B. Cardozo
Sofía era la pasante 14 del piso 30, la de suéter gris arreglado y zapatos gastados que llevaba café sin azúcar.La noche antes de su boda, comió sándwiches descalza en el mármol con Alejandro Mendoza, el CEO de ojos grises fríos que nunca sonreía.Al día siguiente, él la dejó plantada frente a 200 personas con un mensaje en pantalla gigante: "Lo siento. Valeria volvió de Europa. Siempre la amé a ella."Esa noche vomitó 3 veces. Prueba barata. Dos rayitas rosadas. Embarazada de 2 semanas.Le escribió. Él la leyó a las 3:02 y a las 5:05 le respondió: "Aborta. Yo te pago todo. No quiero un hijo contigo."Ella no abortó. Se fue en el primer colectivo a las 6 AM, limpió oficinas embarazada de 6 meses, atendió un kiosco 12 horas con su bebé en una cajita atrás del mostrador, y estudió de noche en una notebook prestada.Tres años después vuelve. Ya no es la de vestido simple de 6 meses de ahorros.Es la CEO millonaria de SF Group, con traje rojo de diseñadora y tacos rojos que suenan fuerte contra el mármol del piso 30.De la mano trae a Mateo, 3 años, trajecito azul marino, mochilita azul marino, reloj marrón y 2 dinosaurios verdes en la mano. Ojos grises fríos, iguales a él.Él no sabe que es su hijo. Y ahora es él quien está de rodillas.Pero ella juró no volver a caer.
153