La loba plateada. Dos alfas, un bebé.
, dijo con aire triunfal, mientras Leo vaciaba su vaso de bourbon por tercera vez, el licor no lograba emborracharlo como a un humano normal, la temperatura y metabolismo de su cuerpo quemaban el lcohol con extrema rapidez, pero ante lo que acababa de presenciar, deseo poder beber hasta caerse de borracho.
« No lo rechazó, solo le pidió tiempo… », Le contradijo sin pestañear
« ¿Estás sordo? La chica le dijo que no lo ama, esta es tu oportunidad » el lobo continuó, « ¡Vamos!, levanta el trasero de esa silla, ¡Y ve por lo que te pertenece! »
Sienna levantó la mirada y vio los ojos destellantes del alfa acercarse sin vacilar mientras el maldito nudo en la garganta amenazaba con terminar de estr