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Telepatía
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Renacido
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La más Popular Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting La más Popular short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about La más Popular.
El Guardián De Las Colegialas - undefined novels & stories
Mangonel
—Ándele, con que me deje salir de la escuela, hasta le doy una probadita. En la caseta de vigilancia, una estudiante muy atractiva estaba sentada en mis piernas y me rogaba que le abriera la puerta. Estaba a punto de negarme porque la escuela prohíbe que los estudiantes salgan después de las diez de la noche. Pero ella me bajó los pantalones y se me montó encima.
Renacida para vengarme del ex y su falsa - undefined novels & stories
Zafira
Después de dejar la universidad, mis padres no me presionaron. Pero la amiga de la infancia de mi novio, esa que se hacía pasar por la chica perfecta y de alto coeficiente intelectual, me llamó por teléfono. Yo estaba ocupada trabajando en el campo, sembrando verduras y jugando con el agua, sin tiempo para programar. En mi vida pasada, ella presentó su proyecto de diseño de software un día antes que yo, era exactamente igual al mío. Todos me acusaron de ladrona, de farsante sin escrúpulos. Intenté defenderme, pero nadie me creyó. Más tarde, incluso abrió un canal de transmisiones en vivo para difamarme, diciendo que yo la acosaba en la escuela. La gente en internet enloqueció, atacando cruelmente a toda mi familia. Mis padres, tratando de huir de los fanáticos que los perseguían, murieron en un accidente de coche. Yo no soporté el golpe, me lancé desde lo alto de un edificio… sin poder cerrar los ojos en paz. Hasta el último instante de mi conciencia, no entendía nada. ¿Por qué, si era mi esfuerzo y mi trabajo, alguien más pudo publicarlo antes que yo? Cuando volví a abrir los ojos, estaba de nuevo en el día anterior al plagio.
Mi Papi También Saca Leche - undefined novels & stories
Verde
Me llamo Ángela Portillo. Este año empecé la universidad. Como tenía una cara demasiado bonita, busto generoso y piernas largas, apenas puse un pie en la universidad, atraje el interés de muchos chicos. Pero no me atrevía a salir con ninguno porque apenas me había enterado de que tenía una enfermedad muy vergonzosa.
Fui La Nueva Muñeca Humana De La Tienda - undefined novels & stories
Erosi
Mi mamá, Allison Ramsey, tiene una tienda para adultos. Un día estoy tan cansada que me quedo dormida ahí dentro, y por accidente termino atrapada en una de esas camas del placer. Cuando el señor Palmer, el vecino, entra al local, me confunde con un nuevo modelo de muñeca de la tienda y empieza a bajarme los shorts.
Renací para Destruir a La Falsa Heredera - undefined novels & stories
Zafira
Antes de que cerrara el plazo de postulación universitaria, la chica más popular de la clase, Vanessa Ramírez, anunció que podía conseguir que toda la clase fuera admitida en la Universidad Nacional de Monteluna. —Mis padres han donado varios edificios a esa universidad. Conseguirles un lugar no les costará nada. En la Prueba Nacional de Admisión Universitaria, la mayoría había obtenido resultados por debajo de los puntajes de corte de las carreras a las que quería postularse, pero todos le creyeron. Renunciaron a presentar sus postulaciones oficiales y confiaron en que Vanessa los haría entrar gracias a sus influencias. En mi vida anterior, comprendí enseguida que su promesa no era confiable. Les aconsejé que presentaran sus postulaciones dentro del plazo e incluyeran al menos una opción alternativa de carrera y universidad. Incluso llamé, uno por uno, a sus padres. Sin embargo, Vanessa les envió una supuesta carta de preadmisión con el logotipo de la universidad y aseguró que presentar una postulación ordinaria podía invalidar los lugares reservados por su familia. Mis compañeros también les dijeron a sus padres que todo estaba arreglado. Al final, la mayoría volvió a creerle. Mi insistencia en