Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

49
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
POV masculino
Primer Amor
Psicópata
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Mujer Casada Joven
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
La más Popular
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Vecindario
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Dejar en ridículo×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
18+
Drama Familiar
Seducción
Despertar
Encuentro Amoroso
Liarse con alguien
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Diferencia de Edad
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
Giro Inesperado×
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Giro Inesperado Dejar en ridículo Short Stories & Novels

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El Imperio Siempre Fue de Mi Madre - undefined novels & stories
Yolanda Fernández
Estaba al frente de una reunión internacional importantísima cuando, de pronto, recibí una llamada de Dora Guerra, mi hermana menor. Al otro lado de la línea, Dora lloraba tanto que apenas podía hablar: —Me robaron el cupo de intercambio… Fui de inmediato a la universidad. Al llegar, vi a Dora acorralada en una esquina de la oficina, con los ojos enrojecidos. Frente a ella, una chica con pinta de buscapleitos la señalaba con el dedo, llena de desprecio. —¿Crees que puedes competir conmigo? Soy la hija de la familia Guerra de la capital. Mi papá acaba de donarle a esta universidad todo un edificio de laboratorios. ¿Y tú quién te crees? Hasta Ricardo Navarrete, el profesor de la materia, se puso de su lado: —Dora, Marcela es hija de una de las familias benefactoras más importantes de la universidad. Sé razonable y no nos metas a todos en problemas. Yo estaba a punto de acercarme para exigir una explicación, pero aquellas palabras, "la familia Guerra de la capital", me detuvieron en seco. ¿La familia Guerra de la capital? ¿Desde cuándo mi papá tenía una tercera hija además de Dora y de mí? Marqué de inmediato el número de mi papá y, con una risa fría, dije: —Papá, dime una cosa: ¿desde cuándo tienes otra hija a espaldas de mamá?
El Divorcio que los Destruyó - undefined novels & stories
Anónimo
Era la sexta vez que Dante Falcone azotaba aquel maldito acuerdo de divorcio frente a mí, obligándome a firmar. Esta vez no me resistí. Dejó la pluma sobre la mesa. En ese momento, un silencio asfixiante llenó la habitación. Sus ojos castaños me recorrieron con fijeza, como si buscara una grieta en mi decisión o intentara leer qué pasaba por mi cabeza. —¿Por qué tan obediente esta vez, Sofia? ¿O planeas otro truco? No olvides quién eres, señora Falcone. Me quité el anillo de rubí que simbolizaba a la dueña de la familia, el mismo que él me había puesto cuando me propuso matrimonio en Sicilia. Lo dejé con suavidad sobre el escritorio, una superficie que tantas veces había visto manchas de sangre y fajos de billetes. —No, Dante. Solo estoy cansada —respondí con una calma que me desconocía—. Tu mundo es demasiado ruidoso.
La compañera que desecharon - undefined novels & stories
September
Cuando el Páramo Negro regresó al territorio de la capital, todo el mundo decía que se estaba muriendo. Decían que había contraído una infección repugnante, que su lobo ya estaba agonizando y que le quedaba menos de quince días de vida. La pareja había sido mía en un principio. Pero cuando el Registro Lunar eligió mi nombre, Sylvie lloró durante días hasta que mi padre modificó el registro y le concedió a ella el contrato de Páramo Negro. Ahora que se rumoreaba que el Páramo Negro se estaba muriendo, ella volvió a llorar, amenazó con suicidarse de nuevo y suplicó a todos que me obligaran a recuperar el emparejamiento que ella me había robado. Mi padre accedió. Mi prometido, Cedric, la abrazó y dijo con frialdad: —La ceremonia aún no ha comenzado. Todavía no hay marca. No cuenta. Luego me miró. —Tú eres la hermana mayor. Ocupar su lugar es lo menos que puedes hacer. Todos pensaban que me estaban enviando a la tumba. Así que sonreí y tomé el contrato de Páramo Negro. —Está bien. Que sea exactamente como desean. Solo más tarde descubrirían una cosa. El heredero Alfa al que temían no era el que se estaba muriendo. Y la pareja a la que habían rechazado era la que Páramo Negro había estado esperando.
