—Kael, cuéntales lo que Mila dijo sobre la biblioteca —intervino Kai en algún momento, con una sonrisa que por primera vez esa noche pareció genuinamente entretenida, dirigiéndose a sus padres con un gesto que buscaba, deliberadamente, ponerme en el centro de la conversación una vez más—. Le pregunté qué le parecía la casa, y lo único que le importó mencionar fue la colección de libros. —¿En serio? —preguntó Cordelia, encantada, girándose hacia mí con los ojos brillantes—. Qué maravilla. A mí también me apasiona la lectura, deberíamos organizar una tarde entera solo para hablar de libros, Mila. —Me encantaría —respondí, sintiendo que la risa se me escapaba con más soltura de la que había planeado, el vino ya suavizando cada una de mis palabras con un filo más ligero, casi coqueto—. Aunque debo confesar que apenas he podido descifrar los lomos en ruso. La mesa entera rió ante el comentario, y sentí el brazo de Kael rozarme apenas el hombro desde su lugar, un gesto pequeño pero delib
Last Updated : 2026-08-26 Read more