que presentaran sus postulaciones enfureció a Vanessa. Se burló de mí por ser una pobretona incapaz de entender cómo funcionaba la alta sociedad y aseguró que yo había arruinado el futuro de toda la clase. Hasta mi novio, Diego Salas, me acusó de estar consumida por los celos: —No soportas que la familia de Vane tenga dinero ni que todos vayamos a entrar en la Universidad Nacional de Monteluna. ¿De qué te sirve sacar buenas notas? Aunque trabajes toda la vida, jamás alcanzarás la fortuna que su familia acumuló durante tres generaciones. Por consideración a los tres años que habíamos compartido como compañeros, no discutí con ellos. Sin embargo, al descubrir que seguían sin postularse poco antes del cierre, denuncié el fraude y desenmascaré la falsa identidad de Vanessa. La condenaron públicamente por lo que había hecho y, desesperada, se arrojó al río. Al principio, mis compañeros dijeron que Vanessa se lo merecía y me agradecieron por haber salvado su futuro. Sin embargo, poco después, Diego difundió un mensaje de despedida que Vanessa le había enviado antes de morir. En él, ella afirmaba que yo la había amenazado, humillado y obligado a quitarse la vida. Aunque todo era mentira, Diego se encargó de repetirlo hasta que el resto de la clase comenzó a verme como la responsable de su muerte. Durante nuestra cena de despedida, que en realidad habían preparado como una trampa, Diego puso veneno en mi bebida mientras el resto de la clase observaba con indiferencia cómo me retorcía de dolor. —¡Nosotros, como mucho, habríamos perdido un año! ¡Pero Vane perdió la vida! Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que Vanessa prometió hacerlos entrar gracias a sus influencias.
Renací Para Salvarte - undefined novels & stories
Cocojam
Un cazador renegado en una misión suicida emboscó a Lucius Nightshade, el Progenitor Vampiro Original. Pero mi compañero de sangre, Julian Thorne, y sus guardias de élite no estaban allí. Se encontraban en un baile de máscaras a medianoche para jugar a ser los guardaespaldas de su amor de la infancia, Lilah. No invoqué el vínculo de sangre para llamar a Julian. En su lugar, con un embarazo de ocho meses a cuestas, me abalancé sobre Lucius. Sacrifiqué mi cuerpo para protegerlo de la mortal metralla de plata. Porque en mi vida pasada, sí invoqué el vínculo. Julian abandonó a Lilah, se teletransportó y salvó a Lucius. Por esa hazaña, se ganó una silla en el Alto Consejo y se convirtió en el Lord de su clan. Pero Lilah, furiosa por el abandono, huyó del territorio seguro en un ataque de ira. Al quedar sola y desprotegida, los peores enemigos de nuestro clan la descuartizaron. Julian no pronunció una sola palabra al principio. Pero el día de mi parto, me arrastró a la fuerza hasta la Celda de Luz Solar. Sus colmillos me rozaron la oreja, peligrosos y fríos. Sus manos temblaron con violencia sobre mis hombros, llenas de dolor y una rabia maníaca. —¡El Progenitor tenía muchos guardias de élite! ¿Por qué tuviste que llamarme a la fuerza? ¿Acaso soy solo un escalón para ti? No me amas. Solo querías el lujo de ser la esposa de un Lord, ¿verdad? Además, ¡Lilah no estaría muerta si no fuera por tus malditos celos! ¡Vas a sufrir mil veces peor que ella! Luego, sin piedad, nos empujó a mí y a mi recién nacido a la luz abrasadora del sol. Vi con horror cómo mi bebé se convertía en cenizas a mi lado. Cuando volví a abrir los ojos, el hedor a polvo de plata llenó el aire. Estaba de vuelta en el momento en que emboscaron al Progenitor Lucius.
La Sombra Del Pastel - undefined novels & stories
Mangonel
En la penumbra del cine privado, mi padrastro me llevó a ver una película para adultos; dijo que era mi regalo de cumpleaños. Mientras miraba en la pantalla a un hombre y una mujer disfrutando de lo que hacían, sentía un cosquilleo por todo el cuerpo. No pude evitar apretar los muslos mojados, intentando soportar esa corriente entumecedora. Al verme con la cara enrojecida, mi padrastro me metió la mano y me arrancó los calzones. —Te voy a enseñar a ser toda una mujer. ¿Te vas a portar bien?