Renací el Día de la Horda Zombi - undefined novels & stories
Mónica Herrera
Cuando los guardias vieron con sus propios ojos cómo los zombis tenían acorralado contra la pared al último niño del refugio, cómo le arrancaban los intestinos mientras seguía vivo y se los devoraban, todos se vinieron abajo por completo. —¡Óscar! ¿No dijiste que Clara había enloquecido por culpa de los zombis y que solo decía tonterías? ¿No fuiste tú quien nos dijo que nos quedáramos tranquilos protegiendo a Begoña mientras veía el amanecer contigo en la cima de la montaña? ¿Y ahora regresamos para encontrar a mi bebé, que ni siquiera tenía un mes, despedazado, sin que le quedara siquiera el cuerpo entero? El rostro de Óscar se puso pálido como el papel. Al ver aquella escena, sentí que el corazón se me desgarraba. En mi vida anterior, cuando los zombis atacaron el refugio, Óscar Molina, capitán del equipo de guardia, se llevó a todos sus hombres para acompañar a Begoña Campuzano, su amor de la infancia, a ver el amanecer por su cumpleaños. Yo hice hasta lo imposible por traerlos de vuelta, y solo así logramos salvar la vida de todos los demás. Pero Begoña, molesta porque no había podido ver el amanecer, salió sola de la zona segura y acabó siendo arrastrada por los zombis, que la devoraron hasta no dejar casi nada. Después de que Óscar llevó a sus hombres a exterminar a todos los zombis, abrazó el único hueso que quedaba de la pierna de Begoña y no dijo una sola palabra. Hasta el día en que di a luz. Ese día, me amputó las manos y los pies cuando yo aún estaba viva, y me arrojó a una horda de zombis errantes. Me obligaba a ver cómo los zombis me arrancaban la carne de los huesos, y luego me sacaba de allí para curarme. Una y otra vez. Hasta que, antes de morir, me arrancaron el último trozo de carne. —¡Fuiste tú, maldita víbora, quien la mató a propósito! Ya que tanto querías competir con ella, haré que mueras de una forma mil veces peor que la suya. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que los zombis rodearon la base.
Tras una bofetada, rechacé a mi heredero Alfa - undefined novels & stories
September
Rowan Nightshade me abofeteó frente a sus amigos, sus guerreros y la loba a la que había estado protegiendo durante meses. El salón se quedó en un silencio sepulcral. Entonces alguien susurró: —Ella se lo merecía. Durante nueve años, había amado a Rowan como si él fuera mi destino. Soporté su frialdad, sus promesas rotas y cada vez que me dejó plantada y sola porque otra loba lo necesitaba más. Me repetía a mí misma que las cosas mejorarían. Rowan era mi compañero elegido. Tarde o temprano, él me elegiría a mí primero. Pero cuando su palma aterrizó sobre mi rostro, algo dentro de mí finalmente se rompió. Rowan pensó que yo lloraría, pediría disculpas y lo perdonaría como siempre lo hacía. En lugar de eso, salí del salón, eliminé cada forma de contactarlo y les comuniqué a ambas manadas que el acuerdo de compañeros elegidos había terminado antes del amanecer. Nadie creyó que yo realmente me marcharía. Hasta que Rowan vino a mi dormitorio esa noche, con los ojos rojos y la voz temblorosa habló: —¿Por qué, Serena? ¿Solo por una bofetada? Miré al lobo al que había amado desde la infancia. Entonces sonreí. —Sí —dije—. Por esa bofetada.
Destruí a la amiga que me arruinó la vida - undefined novels & stories
Summer
Tenía una mejor amiga que era dulce como la miel, pero solo de la boca para afuera. A mis espaldas, era un demonio. Me robó el novio, el subjefe de la mafia de Chicago. ¿La excusa? Quería mantenerme alejada de la oscuridad y la sangre, así que ella asumiría el sufrimiento en mi lugar. Empeñó su anillo de bodas y le inventó a su marido una historia sobre un bolso de edición limitada para mí. Desvió fondos de las cuentas de la empresa de su esposo y me echó la culpa, escudándose en mi afición por los escorts. Estaba embarazada y, aun así, buscaba emociones fuertes. Por eso tuvo una orgía con el tío de su esposo y un grupo de socios. Así fue como terminó con una hemorragia. Pero, de algún modo, eso también fue mi culpa. Según ella, yo era quien organizaba esa clase de fiestas. ¿Su versión? Que intentó detenerme, así que la empujé e hice que perdiera al bebé. Al final, su esposo me envió al infierno de un cártel en México para que expiara mis pecados. Allí, el amante de ella me vendió al barrio rojo. Primero llegó la adicción. Luego, las calles. Serví a todos los hombres de la organización, uno tras otro. Mi cuerpo se pudrió y morí despacio, enferma y sola. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado a la noche en que mi mejor amiga perdió al bebé por culpa de su propia y asquerosa fiesta.
