Everlight
Yara Niebla nació sin aroma, un defecto que la hace inútil en un mundo donde las Omegas se venden como ganado reproductor. Su propia manada la entrega en el Intercambio de Huesos para borrar la vergüenza de su existencia. No la compran como pareja, sino como sirvienta, por Ruy Tempestad, Alfa de la brutal Manada Colmillo de Hierro, quien pretende quebrarla hasta que su aroma finalmente emerja. Durante cinco años sobrevive a su crueldad, sus pruebas, su fría curiosidad. Cuando Ruy Tempestad finalmente se cansa del experimento y ordena su ejecución, su cuerpo no entra en celo. Se enciende en algo antiguo y olvidado, un poder llamado la Genuflexión, que hace caer de rodillas a todos los Alfas en la sala. No es una Omega rota. Es una Dominante, un tercer género borrado de la historia porque los Alfas temían en lo que podría convertirse. Ahora el hombre que la torturó quiere entenderla, protegerla y posiblemente amarla, mientras un Alfa mucho más peligroso, Baltasar Cuervo, quiere capturar y controlar a la última Dominante viva antes de que se convierta en una amenaza para toda jerarquía en Valle de la Ira.
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