Revisión Profunda - undefined novels & stories
Búsio
—Te lo ruego, si no llamas a la policía ni le dices a mi papá, yo… yo haré lo que sea. Cuando trabajaba en la tienda, instalé una cámara oculta encima de los estantes para atrapar ladrones. Para mi sorpresa, la primera en caer fue una universitaria de aspecto inocente y figura espléndida. La llevé a la bodega para hacerle un cacheo. Durante el cacheo, la suavidad de sus pechos me encendió de golpe. Lo más insólito fue que, sin que yo supiera cuándo, su calzoncito estaba empapado.
El Tesorito De La Juventud - undefined novels & stories
Héctor Cerrajas
—Tío, por favor, te lo suplico… ayúdame a quitarme esta cosa… En cuanto la mejor amiga de mi hija se levantó el vestido, vi algo que parecía sacado de otra época: un cinturón de castidad con un candado que solo un hombre podría abrir. Justo cuando la jovencita se lanzó hacia mí con los ojos llorosos, su compañera de departamento de treinta años llegó a la casa y se puso celosa al vernos. Con unas copas encima, se quitó la chaqueta y también se lanzó hacia mí. —Hazte a un lado, niña, deja que los adultos… tengan una buena charla... Una era una jovencita dulce y la otra era una mujer madura con un cuerpo increíble. Ya no pude contenerme…
El Hueco Que Dejó Papá - undefined novels & stories
Mangonel
—Me pica muchísimo. Mi papá salió, ayúdame a rascarme con la cuchara. En la mesa, la hija de mi amigo había comido demasiados ostiones; las hormonas se le alborotaron y el deseo se le desbordó. Llevaba una minifalda; sus piernas se abrieron hacia mí, dejando ver su tentador calzoncito blanco. Llevaba años sin estar con una mujer, y al ver la intimidad ligeramente hundida de la jovencita sentí que el cuerpo me traicionaba. Me desabroché el pantalón, saqué mi hombría y la agité frente a ella. —¿Qué tanto te va a ayudar una cuchara? Ráscate con esto.
Aprobó El Examen Sentada En Mis Piernas - undefined novels & stories
Mangonel
—Señor instructor, ¿qué es eso duro que siento ahí abajo? En la escuela de manejo, dentro del Instituto de Artes de San Pedro, estaba dándole clases a una alumna de primer año bastante atractiva. Nunca me imaginé que esa chica, que a primera vista parecía ingenua, vendría vestida de manera tan provocativa e insistiría en sentarse sobre mis piernas para que le enseñara a manejar “mano a mano”. Durante todo el trayecto, tuve que resistir mis impulsos y concentrarme en enseñarle bien, ignorando a propósito cómo se frotaba contra mí, a veces sin querer y otras no tanto. Pero quién iba a decir que soltaría el embrague demasiado rápido. El motor se apagó y dio una sacudida. Ella cayó de sentón entre mis piernas. El impacto se sintió en su zona más íntima. Y lo único que traía puesto era una faldita corta y ropa interior de tela muy delgada.
Como Patas Para Chocolate - undefined novels & stories
Mangonel
—Señor, ¿todavía tiene pepinos en su casa? Présteme uno... Un huracán se acercaba y la mejor amiga de mi hija se quedó atrapada en mi casa. Por la noche, vino a buscarme con las mejillas encendidas para pedirme un pepino, y me dijo: —Es que tengo un poco de hambre. Quiero comer un pepino para entretenerme. Al ver las dos puntitas que se le marcaban bajo el camisón, se me encendió la sangre y le dije: —Este señor tiene algo más sabroso que un pepino.
Nadando En Las Medias De Mi Ahijada - undefined novels & stories
Mangonel
—Padrino, ¿así es la postura correcta? Estábamos en el Club Deportivo y le enseñaba a mi ahijada la técnica para entrar al agua. Briseida se inclinó, dejando su trasero bien firme en alto, y sin querer terminó rozando mi paquete. Sentí un corrientazo, una sensación eléctrica que me sacudió. Pero lo que más me excitó fue lo que pasó después de que saltara. Como era malísima para nadar, empezó a chapotear con desesperación en cuanto entró al agua y, entre tanto ajetreo, se le soltó el hilo del bikini. Me lancé de inmediato a rescatarla. Ella forcejeaba y se aferraba a mí con todas sus fuerzas, haciendo que se la rozara una y otra vez. Y lo más increíble era que su padre estaba ahí mismo, observándonos a un lado de la alberca.
