Irreversible
—En esta empresa —dice finalmente, con una calma que pesa más que cualquier reproche— hay ciertas normas que no son negociables.
Se endereza despacio, sin apartar los ojos de mí.
—Una de ellas es evitar vínculos personales que puedan interferir con el entorno laboral.
Siento cómo esas palabras me caen más lento de lo normal, como si tardaran en acomodarse en mi cabeza.
—Relaciones cercanas, involucramientos… —continúa, eligiendo cada término con precisión—, cualquier dinámica que comprometa la objetividad o el rendimiento.