Angela
Nunca quise ser su esposa.
Odiaba a Roman Blackwood porque era intocable, arrogante e implacable. Sin embargo, cuando las deudas de mi padre amenazaron con destruirnos, no tuve más remedio que firmar el contrato que me ataba a él. Pero mi libertad no era más que otra posesión en su universo.
Sus palabras, sus reglas y el fuego sombrío de sus ojos me hicieron dudar de mi propia cordura. Para soportar su fría indiferencia y aquella intimidad violenta que me dejaba sin aliento y rota al mismo tiempo, intenté volverme invisible.
Pero su traición fue peor que su crueldad. En la letra pequeña de nuestro matrimonio, descubrí la verdad: no era simplemente su esposa. Era un peón en un juego que no comprendía. Y cuando lo enfrenté, su sonrisa fría dejó claro que yo no significaba nada para él.
Así que huí.
Creí que podía dejar atrás al hombre que me había roto y comenzar una nueva vida. Pero Roman no sabe perder ni perdonar. Ahora me persigue, asegurando que es un hombre diferente y prometiendo redimirse.
Sin embargo, cuando descubro un secreto que incluso él se ha ocultado a sí mismo, me doy cuenta de que el monstruo del que escapé podría ser el único capaz de protegerme de lo que me espera.
Porque cuando Roman Blackwood amenazó con destruir a cualquiera que intentara alejarme de él, no estaba mintiendo.
Aunque esa persona sea yo.
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