Los Dedos Milagrosos del Doctor Vidal - undefined novels & stories
Celestino Garza
Pensé en mi futuro con mi novio y decidí ir al hospital para tratar mi estrechez congénita. Sin embargo, el médico que me atendió resultó ser amigo de mi novio. Para colmo, el tratamiento que propuso hizo que me sonrojara y me puso muy nerviosa. —Durante el tratamiento será inevitable que tengamos bastante contacto íntimo. —Por ejemplo, besos, caricias y también…
50 y 20 - undefined novels & stories
Mangonel
—No soy esa clase de mujer. Es que… me siento tan sola… Una compañera de mi hija en la universidad nos acompañó a una excursión por la montaña y, en un descuido, se fracturó una pierna. Como me sentía responsable, me la llevé a mi casa para cuidarla. Es una mujer radiante, de piel blanca y suave, con unos senos que siguen firmes incluso cuando está acostada. ¡Y lo que más me excitó fue descubrirla por casualidad esa noche mientras se daba placer! Eso despertó mi deseo. Me armé de valor y fui hasta su cama. —Tienes muchas ganas, ¿no? Déjame ayudarte.
¿¿¿Mi Compañera Es Estrella NoPor??? - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
“No traigo calzones”. Cuando la bonita de mi mesa me puso esa nota en la mano, el corazón me retumbaba como tambor. Acto seguido, me pasó una segunda nota. “Quiero meterme algo en la boca, ¿qué me recomiendas…?”
22cm de Clases - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
—Ay sí… sí… qué rico… En el dormitorio de chicas, la muchacha desnuda dejó escapar un sonido parecido a un sollozo. Arqueó el cuerpo delicado hacia adelante, apretó la sábana con las dos manos y se quedó tiesa. La abracé con fuerza hasta que se desplomó sobre la cama sin fuerzas. Y en ese momento giré la cabeza y me crucé con la mirada de su compañera de cuarto. Aquella chica también tenía la cara encendida de vergüenza. Su mano se movía al ritmo de mis embestidas, complaciéndose a sí misma, como si fuera ella a la que yo estuviera cogiendo…
Una Noche Con La Universitaria Del Vagón - undefined novels & stories
Mangonel
—Mm... me arde todo... cómo lo quiero... En el vagón de literas del tren que me llevaba de vuelta a casa para las vacaciones, la extraordinaria universitaria que dormía en la litera de abajo estaba teniendo uno de sus episodios de sonambulismo. Tenía las piernas abiertas y las caderas moviéndose sin parar, retorciéndose despacio. Hacía tiempo que quería saber qué se sentiría estar con ella. Aprovechando que en ese momento parecía perdida en un sueño erótico, me colé en su litera...
OJO por OJO, A Tu Hija Me La... - undefined novels & stories
TuBuen Amigo
—¡Tavo, esa es mi hija! ¿Dónde crees que estás metiendo la mano? En el bar, mi colega Octavio se pasó de copas y confundió a mi hija con una de las edecanes. Octavio le sobaba el muslo y casi le metía la mano debajo de la falda. Lo más absurdo era que mi hija parecía estar muerta de ganas, como si disfrutara que le hiciera eso. Volteé y vi a la hija de Octavio. Sus pechos enormes casi le reventaban la blusa. Pues si así están las cosas, no me culpes por meterle mano a tu hija.
La Cura A Mi Calentura - undefined novels & stories
Héctor Cerrajas
—Sé buena y ponte en cuatro. La terapia de apoyo ya no es suficiente; tengo que ayudarte yo mismo. Soy la más bonita de la universidad y tengo una adicción. Después de dejarlo seco, mi novio, Iván, empezó a temer que mi adicción me llevara a serle infiel, así que me mandó con el médico del campus para que me curara. Nunca imaginé que el tratamiento de ese médico fuera tan raro. Al final hasta se bajó los pantalones y sentí algo duro y caliente que se me clavaba por detrás...
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