Su trampa perfecta - undefined novels & stories
Peachy
Bianca y yo compartimos los mismos gustos. El problema es que ella codicia a cada hombre que entra en mi vida. Asegura que soy una ingenua, que no entiendo cómo funciona la mente de los poderosos. Disfraza su veneno con la farsa de que solo los «pone a prueba» por mi propio bien. Dice que me protege, pero el juego siempre termina igual: ella en la cama de mi novio. Y luego, el golpe de gracia en la cara: —¿Lo ves? Te lo advertí. No sirves para este mundo. Estos hombres son tiburones, y si no fuera por mí, ya te habrían devorado viva. Me tragué la rabia. Guardé un silencio absoluto. Esta vez, decidí jugar mis cartas en las sombras. Busqué al mismísimo rey del imperio criminal de Nueva York. Cuando ella descubrió mi rastro, mordió el anzuelo de inmediato. Pobre infeliz. No tiene la menor idea de la realidad. Ese capo no es mi trofeo. Es la trampa mortal que preparé para verla caer.
Me Exhibió por una Canasta Navideña - undefined novels & stories
Mónica Herrera
Una empleada me expuso en redes sociales. Dijo que era una jefa miserable y tacaña por no darles una canasta navideña. Pero la gente en internet no sabía que, según la tradición de mi empresa, en cada festividad y también en su cumpleaños, cada empleado recibía sin falta una tarjeta de regalo de 200 dólares. Como medio internet me estaba haciendo pedazos, decidí seguirles el juego y publiqué un comunicado: “Para respetar las tradiciones navideñas, este año se cancelan las tarjetas de regalo. En su lugar, todos recibirán una canasta navideña.” Apenas salió el comunicado, la empresa entera se convirtió en un caos. Los empleados se plantaron frente a la puerta de mi oficina y me rogaron que les devolviera las tarjetas de regalo.
El juego de las dos hermanas - undefined novels & stories
Mónica Herrera
Mi hermana y yo fuimos esclavizadas después de la Gran Guerra y la derrota de la humanidad. Pero, poco después, el espectáculo de striptease de mi hermana se ganó el favor del licántropo Alfa, y ambos se marcharon tomados de la mano. Yo, en cambio, fui llevada sin miramientos por un hombre enmascarado después de que dejara algo de dinero sobre el mostrador. Sin embargo, nadie esperaba que el licántropo Alfa le destrozara la garganta a mordidas a mi hermana durante la luna llena, mientras que el hombre enmascarado me atesoraba, colmándome de riqueza y prestigio sin fin. Entonces mi hermana se convirtió en un espíritu vengativo y me maldijo hasta la muerte. Cuando volví a abrir los ojos, las dos habíamos reencarnado en aquel día fatídico. Esta vez, mi hermana se arrojó directamente a los brazos del hombre enmascarado y, sollozando, le suplicó: —¿Por favor, ámame? De pie a un lado, yo me reí. Después de todo, en esta vida era maravilloso no tener que ser la bolsa de sangre ambulante de un vampiro.
