un segundo eterno no supe qué hacer con toda la rabia que aún me quemaba por dentro. El corazón me golpeaba el pecho con una fuerza descontrolada, y a pesar de eso, algo cambió en mi cabeza, algo se abrió paso entre la ira, como si una parte de mí, más lista que el resto, hubiera despertado de golpe para susurrarme que gritar no me iba a devolver a mi madre ni me iba a sacar de esta casa. —Suéltame —dije, con la voz mucho más baja que antes, casi serena, sorprendiéndome a mí misma con el tono que logré sacar de algún rincón desconocido. Kael arqueó una ceja, y una sonrisa torcida, burlona, se le dibujó despacio en los labios, sin aflojar del todo el agarre, como si mi arranque de calma repentina le pareciera lo más divertido que había visto en toda la mañana. —Vaya, qué cambio tan repentino de humor —dijo, ladeando apenas la cabeza, con ese tono socarrón que parecía disfrutar
Last Updated : 2026-08-26 Read more