¿Divorciada del heredero de la mafia? - undefined novels & stories
Tiptik
Se dice que Marco Colombo, heredero de la familia Colombo de Chiron, estaba celebrando hoy la boda de su amante, Gina Bilotti. La escala del evento era diez veces más grandiosa que cuando se casó con Isabella Pratico en una unión política. Me apoyé en la baranda de ébano del segundo piso. Sorbaba mi vino tinto mientras observaba con ligera diversión el bullicio de copas chocando y los invitados socializando abajo. Gina definitivamente era la favorita, incluso llevaba un collar de rubíes. Hay que saber que ese conjunto de joyas era una reliquia de la familia Colombo. Era algo que solo la Donna y la esposa del heredero tienen permitido usar. —Tú debes ser Isabella, la que Marco no ama. Una voz sonó de repente a mi lado. Giré la cabeza y vi a la mujer que llevaba el collar de rubíes frente a mí. Gina había subido al segundo piso en algún momento y ahora me miraba con una sonrisa astuta. Me quedé congelada por un instante, sin poder responder. De repente, me agarró la mano y la jaló con fuerza hacia ella. Se escuchó un sonido agudo de tela rasgándose, y el dobladillo de su vestido de novia se rompió en una larga abertura. Gina soltó un grito y las lágrimas empezaron a caer de inmediato. —Señora Colombo, ¿por qué rompió mi vestido de novia? ¡Marco lo mandó a hacer especialmente con un diseñador independiente solo para nuestra boda! Si realmente no puede tolerar mi presencia, hoy mismo terminaré con Marco y me iré de Chiron… Los invitados alrededor levantaron la vista y me miraron con furia. Me quedé en shock, porque yo no era Isabella. Yo era la nueva esposa del padre de Marco, la mujer del actual Don, y la Donna de la familia Colombo.
Adiós al Alfa: El secreto que me llevé - undefined novels & stories
Bubbles
Mientras crecía, mi madre siempre me decía: elige a tu compañero destinado. De lo contrario, terminarás traicionada. Pero yo estaba convencida de que Lennox era diferente. Después de todo, él estaba dispuesto a renunciar a su puesto como Alfa por mí. Así que renuncié a mi propio compañero destinado por él. Incluso casi morí salvándole la vida, y las heridas dejaron a mi loba dormida para siempre. Pero apenas dos años después, los rumores sobre él y una Omega llamada Alice estaban por todas partes. Y como mi loba estaba dormida, no podía sentir nada. No descubrí que él había roto nuestros votos hasta que Alice apareció en mi puerta con una prueba de embarazo. Toda la Manada Stonebrook se reía de mí a mis espaldas. Lennox cayó de rodillas, con los ojos rojos e hinchados. —Lo siento. Estaba borracho esa noche. Haré que interrumpa el embarazo. Te lo juro. Miré a nuestro hijo de un año, que llevaba en brazos. Asentí y lo perdoné… solo esa vez. Después de eso, se portó bien. Fue atento, cariñoso, dedicado… hasta que un día, cinco años después, fui al gimnasio. Una joven en la máquina de al lado se estaba quejando. —Después de tener un bebé, todo allá abajo queda tan flojo… De verdad necesito hacer algo para ajustarlo. Ni siquiera me molesté en mirarle la cara. Solté una risa baja y empecé a marcharme. Entonces sonó su teléfono. Ella contestó con una voz coqueta y provocadora. —Entonces, Alfa Lennox, ¿cuándo vas a terminar por fin con esa mujer? Está vieja y perdió a su loba. ¿Acaso todavía puede satisfacerte? —Claro que no. Te extraño muchísimo, bebé. Me quedé paralizada a mitad de un paso al escuchar su voz.
Del ex millonario al Don de la Mafia - undefined novels & stories
Peachy
En Sicilia, de donde vengo, existe una regla: si no me caso antes de cumplir los treinta, debo regresar para contraer un matrimonio arreglado. Cuando se lo conté a mi novio, Jax, se burló. —¿Tu pueblo sigue viviendo en la Edad Media o qué? ¿Un matrimonio arreglado? Alessia, ya te dije que me casaré contigo. Deja de montar este drama patético para presionarme. Luego sacó un anillo de rubí rojo sangre de paloma y, con total indiferencia, se lo lanzó a su asistente personal, Bianca. Ella lo atrapó y se sonrojó. —Iba a pedirte matrimonio esta noche. Pero, como estás tan desesperada, creo que los dos necesitamos calmarnos un poco. Era el anillo que llevaba años esperando. Simplemente se lo lanzó a otra mujer. Sentí que el corazón se me congelaba. Jax salió de mi oficina con una sonrisa arrogante, claramente satisfecho. Bianca me tendió el anillo. Ni siquiera me molesté en mirarlo. —Quédatelo. Después de todo, es de tu talla, ¿verdad? Su rostro palideció. La empujé hasta la puerta. Justo antes de cerrarla de un portazo, le dije: —Dile a tu jefe que entre nosotros todo terminó. Lo que él no sabía era que quienes insistían en casarme eran los ancianos de la Cosa Nostra encabezados por el Padrino más despiadado de Sicilia. Y que el matrimonio que habían concertado para mí era con el Don de las Cinco Familias de Norteamérica.
De Donna Olvidada a Doctora Libre - undefined novels & stories
KarenW
Antes de darme cuenta, me había convertido en la mujer invisible que vivía a la sombra de mi esposo, Adrian Kane, el Don de la mafia. Era un ama de casa ahogada entre quehaceres, mientras él se lucía con su secretaria, Viola, diez años menor que yo. —Viola es muy capaz —dijo Adrian una vez—. Ella sí sabe cómo ayudarme. Aquella noche se cumplía nuestro décimo aniversario. Vi un elegante vestido de diseñador y un collar sobre la mesa de la sala. Por un segundo, me sentí feliz. Pensé que Adrian por fin había decidido llevarme a la gala anual de la mafia y presentarme oficialmente como su Donna. Pero el vestido y el collar eran para Viola. Más tarde, esa misma noche, los descubrí entrando a escondidas. Adrian y Viola estaban borrachos, toqueteándose como si yo no existiera. Hice una sola llamada. —Quiero unirme a una misión de Médicos Sin Fronteras. Asígnenme a un lugar lejos de aquí. Antes de casarme con Adrian, yo tenía toda una carrera médica por delante. Pero lo dejé todo por él. Ahora era momento de elegirme a mí misma y dejar atrás todo lo que, en realidad, nunca fue mío.
Gané la Apuesta Final contra el Mafioso - undefined novels & stories
KarenW
Marco Ross, mi novio a escondidas y la estrella en ascenso de la mafia neoyorquina, escondió un anillo en nuestra casa. Creí que era para mí. En lugar de eso, me llegó un video donde le pedía matrimonio a otra mujer, Bianca Conti, el día de nuestro aniversario. Esa misma noche, unos hombres enmascarados irrumpieron en mi casa, me encañonaron y me obligaron a llamar a Marco. Contestó una mujer: —Marco, te llama otra vez tu huerfanita. Luego escuché la voz tajante de él: —Ni te molestes, nena; esa es solo una huérfana que tiene suerte de ser tu sustituta, una callejera que tengo por ahí, una tipa que solo me sirve para calentarme la cama. Los hombres enmascarados me dispararon en el estómago y huyeron. Marco no sabía que yo era la verdadera heredera de los Conti. Bianca, a quien él tanto adoraba, no era más que una impostora. En su momento, me negué a llevar el apellido Conti por Marco, por miedo a que eso nos arruinara. Pero si yo nunca le importé, ¿por qué tendría que importarme él a mí? Llamé a mi padre: —Papá, vuelvo a casa, me hago cargo del negocio y acepto el acuerdo matrimonial, pero Bianca tiene que irse.
Humillaron a la Hija del Millonario - undefined novels & stories
Remolacha
En Navidad, mi papá me regaló una pulsera de oro macizo. Mis compañeras de cuarto exclamaron con envidia y me insistieron en que las invitara a comer algo. Yo acepté con una sonrisa y les dije que fueran primero, que yo llegaría enseguida. Cuando salí del baño, la habitación ya estaba vacía. Solo la laptop de Josefina seguía encendida, con la pantalla emitiendo una luz tenue. Me acerqué para apagarla. Pero justo entonces apareció una notificación de un grupo de WhatsApp llamado "Liga contra las interesadas". "Con razón anoche no volvió. Seguro se vendió toda la noche por esa pulsera de oro macizo." "Anteayer fue un bolso de marca, hoy una pulsera de oro macizo. Con tantos tipos con los que seguro se acuesta a diario, quién sabe cómo tendrá eso de allá abajo." "Hoy tenemos que sacarle una comida cara. Su dinero no viene de nada limpio. Si nos lo gastamos nosotras, hasta le hacemos un favor." En el cuarto éramos cuatro chicas. Y las otras tres estaban metidas en ese grupo. No hacía falta pensar demasiado para saber que la persona de la que hablaban era yo. Al final, esas amigas a las que siempre traté con sinceridad no eran más que un puñado de ingratas.
Extorsión al hombre equivocado: su Don. - undefined novels & stories
Peachy
Esa camarera VIP, nueva en el club, insistía siempre en que fuera yo quien la atendiera. Como era buena para el negocio, no le di demasiada importancia. Sin embargo, un fin de semana, alrededor de las dos de la madrugada, mientras descansaba en la cama de mi penthouse, me llamó y comenzó a darme órdenes a los gritos. —Estoy en la suite «Paraíso». Sube ahora mismo con una botella y atiéndeme como corresponde. Tuve que aguantarme la risa. Esa mujer actuaba de una forma realmente absurda. —Son las dos de la mañana. ¿Me estás ordenando qué hacer? No soy tu guardaespaldas ni tu proveedor personal. Ella resopló con una voz que destilaba arrogancia. —Mi primo es el gerente del club. Deberías sentirte honrado de atenderme. Ah, y por cierto, aún no has pagado la tarifa de protección de este mes. Más te vale moverte y venir ya, o le diré a mi primo que te arroje al río Chicago. Vaya. Parecía ignorar un detalle bastante importante: todos los muelles del río Chicago, sin excepción, me pertenecían.
Bajo la lluvia de Nueva York - undefined novels & stories
Renata Palacios
Durante el banquete de la familia Colonetti en Nueva York, me encontré de pie en el centro del gran salón junto a más de una docena de jóvenes de distintos clanes. Todas esperábamos lo mismo: ser la elegida. Esa noche, Víctor, el heredero de los Colonetti, debía anunciar a su prometida y entregarle la reliquia de la familia: un prendedor de lirio. Como hija ilegítima, yo sabía muy bien lo que se jugaba en ese instante; si ese prendedor no terminaba en mis manos, mi destino ya estaba escrito: me enviarían a Chicago para un matrimonio arreglado. Pero Víctor, el mismo hombre que una vez me prometió una vida juntos, cambió de opinión sin previo aviso. Con una sonrisa cínica, colocó el prendedor de lirio en el vestido de la mujer que estaba a mi lado. Luego, se inclinó hacia mi oído y susurró: «Deja que tu hermana Emily tenga su momento hoy. Ella también es una hija ilegítima como tú y jamás la han valorado. No te preocupes; mientras yo esté aquí, nadie te obligará a casarte por contrato». Aunque lo miré con ojos suplicantes, él me ignoró, estiró el brazo y dejó que Emily se colgara de él. —Emily es dulce y compasiva —declaró ante todos—. Ella se merece el prendedor de lirio. Esas palabras —dulce y compasiva— me convirtieron en el hazmerreír de toda la noche. Al día siguiente, abordé un vuelo a Chicago dispuesta a desaparecer, pero entonces Víctor entró en pánico. Movió todas sus influencias y, en un acto de locura, ordenó cancelar cada vuelo que tuviera como destino Chicago.
La Falsa Demencia de la Donna - undefined novels & stories
Echo
Durante tres años fui la Donna de los Valenti, una familia que no dejaba de ganar poder. Un día, Enzo se reunió en un club privado de puros. Como me preocupaban sus problemas de estómago, fui a llevarle sus antiácidos de siempre. Me quedé afuera del salón privado y escuché reír a sus hombres. —Don Enzo, ¿de verdad va a seguir escondiendo a Clara en la mansión de Lago Plateado toda la vida? —Esa heredera Moretti, la loca de la casa principal, sigue paseándose como si fuera la Donna de la familia Valenti. Enzo se masajeó el puente de la nariz. —Si no se hubiera llevado un balazo en la cabeza por salvarme ni perdido la razón, y de no haber necesitado yo con tanta urgencia el dinero de su familia, jamás me habría involucrado con una mujer ajena a esta vida. Suspiró con desprecio antes de sentenciar con frialdad: —Pero Clara es mi esposa legal. El fideicomiso familiar y el acta de matrimonio del registro civil están a su nombre. Stella no es más que un juguete que tengo guardado en la casa principal. En cuanto Clara dé a luz a un heredero, la traeré a casa para siempre. Apreté la caja de antiácidos hasta que mis nudillos palidecieron; el cartón se arrugó en mi mano. En la iglesia, él había intercambiado conmigo juramentos de sangre y anillos, pero fue Clara quien firmó los papeles en el registro civil. Me tomó por estúpida con tal de proteger la reputación de esa mujer. Apretando la caja contra mi pecho, di media vuelta y volví a perderme entre las sombras. Él no tenía ni idea de que yo había recuperado la cordura hacía tres días. Jamás se imaginaría que ya le había enviado un mensaje cifrado a mi hermano, quien dirigía un imperio empresarial desde nuestro hogar en Solaria, al otro lado del océano. Estaba harta de cargar con ese maldito título de los Valenti.
Tres Castigos para el Alfa - undefined novels & stories
Circle Master
El día que Cole, mi compañero destinado, se paró frente al altar para unirse a Kate, su amor de la infancia, yo estaba ahí, de pie entre la multitud y aplaudiendo. La manada entera asumió que yo había perdido la cabeza por culpa del despecho. Cole pensó exactamente lo mismo. Se acercó hacia mí a zancadas, atrapó mi muñeca con una fuerza brutal y me gruñó una advertencia al oído: —Este es el mayor sueño de Kate, el único deseo que ha pedido en toda su vida. Está muy frágil. Quién sabe cuánto tiempo le quede. No querrás cargar con la culpa de verla morir con este arrepentimiento, ¿verdad? Le dediqué una sonrisa para ocultar mi asco y le di un trago a mi copa de champán. —Por supuesto que no —respondí. En mi vida pasada, vi a Kate burlarse de mí en mi cara mientras se escondía en los brazos de Cole. Esa vez perdí los estribos, grité a los cuatro vientos toda mi furia y arruiné la estúpida ceremonia hasta obligar al Alfa a cancelarla. Kate no soportó la humillación pública. Salió huyendo con su típica actuación de víctima y murió en un accidente de auto. Como venganza, Cole inventó cargos de traición a mis espaldas para destruir a mi manada. La Alianza encarceló a mis padres y los condenó a morir de hambre en una celda durante diez días. Yo fui exiliada. Me convertí en una renegada y encontré mi fin acorralada y despedazada por una jauría salvaje. Fallecí con una sed de venganza que me nacía del alma. Pero en esta nueva vida, le iba a dar justo lo que se merecía. Por cada traición en mi contra, le arrancaría uno de los privilegios que mi familia le otorgó a su manada. Tres traiciones. Tres privilegios. Y al final, el gran Alfa se quedaría sin nada.
Entre dos dones de la mafia - undefined novels & stories
Peachy
Tres años de matrimonio con el Don Victor me hicieron creer que finalmente podría olvidar el dolor y la traición de Dominic, mi exesposo. Victor, un hombre frío y despiadado, gobernaba la delincuencia de la Costa Este con puño de hierro. Sin embargo, a mí me entregó el mundo en bandeja de plata, uniendo uno a uno mis pedazos rotos. Hasta aquella noche. Una llamada frenética del segundo al mando de Victor me despertó; me suplicaba que fuera de inmediato al hospital privado más exclusivo de Manhattan. Al llegar, la escena me heló la sangre: Victor y Dominic se enfrentaban a muerte a las puertas del área de maternidad. Con las armas en alto y rodeados por sus sicarios de élite, estaban a un segundo de desatar una guerra total entre mafias. Y en medio de los dos estaba Chloe, mi antigua mejor amiga. Su vientre delataba un embarazo avanzado. El mediador de la Comisión deslizó un acuerdo de tregua sobre la mesa, con una expresión de absoluta incomodidad. —Las grabaciones de seguridad no mienten. Esos dos dones casi vuelan el piso entero solo para decidir quién pasaba la noche en la habitación de ella. Con el cuerpo entumecido por el golpe, firmé los papeles en mi calidad de la dona de la familia Costello. En la habitación ya se apilaban las vitaminas prenatales que Victor le había comprado. Mientras tanto, sus hombres y los de Dominic seguían discutiendo por el calendario: cómo se dividirían la semana los dos capos para acompañar a Chloe, tres días cada uno. Cuando me acerqué a la cama, los dos hombres que hace un momento querían degollarse ahora la custodiaban a ambos lados. Victor protegía el vientre de Chloe. Esos mismos labios que solían besar cada centímetro de mi cuerpo, escupieron palabras que me congelaron el alma: —Yo la obligué. Si tienes algún problema, arréglalo conmigo. Dominic, mi exesposo, me lanzó una mirada feroz y llena de veneno: —Mantén a raya a tu perro rabioso de esposo. ¡Dile que deje de acosar a mi mujer! Negué con la cabeza lentamente. Al presenciar semejante farsa, las lágrimas comenzaron a rodar en silencio por mis mejillas. El amor de un mafioso... al final, no es más que una burda mentira. Victor, a ti tampoco te quiero ya.
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